Por lo general, todos queremos hacer las cosas bien. O al menos, hacerlas lo mejor que podamos. Y eso no es algo malo, al contrario. El problema se puede presentar cuando quieres hacerlo todo perfecto.

Y si este es el caso y eres un perfeccionista, es un problema. Porque por una parte, podrías ponerte unos objetivos difíciles de alcanzar. Por la otra, podrías dejar de hacer cosas o de tomar decisiones; por miedo a cometer un error.

eres un perfeccionista

¿A qué llamamos perfeccionismo?

Si eres un perfeccionista, consideras que es totalmente necesario hacer las cosas de una manera impecable; sin cometer ni un solo error.

Cometer un error para un perfeccionista significa haber fracasado. Pero además, considera que a la hora de tomar una decisión, ésta no debe conllevar ningún riesgo; es decir, necesita la garantía de que la decisión que ha tomado es la perfecta.

Una persona perfeccionista siempre está preocupada ante la posibilidad de cometer errores. Por lo que deja de hacer cosas, pospone decisiones o no las llega a tomar y siente ansiedad si no tiene la garantía absoluta del éxito.

Si finalmente, sea lo que sea, no sale como quería, tiene muy baja tolerancia a la frustración. Además de todo esto, un perfeccionista lo es consigo mismo, pero también con los que le rodean.

Qué características tiene una persona perfeccionista

Si crees que tú, o una persona cercana a ti, podrían tener el rasgo del perfeccionismo, lo podrás averiguar con las siguientes características, que son las que suelen darse en una persona con este rasgo de personalidad.

  • Un perfeccionista tiene la certeza de que cualquier cosa se puede hacer sin que exista ningún margen de error. Por este motivo, son muy exigentes con ellos mismos y con los demás.
  • Suelen tener problemas a la hora de tomar decisiones por miedo a equivocarse. Necesitan tener la garantía de que, hagan lo que hagan, saldrá perfecto, y eso, no es tan fácil de lograr.
  • No admiten ninguna sugerencia de cómo hacer las cosas, porque consideran que, de la manera en que ellos las hacen, es la mejor. Por esta misma razón, tampoco delegan ninguna tarea en otras personas.
  • Les gusta, pero es que además necesitan,tenerlo todo bajo control.
  • Cuando lo que hacen no sale como ellos esperaban, es decir, cuando ven algún error por mínimo que sea, se sienten frustrados. Pero claro, es un sentimiento que no toleran nada bien. Para evitar este posible error, emplean una gran cantidad de tiempo en hacer las cosas que hacen.

Qué consecuencias tiene si eres un perfeccionista

Como decía al principio, ser cuidadoso para que las cosas salgan lo mejor posible, no es malo en absoluto. Por el contrario, te puede dar la satisfacción que dan las cosas bien hechas. Por otra parte, disminuye la probabilidad de error; aunque sólo las disminuye, nunca las elimina del todo. Pero, el perfeccionismo llevado al extremo, tiene algunas consecuencias negativas.

  • El perfeccionismo produce preocupación y altos niveles de ansiedad, ante la posibilidad de cometer errores, o de equivocarse en una decisión.
  • Un perfeccionista termina por sacar de sus casillas a las personas cercanas a él. Todo lo critican, todo podía haber estado mejor, todo tiene algún fallo.
  • Cualquier error que cometa un perfeccionista es una catástrofe, que le provoca inseguridad en sí mismo y que afecta a su autoestima.
  • Al hacer las cosas con tanto cuidado para que salgan perfectas, emplean demasiado tiempo en hacer cualquier tarea con lo que, pueden tener bajo rendimiento laboral o escolar. Y, dado el esfuerzo que han realizado, perciben que el resultado no ha sido el adecuado para el tiempo que han empleado.

Cómo puedes evitar el perfeccionismo extremo

Si te sientes identificado con las características de un perfeccionista, o alguna vez te ha dicho tu gente cercana que lo eres, podrías utilizar los siguientes consejos:

  • Para empezar, deberás entender que la perfección no existe, que lo que para ti es perfecto, puede que para otra persona no lo sea, con lo cual, estás intentando conseguir una perfección que es muy subjetiva, que es perfecta sólo para ti.
  • Otra cosa que tendrás que entender, es que nunca existe la opción perfecta a la hora de tomar una decisión. Con cualquiera de ellas, tendrás ventajas, pero también tendrás desventajas, y por supuesto, tendrás posibilidades de equivocarte. Eso es siempre así, por más vueltas que quieras darle.
  • Aprende a bajar un poquito tus expectativas. Baja el listón, en todo. Cuanto más alto te lo pongas, más probabilidades tienes de fracasar y de sentir frustración, y eso, bajará tu autoestima. Aunque por supuesto tus allegados te pueden felicitar, para ti no han salido las cosas como te las habías planteado, y eso, terminará por frustrarte.
  • Ponte un plazo de tiempo para terminar las cosas que haces, o para tomar una decisión. Si no lo haces así, por una parte, revisarás y revisarás buscando el error y no terminarás nunca. Por la otra, darás vueltas y más vueltas, y no encontrarás la opción que te garantice el éxito absoluto.
  • Piensa que, nadie te ha pedido que seas perfecto, es algo que te lo has exigido tú, con lo que, eres tú quien podrá reducir esa exigencia.

Por último, ese pensamiento que tienes de, “o lo hago perfecto o no lo hago”, es un pensamiento muy rígido; que te impide disfrutar de las cosas que haces, y que no tienen por que estar perfectas.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.