Sin ninguna duda, la llegada de las nuevas tecnologías en forma de ordenadores, tablets y teléfonos móviles, ha provocado importantes cambios en nuestra vida. Cambios en la manera de relacionarnos con los demás, cambios en la forma en que recibimos la información de la actualidad, e incluso cambios en nuestra manera de trabajar.

que es el tecnoestrés

Todo este avance tecnológico ha supuesto grandes beneficios en muchos aspectos. Nos permite estar en constante comunicación con cualquier persona, tanto si está cerca de nosotros, como si está en el otro extremo del mundo. La tecnología nos permite obtener información de todo lo que pasa, casi en el mismo momento en que ocurre. Nos posibilita incluso, poder gestionar ciertos asuntos burocráticos a través de internet, sin tener que desplazarnos a ninguna parte.

Claro que, como ocurre con casi todo, el uso, o mejor dicho el mal uso de la tecnología también puede tener su parte más negativa. Y, se han descrito algunos trastornos relacionados con ella, como es el caso del tema que nos ocupa aquí, el tecnoestrés.

¿Qué es el tecnoestrés?

Se puede definir el tecnoestrés en general, como los efectos negativos que podría tener el uso de las nuevas tecnologías. En un principio, se definió como el estrés causado por la falta de habilidades o de conocimientos para utilizar las nuevas tecnologías.

Más tarde, Marisa Salanova, profesora de psicología en la Universidad de Castellón, definió el tecnoestrés como, “un estado psicológico negativo que se relaciona con el uso de la tecnología de la información y la comunicación o con la amenaza de su uso en el futuro. Ese estado se da por la percepción de un desajuste entre la demanda y los recursos que se tienen, que provoca malestar y una actitud negativa hacia la tecnología”.

Es en el ámbito laboral donde se está prestando más atención a este trastorno, porque es donde más efectos negativos puede producir. La gran mayoría de las empresas, por no decir todas, han tenido que adaptarse a las nuevas tecnologías, para no quedarse desfasadas con respecto a sus competidores. Por tanto, muchos de los trabajadores, que hace unos años hacían su trabajo de una manera, han tenido que acostumbrarse a hacerlo de otra. Y esto, en muchas personas, ha creado un importante nivel de estrés y ansiedad. Estrés y ansiedad que se da también en aquellas personas que se han adaptado bien a las tecnologías, pero que han de usarlas constantemente.

Los diferentes tipos de tecnoestrés

Estar todo el día usando la tecnología para trabajar, en la mayoría de los casos delante de un ordenador, y seguir utilizándola una vez se sale del trabajo; ya sea con las diferentes aplicaciones que encontramos en los móviles o las tablets, o bien, seguir pegado a un ordenador, puede llegar a tener algunas consecuencias o tipos de tecnoestrés.

Puede producir fatiga

Es decir, cansancio mental y agotamiento, que se produce por el uso demasiado continuado de las tecnologías. Como decía, se usan en el trabajo y se siguen usando después de él. En ocasiones, el exceso de su uso, puede provocar problemas de atención, tensión, y dificultades a la hora de establecer relaciones interpersonales.

Ansiedad

Es el tipo de tecnoestrés más frecuente, y es la tensión y el malestar que se produce en una persona, por tener que utilizar las nuevas tecnologías, y no estar segura de que tiene los recursos o los conocimientos para hacerlo. En algunos casos, esa ansiedad es tan intensa, que se llega a desarrollar una fobia a la tecnología. Por lo general, esto les ocurre con mayor frecuencia a las personas de más edad, pero no exclusivamente.

Adicción

En este caso y como su nombre indica, es el deseo incontrolable que pueden desarrollar muchas personas, de estar permanentemente utilizando algún medio tecnológico. El refuerzo inmediato que supone por ejemplo, la comunicación instantánea con otras personas en algunas aplicaciones, hace muy probable que se desarrolle una adicción. Esto, claro está, puede afectar a la vida normal de una persona.
Por lo tanto, el tecnoestrés abarca desde la necesidad de estar conectado a la tecnología en todo momento, hasta temer y evitar su uso por el miedo a no tener los conocimientos para hacerlo bien.

Algunos consejos para evitar el tecnoestrés

Las nuevas tecnologías y en especial el teléfono móvil, se ha hecho imprescindible casi para vivir, o eso podríamos creer. Sin embargo, es bastante más prescindible de lo que pensamos. Sigue estos consejos para evitar el tecnoestrés.

Durante el tiempo que estés dedicado a tus obligaciones, en el trabajo por ejemplo, evita consultar el móvil. Primero porque conseguirá distraerte de tus tareas. Además, porque supone un exceso de información que puede estresar, y, si trabajas de cara al público, estar pendiente del móvil no deja de ser una falta de respeto.

Si estás en tu tiempo de ocio, con amigos por ejemplo, disfruta de ese rato y deja el móvil guardado y fuera de tu vista. Pero, si no estás con amigos sino en tu tiempo de descanso, ponte un horario, o unos límites, como lo quieras llamar, para consultar redes sociales. Con el resto del tiempo, puedes descansar, hacer algo que te guste, o bien relacionarte con otras personas, en persona, que siempre será más enriquecedor.

Por tanto, es buena idea aprovechar los beneficios que nos brindan las nuevas tecnologías, pero, también lo es poner unos límites para que no nos perjudiquen.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.