Cómo ganar una discusión

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Querer ganar una discusión, querer que al final nos den la razón, es algo inevitable que nos pasa a todos cuando nos enfrascamos en una de ellas. Obviamente, en esa situación defendemos nuestra opinión, la que creemos que es correcta…si no fuera así, no nos molestaríamos en discutir nada.

Por otra parte, mantener una discusión o un debate con alguien, es algo que muchas veces no sólo no podemos evitar, sino que tampoco es una actividad que resulte perjudicial. Es una manera como cualquier otra de comunicarnos, y dar a conocer lo que opinamos sobre un tema en concreto.

¿Qué tanto discutes?

Es cierto que la mayoría de nosotros discutimos cuando tenemos que hacerlo, sin mayor problema. Es decir, cuando estamos en desacuerdo con algo o alguien.

Sin embargo, existen los extremos: personas que evitan a toda costa una discusión, sobre todo acerca de algunos temas que consideran delicados. O personas que las buscan, que simplemente quieren expresar lo que opinan en todo momento, y lo hacen.

Puede que pienses que lo peor de una discusión es no tener la razón. Pero tal vez lo peor no sea esto, sino haber perdido los papeles mientras discutías. Haber perdido las formas y la compostura, hasta llegar a la agresividad y al insulto. Esto  te puede dejar peor sabor de boca, que no tener la razón en la propia discusión.

De hecho: ganar en una discusión no siempre significa haber tenido toda la razón, a veces es más importante poder resolver el conflicto, sin que ninguna de las partes salga perjudicada. Para conseguir esto, es necesario poner en práctica algunas técnicas; que nos permitan por una parte mantener la calma en discusiones o debates, y por otra facilitar la comunicación entre todas las partes implicadas, que al final es de lo que se trata.

¿Por qué discutimos?

Bueno… la pregunta es un poco tonta. Está claro que discutimos con alguien porque tenemos diferentes opiniones sobre algo. Pero quizás la pregunta importante no sea esa, sino ¿por qué nos alteramos tanto en una discusión?

El principal motivo por el que podemos discutir de manera acalorada es que cada uno de nosotros tiene una serie de creencias y expectativas en función de la educación que hemos tenido, de las experiencias vividas, y algunas otras cosas que consideramos que son las buenas y verdaderas; por lo que nos cuesta mucho aceptar que la opinión de otra persona pueda ser tan válida como la nuestra. Por eso nos aferramos a nuestra idea en una discusión, y nos cerramos a escuchar cualquier otra.

En realidad, la mayor parte de las veces no discutimos para conocer otros puntos de vista, o para tener algo más de información de la que ya tenemos. Discutimos para tener razón. Y te pongo un ejemplo para que me entiendas.

Imagina que discutes con alguien sobre política. Realmente a ti tendría que darte igual qué político le gusta a esa persona y a qué partido vota. Tu tienes tus ideas y esa persona tiene las suyas ¡y aún así discutes, para tener la razón!

En cualquier caso: hay algunas cosas que puedes poner en práctica durante una discusión, para ganarla. Pero como te decía, ganar en una discusión no significa que vayas a tener la razón siempre, ni tampoco en todo lo que defiendes, no se trata de eso.

Lo que significa es que vas a poder concluir un debate o una discusión de buenas maneras, sin que se vea afectada tu relación con la persona con la que discutes. Que como te digo no es lo mismo que llevar la razón. 

Estos son algunos consejos para salir bien parado en una discusión. 

Infórmate muy bien sobre el tema del que vas a discutir

Para meterte en una discusión, sobre el tema que sea, es necesario que estés bien informado sobre el mismo, que tengas datos y argumentos reales, y que si se pueden verificar o demostrar, mucho mejor.  

Si no es así, hablarás por hablar y cualquiera podrá echarte por tierra lo que estás diciendo, con lo que, habrás perdido la discusión. 

Ahora bien, si no sabes del tema en cuestión, si no tienes información suficiente ni tienes datos sobre ello y además lo admites. Es decir, si renuncias a discutir sobre un tema del que no tienes idea, entonces habrás ganado la discusión.

