Con toda seguridad, hay quien se ha comportado así contigo, o quizás, eres tú quien lo ha hecho. Me refiero a dejar de hablarle a alguien como una forma de castigarle, y de demostrarle así que te has enfadado. Este es un recurso que se utiliza mucho como un chantaje emocional, con la intención de resolver un conflicto, pero a favor de quien lo hace claro está.

Sin embargo, esta actitud no resulta tan eficaz para llegar a un acuerdo como podríamos pensar. De hecho, no suele resolver nada, y es una conducta bastante infantil que no acerca posturas; pero que sí aporta cierta satisfacción a la persona que la lleva a cabo.

el silencio como castigo

Es cierto que en algunas situaciones, guardar silencio sí que puede facilitar la comunicación. Por ejemplo, cuando se percibe que seguir discutiendo no llevará a ninguna parte; o bien, cuando estamos tan enfadados, que preferimos calmarnos antes de hablar. Para no decir cosas de las que después nos podemos arrepentir.

Por qué motivos se utiliza el silencio como forma de castigo

Como te decía, se puede optar por el silencio, cuando creemos que seguir en una discusión no resolverá nada, o cuando preferimos calmarnos antes de hablar.

Sin embargo, se suele utilizar para castigar al otro. Cuando lo usamos como castigo, es porque no disponemos de otros recursos para solventar el conflicto. Y, podemos hacerlo con diferentes fines.

Lo usamos cuando consideramos que la otra persona ha hecho o dicho algo por lo que debe disculparse, y entonces, Dejamos de hablarle… “para que escarmiente”, y por supuesto, se disculpe. Cosa que nos producirá satisfacción.

Cuando consideramos que discutir no nos llevará a ningún acuerdo, y entonces, dejamos de hablarle para que la otra persona dé su brazo a torcer, cambie de opinión, y nos dé la razón.

Cuando nos hemos enfadado mucho, nos sentimos ofendidos, pero no lo decimos, utilizamos el silencio, para que la otra persona piense y recapacite.

Independientemente del fin que se persiga, en el fondo es siempre lo mismo. Que la otra persona ceda y se someta a nuestra voluntad. Y además, que sepa que, la responsabilidad de que la situación se solucione, es suya.

Por lo tanto, las personas que utilizan esta técnica, no pretenden negociar o llegar a un acuerdo, lo que intentan es salirse con la suya. Por eso te decía antes que el silencio como modo de castigo, aporta cierta satisfacción a la persona que lo utiliza.

El silencio como una forma de manipulación

Efectivamente, utilizar el silencio, es una forma de manipular emocionalmente a la otra persona, de una manera muy sutil. Esta actitud, bastante infantil que en realidad no soluciona nada, se considera un comportamiento pasivo agresivo, es decir, que se agrede a la otra persona, pero de una manera encubierta.

Usar la técnica del silencio como castigo, en un principio puede hacer que consigas lo que quieres, pero a la larga, produce un gran deterioro en la relación con otras personas. Porque, en realidad, el silencio es un vacío, un vacío que puede tener muchos significados y que, cada uno interpretará como pueda o como quiera.

La técnica del silencio es muy utilizada dentro de la pareja. Y la persona que lo sufre, puede llegar a sentir culpa, a sentir que se le manipula; o bien puede sentir poca implicación por parte de la otra persona. Y esto siempre termina por deteriorar la relación.

El silencio como una forma de maltrato

Por extraño que pueda parecerte, es una forma de maltrato dejar de hablar a alguien como castigo. Por todo lo que hemos dicho hasta ahora, porque es una forma de hacer sentir culpable al otro, porque en el fondo le obligamos a ceder a lo que queremos, es decir, es algo así como, “yo me callo y tú verás lo que haces”. La persona que lo utiliza, percibe de inmediato que le funciona para conseguir su objetivo, con lo que cada vez que quiere, lo utiliza de nuevo.

Pero además, se puede utilizar el silencio, alternándose con atenciones. Para que me entiendas, puede ser algo así como, “ahora te ignoro, después te presto atención, y más tarde te vuelvo a ignorar”. Esto es muy frecuente, por lo que es posible que lo hayas vivido.

Con este comportamiento, la persona que lo hace, intenta tener el control sobre la otra persona y sobre el tiempo de comunicación entre ambos. Es un tipo de manipulación por supuesto, pero también una forma de maltrato, que produce una tremenda incertidumbre y agotamiento emocional en la persona que lo sufre.

Como te digo, es algo muy frecuente, sobre todo en algunos tipos de relaciones sentimentales.

Cuándo es beneficioso guardar silencio

Como te adelantaba antes, no siempre se utiliza el silencio para castigar. Hay momentos en los que puede resultar beneficioso.

  • Cuando estamos demasiado enfadados, y preferimos calmarnos un poco antes para no decir cosas de las que podamos arrepentirnos.
  • Cuando es la otra persona la que está muy enfadada. Ya que en ese caso, será muy difícil que nos atienda y que podamos llegar a un punto intermedio.
  • En los casos en que la discusión ha llegado a meternos en un bucle del que no podemos salir; y es mejor darnos tiempo para reflexionar, tanto a nosotros mismos como a la otra persona.

En conclusión: tendríamos que tener en cuenta que los silencios como castigo, van a provocar distancia emocional con la otra persona. Y que lo mejor para lograr un entendimiento y un acercamiento, siempre será el diálogo y no la distancia.

Expresar de manera asertiva lo que piensas, lo que opinas o lo que quieres, será menos dañino para la relación, y más beneficioso para resolver el conflicto, que dar la callada por respuesta.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.

Qué ocurre si dejas de hablar a alguien para castigarle
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