En los últimos años, la infidelidad se ha convertido en algo tan frecuente, que empezamos a verlo como algo muy normal.

Se estima que alrededor del veinte por ciento de los adultos ha sido infiel a su pareja alguna vez. Sin embargo y a pesar de los datos objetivos, algunos sociólogos consideran que esa cifra es la de las personas que lo admiten. Pero que sin duda, el porcentaje es aún más alto, y sigue en aumento.

En este aumento, es posible que tenga algo que ver la existencia de las nuevas tecnologías, ya que, facilita la comunicación con otras personas en cualquier momento. No quiero decir con esto que esos medios aumenten la tendencia a la infidelidad, no es la causa, pero sí es cierto que la pueden facilitar.

razones para la infidelidad

¿Qué se puede entender como infidelidad?

No hay una definición exacta de lo que es ser infiel, porque, tener una conversación subida de tono a través de un chat con una persona que no es tu pareja, por ejemplo, ¿se puede considerar infidelidad?

Pues esto va a depender mucho de cada pareja y de los acuerdos a los que hayan llegado en este sentido. Aunque, lo cierto es que sobre estos temas no se suele hablar de manera explícita, hay cosas que damos por sobreentendidas…  esto, puede llevar a confusiones y algún que otro problema.

Sin embargo, quizás estés de acuerdo conmigo en que ser infiel, sería mantener con otra persona una relación que vaya más allá de la amistad: y, claro está, mantenerlo en secreto. Sabiendo que a la pareja, si se enterara, no le gustaría nada.

Cuáles son las razones por las que se puede ser infiel

Independientemente de que las nuevas tecnologías nos lo faciliten más o menos, hay algunos motivos que aumentan la probabilidad de que se produzca una infidelidad. Esos motivos son los siguientes.

Necesidad de atención

La percepción de que nuestra pareja no nos da lo que necesitamos. Y, puede que no sea sólo una percepción, sino que sea una realidad. Cuando se siente que la pareja no nos presta la suficiente atención, el suficiente cariño o el suficiente tiempo, podría ser que pensáramos en buscar a otra persona, que sí que nos aporte todo eso que, probablemente necesitamos. Claro que, muchas veces, no se habla con la pareja sobre estas necesidades antes de ser infiel.

Insatisfacción sexual

Otra de las razones, es que se perciba que la relación ha perdido la intensidad que tenía, que el sexo y la pasión han perdido la intensidad del principio, e incluso, que hayan casi desaparecido. Esta circunstancia hace que al menos una de las partes se sienta insatisfecha y quiera buscar esa satisfacción en otra parte.

Es verdad que esa pérdida de intensidad, es lo más frecuente y normal en las relaciones de varios años. Pero, también es verdad que es una de las razones más frecuentes por las que una persona es infiel a su pareja.

Pérdida del amor

Que el amor se haya terminado. Ya lo hemos hablado en otras ocasiones. En un principio queremos y esperamos que ese amor sea para siempre, pero, a veces, se termina. Cuando esto ocurre, la persona que ya no lo siente, tiene la tendencia a buscarlo en otra parte, y por lo tanto, a ser infiel.

Crisis de autoestima

Sentir inseguridad es otra de las razones por las que se puede ser infiel. Es muy habitual en personas que están en los cuarenta años o algo más. Sobre esa edad, se puede producir una crisis en la que la persona se percibe como mayor y poco deseable. Una conquista fuera de su relación de pareja, le servirá para subir su autoestima, además de para confirmarse a si mismo, que sigue, como se suele decir, en el mercado del amor.

El deseo y la atracción sexual por otra persona

Puede haber algunos casos en los que, la persona que es infiel, esté bien con su pareja y no tenga ninguna de las carencias anteriores, y que aún así, conozca a otra persona por la que sienta una gran atracción sexual.

Habrá quien le dé más importancia al compromiso que tiene y no caiga en la tentación. Pero hay quien sí que cae en ella. Esta razón la dan algunas personas como una explicación a la infidelidad, yo opino en cambio que, cuando esto ocurre, es que no se estaba tan bien con la pareja como se pensaba.

