¿Las relaciones de pareja cambian mucho con los años verdad? Si llevas tiempo con tu pareja estarás de acuerdo conmigo.

Suelen ser muy intensas al principio y en todos los aspectos; una gran atracción sexual, largas conversaciones con la otra persona por la necesidad de saberlo todo de él o ella, dejar a un lado otros asuntos por querer estar sólo con esa persona. O cuidar mucho el aspecto físico para gustarle a ese ser, son sólo algunas de las cosas que hacemos al principio de una relación.

cómo saber si tu relación de pareja se ha desgastado

Claro que, con el paso del tiempo, el aumento de las obligaciones laborales, familiares y algunas más, las prisas; y por qué no decirlo, la rutina, hará que esa intensidad disminuya de manera notable.

Y entonces, llega un momento en que no sabes si la relación sigue gozando de buena salud: si eres tú que no estás bien del todo, o es que hay un desgaste en la relación, que se hace necesario abordar.

Qué señales te pueden indicar que hay un desgaste en la relación

Hay algunas señales que pueden indicar que la cosa no va bien del todo, y por tanto, como mínimo habrá que sentarse y hablarlo, o pedir ayuda profesional si se considera oportuno.

Al principio de la relación, todo lo que hace o dice la pareja nos gusta, nos parece divertido, interesante o atractivo. Cuando ha pasado algo de tiempo, es muy frecuente que ciertas actitudes o comportamientos de la pareja nos lleguen a molestar. El problema es que, si hay un desgaste, cada vez nos molestan más cosas de las que hace o dice.

Otra de las señales, es cómo le decimos a nuestra pareja que algo no nos gusta o nos ha molestado. Como decía, en un primer momento no nos molesta nada, tenemos una especie de filtro, con el que sólo vemos lo que nos gusta.

Con un poco de tiempo, podremos ver aspectos que nos desagradan y, es probable que lo hablemos con la pareja. Pero, cuando ha pasado aún más tiempo y hay un desgaste en la relación, lo frecuente es utilizar el reproche o la ironía para expresarle a la otra persona nuestra molestia.

Frases del tipo, “claro como tú siempre tienes la razón…”, “como aquí hay que hacer lo que tú digas….”, o “tienes tiempo para todo el mundo menos para mi”, por ejemplo. Las expresiones de este tipo, pueden ser cualquier cosa, menos un intento de negociar.

Poca comunicación

Por otra parte, las conversaciones de ahora, no son ni parecidas a las del principio. Claro que esto no es tan extraño, puesto que ya conocemos a esa persona y no hay tantas cosas que preguntar, ni tantas que contar. Lo malo es que, cuando la relación sufre cierto desgaste, se pasa al extremo contrario. Es decir, se habla de lo que es estrictamente necesario y poco más.

Parece que, en esos momentos, deja de interesar “cómo te fue el día”, “qué tal hoy en el trabajo”, “cómo estás hoy”, “te noto algo triste, te pasa algo?”,… Cuando todas estas frases desaparecen, y sólo se habla de lo que no queda más remedio que hablar, es una señal de que hay algo que no va bien del todo.

Ya no existen los detalles

Sobra decir que, esas llamadas y mensajes constantes que se hacen en un principio, desaparecen casi por completo. Es evidente, si ya casi no se habla de nada estando en persona, mucho menos se hará por teléfono o por mensajes. Además de esto, se deja de tener todo tipo de detalles con la pareja, ya sean detalles materiales o emocionales.

Sacar los trapos sucios al aire constantemente

Puesto que cada vez hay más cosas de la otra persona que molestan, es muy frecuente que en una relación deteriorada, se haga hincapié y se le recuerden al otro, todas las cosas que hace mal y los errores que haya podido cometer. Esto termina siendo un auténtico suplicio, que no es soportable.

El sexo desaparece

Otro de los comportamientos que desaparece en estas relaciones, es el contacto físico. Deja de haber caricias, deja de haber besos, pero es que, prácticamente ni se miran el uno al otro. Como consecuencia de esto, o mejor dicho, como consecuencia de ese desgaste, se deja también de tener relaciones sexuales.

Está claro que la cantidad de relaciones íntimas que se tienen, es mucho más frecuente al principio de la relación, ya que, en ese momento, hay una gran atracción física. Pero, cuando hay un desgaste en una relación de pareja, la sexualidad desaparece casi por completo. Se ponen excusas para evitar ese acercamiento, o aún peor, se llega a la infidelidad.

Discusiones constantes

Otra de las señales que indican que la relación necesita al menos ser revisada, es que se discute, se discute y se discute. Ya no se tiene con la pareja, ni la mitad de la paciencia que se tenía al principio, y esto se traduce en que, la mínima frase, el mínimo gesto, y muchas veces, hasta nada, provocan una tremenda discusión.

De forma algo más resumida, se podría decir que, en una relación de pareja que empieza a tener cierto desgaste, se ha perdido la capacidad de negociar con el otro, la comunicación y el diálogo, y la capacidad de disfrutar con la otra persona.

Con todo lo anterior, podrás valorar si tu relación goza aún de buena salud, o por el contrario, será necesario revisar algunas cosas. Quizás estés pensando que, con el paso de los años, todo esto es lo normal. Pues no, digamos que puede ser lo frecuente, pero no es lo normal.

Y, cuando empieza a ser lo frecuente, cuando empieza a verse como algo normal, será necesario sentarse y valorar qué es lo que está pasando y cómo se podría solucionar. Para lo cual, siempre puede venir bien pedir ayuda psicológica.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.