Después de una ruptura de pareja, es casi insoportable la desolación que se siente. Si lo has vivido, y es muy probable que sí, no tendré que explicarte mucho más.

Los primeros días y hasta las primeras semanas, los sentimientos de pena y tristeza que podemos tener son tan intensos, que podemos hasta llegar a perder la capacidad para poder concentrarnos y ser racionales.

Síndorme de Abstinencia Emocional

Se mezcla la tristeza, la angustia, el dolor y, como no, las ganas de ver y estar otra vez con esa persona que ya no está a tu lado. Todas estas emociones juntas, pueden provocar en nosotros conductas impulsivas que tal vez no nos beneficien.

No es nada fácil dejar marchar a esa persona que tanto se ha querido, aún cuando se trate de una decisión meditada durante mucho tiempo. A pesar de que puedas pensar que es lo mejor para ti, o para los dos, no deja de ser muy doloroso.

Lo es tanto, se pasa tan mal, que incluso llegamos a pensar que teníamos una adicción hacia esa persona; y ahora, tenemos el síndrome de abstinencia.

Pues sí, existe lo que se llama el síndrome de abstinencia emocional, que se da en mayor o menor medida después de una ruptura. Pero sobre todo, se da con más intensidad en las personas que tenían una dependencia emocional con su pareja.

Y esto es lo que quiero contarte en esta ocasión. Qué es el síndrome de abstinencia emocional, por qué se produce y qué puedes hacer para superarlo.

¿Qué es el síndrome de abstinencia emocional?

Ya sabemos que, estar enamorados es una de las sensaciones más agradables e ilusionantes que podemos tener. Este bienestar que sentimos en esos momentos, no ocurre así porque sí, sino que tiene una explicación química.

En el enamoramiento, nuestro cerebro libera algunas sustancias que participan en ese estado. Producimos serotonina, que está relacionada con la sensación de felicidad. Producimos endorfinas, que participan en la sensación de placer. Además, producimos adrenalina, que hará que tengamos toda la energía del mundo. Por último, nuestro cerebro también produce dopamina, que está relacionada con las conductas adictivas.

Como ves, un cóctel explosivo que nos traslada a vivir encima de una nube rosa.

Pero claro, cuando esa situación se tiene que romper, cuando tenemos que bajar de la nube, es tremendamente doloroso y nos lleva una buena temporada superarlo del todo. Y es que, toda esa química que ha producido nuestro cerebro, hace que sintamos verdadera adicción por esa persona especial.

De hecho, según confirman algunos estudios, cuando nos enamoramos, se activan en nuestro cerebro, las mismas áreas que se activan en un adicto a las drogas.

Por lo tanto, tras una ruptura, lo que nos ocurre es exactamente eso, que sufrimos el síndrome de abstinencia, o dicho de manera coloquial, tenemos el “mono”, pero en este caso, emocional, aunque, se sufren también síntomas físicos, como si de cualquier otra adicción se tratara.

En el caso de una persona con dependencia emocional hacia otra, lo que siente es que esa otra persona da sentido a su vida, que sin ella no podrá vivir. Con lo que, tras una ruptura, lo pasan tremendamente mal, el síndrome de abstinencia es muy intenso y le lleva a hacer todo lo posible para recuperar a esa persona.

Llamarla continuamente, mandarle mensajes y hasta vigilarla en redes sociales, son algunas de ellas.
Este síndrome no tiene una duración igual para todas las personas, depende de los recursos de que disponga cada uno. Pero, es verdad que, con el paso del tiempo y a medida que se acepta la situación, la abstinencia va desapareciendo.

Cuáles son los síntomas del síndrome de abstinencia emocional

Como te digo, este síndrome aparece cuando debemos alejarnos de la persona a la que queremos. Ya sea por propia voluntad, o porque no nos queda otra opción. Por suerte, este síndrome termina por superarse, pero es cierto que, mientras se supera, la mayoría de las personas lo pasan verdaderamente mal. Hay incluso quien va a necesitar la ayuda de un psicólogo, por no poder “desengancharse” de esa otra persona.

Los síntomas que se pueden presentar son tanto psicológicos como físicos.

  • Los síntomas psicológicos son: tristeza muy intensa, angustia, ansiedad, problemas de sueño o de concentración, deseos de estar con esa persona o de llamarla y saber de ella, falta de apetito, pérdida de interés por lo que antes le gustaba, pensamientos obsesivos.
  • Entre los síntomas físicos se pueden dar los típicos de cualquier otra abstinencia. Mareos, dolor de cabeza, presión en el pecho…

Qué puedes hacer para superar el Síndrome de Abstinencia Emocional

Es verdad que, en estos casos, la pastilla que tiene más efecto es sin duda el paso del tiempo. Pero, hay algunas cosas que tú puedes hacer para ayudar.

Ten paciencia

Tómalo con calma y no te desesperes, porque esto es transitorio. Cuando estás metido en todas esas emociones, sobre todo en los primeros días, te parece que nunca saldrás de ellas, pero no es verdad. El tiempo lo cura todo y esto no es un tópico, es absolutamente cierto. Así que, no olvides que es algo pasajero, que ese estado no es para siempre.

No hagas contacto

Por muy fuerte que sea el impulso de ponerte en contacto con esa persona, haz lo posible por no hacerlo. Mantener el contacto cuando todavía tienes sentimientos por ella, sólo conseguirá mantenerte en la esperanza de que se pueda retomar, y por tanto, alargar en el tiempo ese síndrome. Ocurre exactamente igual que en el consumo de drogas, si durante un tiempo las dejas, pero vuelves a probar un solo día, se produce la recaída.

Mantente ocupado

Sí, es verdad que en esos días no te apetece hacer nada, y tampoco está mal del todo darte permiso para llorarlo. Es lo normal en esa situación. Pero no mantengas ese estado durante mucho tiempo. Es conveniente que hagas un pequeño esfuerzo y realices actividades que te distraigan. Esas cosas que siempre te gustó hacer y que ya no haces.

Llamar a esos amigos que tienes algo abandonados. Esas cosas que te interesan y que te ayudarán a mejorar y crecer como persona. Todo el tiempo que consigas estar entretenido, será tiempo que no dedicarás a dar vueltas a tus pensamientos y a pasarlo mal.

El síndrome de abstinencia emocional, no es más que el proceso de duelo que es necesario vivir para superar una ruptura. Y, cuanto antes lo vivas, antes podrás retomar tu vida con normalidad. Por lo tanto, date permiso para sentir lo que sientes y ten paciencia, pasará.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.