El Síndrome de Asperger

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Según la Organización Mundial de la Salud, se puede definir el síndrome de Asperger como un trastorno generalizado del desarrollo. Sus características, desde el punto de vista mental y conductual, están incluídas dentro de los trastornos del espectro autista. 

Debido al gran parecido que hay en cuanto a las deficiencias de comunicación y de relaciones sociales, el síndrome de Asperger está considerado como un tipo de autismo. Aunque a pesar de tener algunos síntomas parecidos a los de aquel, las personas con este síndrome tienen algunas capacidades que no tienen las personas con autismo. Es por eso que se le conoce como un autismo de altas capacidades, o de alto funcionamiento. 

Quiero hablarte hoy del Síndrome de Asperger, de qué es y cuáles son sus características. Ya que se da con cierta frecuencia, pero también es frecuente que pase desapercibido y no se llegue a diagnosticar en la edad infantil; que es cuando se empiezan a notar los síntomas. 

¿Qué es el Síndrome de Asperger?

El Síndrome de Asperger es un trastorno del neurodesarrollo, que se incluyó dentro de los trastornos del espectro autista (TEA). 

Las personas con Asperger, presentan problemas graves en las habilidades que se requieren para tener buenas interacciones sociales. Tienen patrones de conducta restrictivos y repetitivos. Presentan también ciertas dificultades para realizar tareas cotidianas. Todo esto, puede ser más o menos grave, dependiendo del grado del trastorno. 

Sin embargo, se considera un tipo de autismo leve; ya que el desarrollo y la conservación del lenguaje es perfectamente correcto, al contrario de lo que ocurre  en otros trastornos del espectro autista.

Por otra parte, la persona con Síndrome de Asperger tienen una capacidad intelectual normal, aunque en muchas ocasiones, está por encima de la media de la población, llegando a destacar en algunas tareas concretas, como por ejemplo en la capacidad de su memoria. 

De manera resumida, podemos decir que, un niño con Síndrome de Asperger, es un niño inteligente, que no tiene problemas a la hora de la adquisición del lenguaje y, por supuesto, tiene un aspecto físico absolutamente normal. En lo que sí tiene problemas, es a la hora de relacionarse con otros niños y, en ocasiones, presenta comportamientos diferentes a los de otros niños de su misma edad. 

¿Cuáles son las características del Síndrome de Asperger?

Aunque en algunas ocasiones no se llega a diagnosticar en la infancia sino más tarde, el Síndrome de Asperger que ya se puede detectar en niños pequeños. Sus características más habituales son: 

  • Dificultades en la interacción social. Los niños con este síndrome, tienen dificultades para relacionarse con sus iguales, es decir, con niños de su misma edad. Sin embargo, no tienen tantos problemas a la hora de relacionarse con otros más mayores o más pequeños. 
  • No son capaces de entender las normas sociales relacionadas con la interacción social. Por eso, se pueden dar situaciones como, no respetar el turno de palabra o decir lo que piensan sin tener en cuenta cómo puede afectar al otro, por ejemplo. 
  • Son muy literales en su lenguaje, por lo que no entienden la ironía o el sarcasmo. 
  • Les cuesta interpretar las emociones y las expresiones faciales de las demás personas, así como expresar sus propias emociones. 
  • Evitan el contacto ocular con las personas con las que puedan tener alguna interacción, pero también evitan el contacto físico y el social, en la mayoría de las situaciones, circunstancia que se puede interpretar desde fuera como falta de educación, o falta de interés. Aunque, la falta de interés por los demás, suele ser real. 
  • Presentan problemas en la comunicación no verbal. Su lenguaje no verbal es prácticamente inexistente. Les cuesta mantener la distancia social, entender el lenguaje corporal de los demás y utilizar una entonación adecuada en su comunicación verbal, aunque no exista un retraso  general de su lenguaje.
  • Toda esa carencia de habilidades para relacionarse, que se hace evidente ya desde temprana edad, provoca muchas veces el alejamiento de sus compañeros, pudiendo llegar en algunas ocasiones incluso a que se dé bulling.
  • Les cuesta un gran esfuerzo adaptarse a cualquier cambio, de hecho, los rechazan. 
  • Se suelen interesar por temas o actividades, que no son los más frecuentes en niños de su misma edad, como puede ser coches, aviones, trenes, dinosaurios, etc. Circunstancia que tampoco facilita la realización de actividades con otros niños y por tanto, la interacción social con sus iguales. 
  • Es frecuente que lleven a cabo rituales, conductas esteriotipadas, rutinarias y repetitivas, que se niegan a cambiar. Estas conductas repetitivas son autoestimuladoras, que no se traducen en un comportamiento disruptivo, sino en un comportamiento diferente del resto. 
  • Las rutinas suelen consistir en hacer siempre las mismas cosas y de la misma manera, y les cuesta mucho cambiar sus rutinas.  
  • Un niño con Asperger, tiene ausencia de juego interactivo y falta de interés por los demás.
  • Son muy observadores, por lo que se pueden dar cuenta de cualquier discrepancia. Son también muy sinceros, cosa que puede hacer que sean rechazados. Y, su obsesión por algún tema en concreto, hace que quieran saberlo todo sobre ello, que reúnan mucha información y eso, les puede convertir en auténticos genios en ese tema. 
  • Pueden ser muy torpes físicamente y faltarles coordinación. 

Cuáles son las causas del Síndrome de Asperger

Como te supondrás, no se sabe con exactitud cuáles son las causas del Síndrome de Asperger. Las investigaciones  al respecto señalan una anomalía del cerebro, en la que están afectadas las conexiones neuronales que se encargan del pensamiento y el comportamiento. 

Lo que sí se sabe con bastante seguridad, es que tiene un fuerte componente hereditario. Es decir,  que los hijos de padres Asperger, tienen muchas probabilidades de serlo también. 

El tratamiento del Síndrome de Asperger

El tratamiento utilizado para este síndrome, no se realiza para curar, sino que se realiza sobre aquellos síntomas que interfieren en su vida diaria. Y es que, un Síndrome de Asperger, no es una persona enferma, y mucho menos una persona con retraso cognitivo, sino una persona que se comporta de diferente manera, y que por tanto, no encaja muy bien en el resto de la sociedad. 

Se trabaja, por ejemplo, en enseñar a los niños habilidades que le permitan tener una interacción social más adecuada. Son perfectamente capaces de aprender reglas de socialización y comunicación, que les permitan tener unas interacciones sociales adecuadas. 

Pueden aprender a hablar a un ritmo más natural del que utilizan habitualmente, a utilizar e interpretar gestos, a usar el contacto visual, a entender el humor y la ironía, etc. 

Se utiliza la terapia cognitivo conductual, para reducir algunos problemas de comportamiento como puede ser la interrupción, las rabietas o las obsesiones, por ejemplo. También, para aprender a manejar sus emociones y a disminuir sus rutinas y sus conductas repetitivas. 

También es importante la información a los padres, para que entiendan como funciona el síndrome y para que aprendan técnicas a utilizar con el niño en casa. 

Rosa Armas 

Colegiada T-1670 

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