En este momento estás viendo El trastorno de estrés postraumático

A diario vemos en televisión o leemos en prensa escrita, noticias  que nos pueden encoger el alma. Noticias sobre accidentes tremendos,  violencia de unas personas hacia otras, noticias sobre cualquier tipo de abusos o desastres naturales, que sin duda no nos dejan indiferentes.

Sin embargo, no es lo mismo, ni parecido, verlo desde fuera, que vivirlo en primera persona. 

Cuando se vive una situación extrema, podría ser que esa situación nos desborde, que nos veamos incapaces de afrontarla, y entonces, se produce lo que llamamos un trauma psicológico. Este trauma, va a tener mucho que ver con el desarrollo de un trastorno, que es el tema del que quiero hablarte en esta ocasión, que es mas frecuente de lo que se cree y que es, el trastorno de estrés postraumático. 

¿Qué es el trastorno por estrés postraumático?

Es normal sentir miedo cuando estamos viviendo una situación que vemos como peligrosa o amenazante. El miedo en estos momentos, nos permitirá, o luchar para defendernos, o huir para salvar la vida.

Lo más habitual será que, después de esa experiencia y durante unos días, se nos quede el susto en el cuerpo, que  sigamos sintiendo algo de miedo; pero que, con el paso del tiempo, lleguemos a superarlo.  

Sin embargo, hay algunas personas que no lo podrán superar tan fácilmente. Para algunas personas, ese acontecimiento ha resultado ser tan estresante y traumático, han pasado tanto miedo con esa experiencia, que no tienen recursos para afrontarlo.

Si ese acontecimiento les ha generado unas emociones tan intensas que les sobrepasan, sólo el recordar ese momento, les producirá verdadero pánico. Por lo tanto, el trastorno de estrés postraumático, englobado dentro de los trastornos de ansiedad, es el resultado de una vivencia que la persona ha percibido como amenazante, que no sabe de qué manera gestionar, y que sigue provocándole síntomas de miedo y de estrés durante un buen tiempo, aunque ya no corra peligro alguno. Se trata por tanto, de una reacción emocional intensa y negativa a un trauma psicológico. 

Las situaciones que pueden desencadenar un TEPT son muy variadas, como te decía al principio, pueden ser, accidentes, desastres naturales, abusos de cualquier tipo, secuestros, atentados, atracos, violaciones, etc. 

Este trastorno, lo puede sufrir cualquier persona, a cualquier edad, y no sólo una persona que haya sufrido ella misma ese evento traumático, sino también una persona que haya sido testigo de uno, e incluso, personas que ni lo han vivido, ni lo han presenciado, sino que haya sido una persona cercana a ella quien lo vivió. Aunque, parece ser que las mujeres, son más propensas a desarrollar este trastorno que los hombres. 

Cuáles son los síntomas del trastorno por estrés postraumático

Lo más frecuente, es que los síntomas asociados al trastorno de estrés postraumático, aparezcan dentro de los tres primeros meses, después del acontecimiento traumático, pero, en algunos casos, pueden aparecer más tarde.

Para poder hacer el diagnóstico de TEPT, los síntomas han de durar al menos un mes, además de que sean tan intensos, como para limitar la vida diaria de la persona que lo padece. Si éstos duran menos de un mes, no serían más que la consecuencia normal de haber tenido una experiencia estresante. Los síntomas que se dan en este trastorno son los siguientes. 

Recuerdos intrusivos

También llamados reviviscencia. Este síntoma consiste en lo que se llama flashback, es decir, revivir una y otra vez el acontecimiento causante del trastorno. Los flashback, se suelen ver mucho en algunas películas, cuando una persona que ha vivido algo traumático, tiene momentos en que vuelve mentalmente a esa situación. Estos recuerdos pueden ir acompañados de palpitaciones y sudoración. Además, también se pueden tener sueños recurrentes relacionados con ese episodio, unido a síntomas físicos de estrés.   

Síntomas de evasión

Los síntomas de evasión consisten en que la persona, evitará a toda costa cualquier lugar, situación u objeto, que le pueda traer recuerdos de la experiencia vivida. Además, procurará no pensar en dicha experiencia, ya que le produce auténtico pánico. Por otra parte, podría incluso cambiar algunas de sus actividades diarias, por ejemplo, si el evento estaba relacionado con accidentes de tráfico, puede llegar a dejar de conducir. 

Síntomas cognitivos y del estado de ánimo

En este síntoma se incluyen aspectos como, dificultad para recordar algunos detalles de el acontecimiento traumático. Dificultad para experimentar emociones positivas. Se puede perder el interés por actividades que antes le interesaban. Puede llegar incluso a tener pensamientos distorsionados acerca de lo ocurrido, que le hacen sentir culpable de lo sucedido. La persona puede sentirse socialmente aislado, así como experimentar de manera continua emociones negativas como tristeza, miedo o culpa. 

Hipervigilancia y reactividad.

Este síntoma se traduce en reacciones como son, estar tenso y nervioso. Sobresaltarse con cualquier cosa, lo que indica que está en permanente tensión. Estar más irritable o agresivo de lo normal. Tener problemas para conciliar el sueño. Encontrar dificultad para concentrarse en cualquier tarea. 

Algunas personas con este trastorno, se pueden recuperar en algunos meses, pero otras pueden llegar a presentar síntomas durante un año o más. En ocasiones, el trasstorno de estrés postraumático, puede concurrir con trastornos de ansiedad o depresión. 

 Como te decía más arriba, estte trastorno puede padecerlo cualquier persona a cualquier edad, también los niños y los adolescentes. 

En los adolescentes, los síntomas son muy parecidos a los que presenta un adulto, aunque en estos casos, se pueden dar también conductas destructivas y disruptivas. 

En los niños más pequeños, un trauma puede provocar algunos síntomas como, orinarse en la cama cuando ya habían aprendido a no hacerlo. Aferrarse a sus padres de manera poco frecuente, y en los casos más graves pueden incluso dejar de hablar. 

El tratamiento para el Trastorno de Estrés Postraumático 

Si después de un acontecimiento que ha resultado especialmente desagradable o traumático, los síntomas persisten mucho tiempo, es conveniente consultarlo con un profesional. 

Para su tratamiento, podría ser necesario el uso de fármacos, dependiendo de la intensidad de algunos de sus síntomas. 

El tratamiento psicológico, también va a depender de los síntomas que más estén afectando a la persona que lo sufre. En general, el objetivo del tratamiento sería reducir sus síntomas y mejorar el funcionamiento de la persona en su vida cotidiana, puesto que, como te decía antes, puede haber actividades cotidianas que se vean afectadas por la experiencia traumática.  

La técnica que suele ser más eficaz  es la exposición, a lugares, elementos e incluso a sus propios recuerdos, hasta que disminuyan la activación física y por tanto la ansiedad. En el caso de que se hayan producido alteraciones en sus actividades normales, hay que establecer estrategias para que la persona pueda volver a su funcionamiento normal. 

Rosa Armas 

Colegiada T-1670