El Trastorno Límite de Personalidad ó TLP

trastorno límite de personalidad

Compartir en tus redes:

En los últimos meses, he tenido la oportunidad de hablar con muchas personas que, me dijeron tener un trastorno límite de la personalidad, (TLP), o bien que conocían a alguien que lo padece. No sé si esto ha sido casualidad, que puede ser, o es que el trastorno en cuestión es muy frecuente. 

Sea como sea, lo que me indicaban casi todas ellas, era que su entorno más cercano, como familia o amigos, no entienden muy bien en qué consiste el trastorno límite de la personalidad. Por esta razón, he pensado en hablarte de este tema y contarte en qué consiste exactamente y cuáles son las características del TLP. 

¿Qué es el trastorno límite de la personalidad? 

El TLP es un trastorno mental que se caracteriza porque la persona que lo padece, presenta de manera continua una inestabilidad en cuanto a su estado de ánimo, a la percepción de su imagen y a su comportamiento. Esta inestabilidad, en muchas ocasiones se traduce en conductas impulsivas y problemas en las relaciones que tienen con otras personas. 

Una persona con el trastorno límite de la personalidad puede tener episodios de depresión, de ansiedad o de ira que pueden durar desde algunas horas hasta varios días.

Aunque lo mas frecuente es que los síntomas de este trastorno aparezcan en la adolescencia, o en la edad más temprana de la adultez, en algunos casos se pueden ver ya desde la infancia. 

¿Cuáles son los síntomas del trastorno límite de la personalidad?

Las personas con este trastorno, tienen cambios muy bruscos en su estado de ánimo, cambios en cómo se ven a ellas mismas y en cuál es su función o su papel en el mundo. Como resultado de estos cambios, sus intereses también pueden cambiar de forma muy rápida. 

Además de esto, tienen la tendencia a ver las cosas de una manera extrema. Es decir, o todo es bueno o todo es malo, o blanco o negro. Esto afecta también a sus relaciones personales, porque lo que opinan de una persona también puede cambiar bruscamente, y de quien hoy piensan que es un gran amigo, mañana pueden pensar que es un gran enemigo. Y esto les lleva a tener relaciones muy inestables.

Otros síntomas son los siguientes: 

  • Lleva a cabo cualquier acción para evitar ser abandonada. Estas acciones pueden ir desde iniciar rápidamente una relación íntima, hasta cortar toda comunicación con alguien para evitar así que ese alguien le abandone. Cualquier señal que interpreten como un posible abandono, les hará tener reacciones emocionales muy intensas. 
  • Sus relaciones con familia o amigos son intensas e inestables, tan inestables, que pueden pasar del amor y la idealización al odio y la aversión, en muy poco tiempo. 
  • Pueden tener algunas conductas impulsivas y arriesgadas, como por ejemplo: consumo de sustancias, conducción imprudente, compra compulsiva o sexo sin protección. Pero, cuidado con este síntoma, porque, si se da durante un estado de ánimo excesivamente alto, puede significar un trastorno del estado de ánimo como una bipolaridad, por ejemplo. 
  • Tienen una percepción de su imagen distorsionada e inestable. 
  • Su estado de ánimo suele ser disfórico, es decir, tendente a la tristeza. Este estado de tristeza, se suele alternar con estados de ánimo intensos y muy variables, de ira o angustia,  con episodios que pueden durar unas horas o incluso unos días. 
  • Pensamientos o amenazas recurrentes de suicidio. De hecho, es bastante frecuente que tengan intentos de suicidio. 
  • Conductas autodestructivas como por ejemplo, hacerse cortes o quemaduras, que, junto a los frecuentes intentos de suicidio, son las principales causas de ingresos hospitalarios. 
  • Problemas para controlar sus estados de ira, que muchas veces expresan de manera inadecuada. 
  • Tienen problemas para confiar en otras personas y a veces sienten miedo de las intenciones que puedan tener los demás hacia ellas, sobre todo, cuando están viviendo altos niveles de estrés. Su alta sensibilidad les puede volver muy suspicaces. 
  • Una persona con el trastorno límite de la personalidad, tiene además, más probabilidades de sufrir otros trastornos como, depresión, ansiedad, trastornos de alimentación o trastorno bipolar. 

Estos son los síntomas que se dan en general en un trastorno límite de la personalidad. Sin embargo, debes tener en cuenta que no todas las personas con este trastorno, tienen absolutamente todos los síntomas. Algunas tendrán sólo unos pocos, otras tendrán alguno más. Alguno de los síntomas se pueden agravar por situaciones que para cualquier persona serían normales, pero que, para la persona con el trastorno son  situaciones graves. La intensidad de los síntomas depende de cada persona. 

Cuáles son las causas del trastorno límite de la personalidad

Como casi siempre ocurre con los trastornos de personalidad, no se sabe exactamente cuál es su causa. Sin embargo, hay factores que parecen influir: 

Factores genéticos o heredados. Parece ser que, las personas con antecedentes familiares en este trastorno, tienen más probabilidades de tenerlo, o al menos, de tener ciertas características como son la impulsividad y la agresividad. 

Factores cerebrales. Algunos estudios han demostrado que, las personas con este trastorno de personalidad, tienen algunos cambios estructurales y funcionales en el cerebro, especialmente en las zonas que regulan los impulsos y las emociones. Lo que no está claro, es cuál es el nivel de influencia de estos cambios en el desarrollo del trastorno. 

Factores medioambientales. Muchas personas con este trastorno, dicen haber tenido experiencias traumáticas en la infancia, como abusos, abandono, etc. O relaciones conflictivas e invalidantes, en la juventud. 

Aunque, estos factores pueden aumentar la probabilidad de tener un trastorno límite de la personalidad, no siempre ocurre así. Por otra parte, muchas personas que lo padecen, no presentan ninguno de estos factores. 

El tratamiento del trastorno límite de la personalidad

Antes de su tratamiento está su diagnóstico, y éste, es muy complejo, ya que se suele confundir con otros problemas de salud mental como depresión, problemas alimenticios o adicciones. El diagnóstico ha de ser muy personalizado, porque no todas las personas con este trastorno presentan los mismos síntomas. 

El abordaje de su tratamiento no es menos complejo que su diagnóstico. Y, se suele centrar principalmente en aquellos síntomas que interfieren en la vida diaria de la persona que lo padece, pero que, aún así, no son tan sencillos de trabajar. 

Rosa Armas 

Colegiada T-1670 

Compartir en tus redes:

Artículos recientes

Categorías

Suscribirse

Suscríbete con tu email y recibirás información sobre promociones especiales para suscriptores

¿Necesitas hablar con un psicólogo?
Estamos disponibles las 24 horas de los 365 días del año