Por venganza

Como una forma de venganza también se puede ser infiel. Algunas personas lo son, para vengarse de algún comportamiento de su pareja que les ha molestado mucho, en concreto, ante la sospecha, o la casi seguridad, de una infidelidad por la otra parte. Muchas veces, antes de hablar sobre ello y aclarar lo que ha ocurrido o lo que no, hay quien prefiere adelantarse y ser infiel también.

Para correr riesgos

Hay muchas personas que, por su forma de ser y de funcionar, necesitan tener cierto riesgo en su vida, si no lo tienen, se aburren. Por tanto, e independientemente de que existan o no alguna de las razones anteriores, estas personas necesitan vivir situaciones intensas que les saquen de la rutina. Necesitan hacer lo que se les prohibe o lo que les supone un riesgo. Y, para hacer algo prohibido y que tenga riesgo, ¿qué hay mejor que ser infiel?

Las diferencias entre los hombres y las mujeres

Es bien sabido que la infidelidad no es exclusiva de uno de los géneros. Se da, tanto en hombres como en mujeres. Numerosos estudios se han centrado en intentar encontrar si, las razones por las que son infieles ellos y ellas, son las mismas.

Parece ser que, en el fondo de una infidelidad, siempre hay una carencia que se intenta cubrir fuera de la relación, pero no es exactamente la misma en ellos que en ellas.

Se ha encontrado que, las razones que predominan en los hombres son, una carencia de tipo sexual,por sentirse aburridos o confundidos en la relación de pareja y por una falta de variedad.

En el caso de las mujeres, la razón más frecuente parece ser el sentimiento de soledad o la incomprensión que perciben en sus parejas.

¿Se puede perdonar una infidelidad?

Algunas veces sale este tema en cualquier reunión de amigos, el tema de si se puede perdonar una infidelidad.

Unos tienen muy claro que no la perdonarían, otros dicen que puede que sí; y otros más, dicen que depende…. Desde luego, todas las opiniones se dicen desde el convencimiento de que eso no nos ocurrirá. Así que no dejan de ser hipótesis.

Otra cosa muy diferente es que, ocurra, y tengas que tomar una decisión real. Y eso ya no resulta tan sencillo.

Yo diría que la pregunta clave no es si perdonarías una infidelidad, la pregunta sería, ¿crees que es posible perdonar una infidelidad? ¿Con todo lo que conlleva la palabra “perdonar”?

perdonar una infidelidad

¿Es posible perdonar la infidelidad?

Como casi siempre, no hay una regla fija que nos sirva para todos, va a depender de cada persona. Sin embargo; las estadísticas nos dicen que una de las principales causas de separación es la infidelidad. Lo que significa que, en la mayoría de los casos, no es posible perdonarla.

Particularmente, opino que no es la infidelidad la causa de la separación. Sino que es al revés; es una ruptura en la pareja, algo que no va bien en la relación lo que hace que una persona sea infiel. De hecho, siempre ocurre así. Una de las partes no está satisfecha del todo con la relación que tiene; lo que le lleva a buscar en otra parte el cariño, el amor o el sexo.

Desde luego, lo ideal sería que si estamos en una relación con la que no estamos del todo a gusto, en la que echamos de menos algo, lo pudiéramos hablar con la pareja para intentar solucionarlo juntos. Lo cierto es que esto no es lo que se suele hacer; y cuando se hace, muchas veces no se llega a ningún acuerdo. Por lo que se termina optando por la infidelidad.

Entonces, y aunque no siempre ocurre, es posible que la otra parte se entere de esa infidelidad. Y ahora nos toca hacer hipótesis sobre lo que se haría en ese caso. Ahora toca tomar la decisión en base a la realidad. Y… ¿es posible perdonarla?

Tomar una decisión

¿Se puede perdonar y continuar con la relación? ¿O por el contrario, la herida estará ahí para siempre y no hará posible que la relación continúe? ¿Merece la pena hacer borrón y cuenta nueva o es mejor romper definitivamente?

Es verdad que en algunos casos, la persona toma la decisión de centrarse en todo lo bueno que tiene; y lo que le aporta su relación de pareja. Eso, unido al amor que pueda sentir, hace posible no sólo que la relación pueda continuar; sino también que de este hecho, la pareja logre unirse más.