Respeta todas las opiniones

En el caso de que el tema sobre el que discutes no  tenga nada que ver con datos objetivos, sino que sea cuestión de opiniones personales; recuerda que tú tendrás la tuya y el resto de personas la suya, que no tienen por qué coincidir con lo que opinas tú. 

Por tanto, recuerda respetar todas las opiniones, que son tan válidas como la tuya. 

Escucha a tu interlocutor

Uno de los errores más frecuentes que cometemos casi todos a la hora de discutir con alguien, es que estamos más pendiente de lo que queremos decir nosotros en cuanto esa persona acabe de hablar, que de lo que nos está diciendo.

Así que cuando la otra persona esté hablando, escúchale con atención, para que puedas entender sus argumentos y sus razones. Además, si le escuchas podrás ver la situación que se está discutiendo, desde su punto de vista y no sólo desde el tuyo.

Si no estás pendiente de lo que dice, puedes pasar por alto cosas con las que sí estés de acuerdo.  Además corres el riesgo de no entender su postura, que es también muy importante para terminar una discusión con éxito.

Da señales de estar escuchando

Además de escuchar lo que la otra persona está diciendo, tiene también que parecerlo. Es decir mírale, asiente, repite algo de lo que ha dicho…en definitiva, haz que la otra persona sienta que le estás escuchando. 

Dale la razón cuando creas que la tiene

Si hay algunas partes del discurso de tu interlocutor con las que estás de acuerdo, díselo. Sería difícil que no estuvieras de acuerdo con nada en absoluto. No pasa nada por hacer esto, al contrario, la otra persona se sentirá más comprendida y menos atacado si tú no niegas rotundamente todo lo que dice, porque como te digo, casi seguro que en algunas ideas tiene la razón.

De esta forma, la discusión será más productiva, y por supuesto menos agresiva. A todos, incluido tú, nos gusta que nos reconozcan en qué cosas tenemos razón, antes de decirnos en qué cosas estamos equivocados.

Si tu interlocutor percibe que no estás abierto a entender su postura, lo más probable es que él haga lo mismo con la tuya. Y al contrario también, si ve que haces el intento de entenderle, él hará lo mismo contigo.

No pierdas los nervios

Puede que ésta sea la parte más complicada de una discusión. Pero si no escuchas al otro, no le das la razón en nada y además te pones agresivo, lo más lógico es que la otra persona reaccione igual que tú. 

Y ésto no es lo peor, lo peor es que lo quieras o no, tu imagen quedará dañada, quedarás como alguien que no sabe dialogar sin enfadarse. Recuerda que no tiene más razón el que más grita, y que el que pierde los papeles, pierde la batalla.

Recuerda siempre mantener el respeto hacia la otra persona

Piensa siempre que puedes tener la razón, pero también puedes no tenerla y darte cuenta de ello a lo largo de la discusión. Con esta idea presente no faltes al respeto, no insultes ni te burles de la otra persona. 

De nada te va a servir tener la razón al final de esa discusión, habiendo fastidiado la relación que tenías con tu interlocutor, sea la que sea.

Por último, ten en cuenta que también puedes cambiar de opinión

Quiero decir que, si durante la discusión, te das cuenta de que no tienes razón y la otra persona sí, no pasa nada por admitirlo y dársela. Siempre será mejor esto, que terminar peleado con quien estabas hablando. Además, podrás aprender algo con ello, al menos otro punto de vista.

Por lo tanto, recuerda que ganar en una discusión no significa tener siempre la razón, significa poder terminar de discutir sin arrepentirte ni de lo que dijiste, ni de cómo te comportaste.

Como te decía más arriba, discutir es un ejercicio bastante sano. Nos permite llegar a acuerdos y a puntos intermedios, que sería lo ideal en cualquier tipo de relación con otras personas.

Pero, además de no ser malo, afrontar una discusión es inevitable. Sería una fantasía pensar que podemos relacionarnos o convivir con alguien, sin que nunca vayamos a tener opiniones diferentes.

Rosa Armas
Colegiada T-1670.

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