Pero, como ya te decía antes, esto no es lo más frecuente. Y no es lo frecuente, porque perdonar también significa olvidar, o lo que es lo mismo, ser capaz de recordar sin que duela.

También significa no hacer reproches, y no sacarlo a relucir cada vez que se discute por otra cosa. Significa volver a confiar, sin más. Y eso, no es tan fácil.

Pero, ¿por qué es tan difícil perdonar en estos casos?

Por supuesto, es doloroso enterarse de una infidelidad. El dolor de ese primer momento es normal; y durará más o menos tiempo, dependiendo de cada persona. Pero no es esa la única consecuencia, puesto que, si sólo fuera eso, sería mucho más fácil perdonarlo; dejando pasar el tiempo necesario.

El problema está en que la confianza que existía se pierde por completo. Perder la confianza se traduce en por ejemplo, que tarde un poco más en llegar a casa y se dispare la imaginación. En que si está más callado o callada de lo normal, “algo te pasa”.

La desconfianza se traduce en “quién te llamó”, cuando habla por teléfono. En, “quién te envió ese mensaje”. O en estar excesivamente vigilante con la pareja. En definitiva; perder la confianza se traduce en una serie de comportamientos, que hacen muy complicada la convivencia.

Aparte de esto, se deja de percibir a la otra persona de la misma forma que antes; como la persona ideal. Además de que se puede aprovechar casi cualquier momento para hacer un reproche por lo ocurrido; cosa que termina siendo un auténtico martirio para todos.

Por si todo esto fuera poco, es frecuente que la persona que ha sido engañada, sienta la necesidad de saber detalles de lo que ha ocurrido y no deja de hacer preguntas, a sabiendas de que las posibles respuestas le harán más daño aún.

También es frecuente que su autoestima resulte muy dañada; llega a sentir que lo que aportó en la relación no fue suficiente, con lo que aparecen los sentimientos de culpa.

Todo este cúmulo de cosas, hará que la relación ya no vuelva, de ninguna manera, a ser la que era, pudiendo convertirse en un infierno para las dos partes.

¿Que se debe valorar?

Teniendo en cuenta todo esto, cuando se trata de tomar una decisión de verdad, y no tanto de dar una opinión hipotética. Se hace necesario pensarlo con detenimiento y valorar algunas cosas.

Lo primero a valorar, sin lugar a dudas, es si los sentimientos hacia la otra persona son lo suficientemente fuertes como para superar ese bache. Si realmente lo son, se puede al menos intentar. Claro que, la otra parte también ha de querer, y también ha de sentir el amor suficiente.

Después de hacer esta valoración, hace falta hablar mucho con la pareja. Porque superar la infidelidad, tendrá que ser un trabajo de los dos. Y hay que hablar sobre las necesidades que tiene cada uno, que seguramente fue lo que provocó que uno de ellos fuera infiel, y sobre la probabilidad real que hay de satisfacerlas. Es necesario negociar todo lo que la pareja considere que debe negociar, porque se trataría de un “empecemos de nuevo”.

Por último, habrá que valorar si se podrá convivir sin sentir celos por todo. Sin la necesidad de controlar todo lo que haga la otra persona, y sin lanzar dardos cada poco tiempo en forma de reproche. Si se considera que con esta parte no se puede, es casi mejor romper definitivamente.

Intentar reconstruir una relación

Hay muchas parejas que lo intentan. Que intentan reconstruir la misma relación que tenían. En principio, puede parecer más sencillo y la intención, desde luego, es la mejor del mundo.

Y, lo que suele ocurrir, no en todos los casos, pero sí en la mayoría de ellos, es que, con el paso del tiempo, se comprueba que parecía más fácil de lo que en realidad es.

Se comprueba que, la confianza ya no puede ser la misma; que los reproches salen solos y que la herida no se termina de cerrar. Por este motivo; porque perdonar significa también olvidar.

Y esto no es tan fácil; y es la causa por lo cual las estadísticas nos dicen que la principal causa de divorcio es la infidelidad.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670