Todos tenemos una idea bastante clara de lo que es un impostor. Un impostor, es una persona que simula ser alguien que no es.

Esta simulación se hace de forma voluntaria, por lo general, para obtener algunos beneficios. Sin embargo, algo muy diferente es el síndrome del impostor; que a pesar de que no está descrito como un trastorno en los sistemas de clasificación, es algo que afecta a muchas personas.

síndrome del impostor

¿Qué es el síndrome del impostor?

Las personas que tienen el síndrome del impostor, sienten un gran malestar emocional, porque, aún habiendo conseguido una buena posición,que puede ser laboral, académica o social, no creen que se merezcan el éxito que tienen.

Literalmente, consideran que son un fraude, y sienten miedo de que las personas que le conocen, descubran que en realidad no tienen tanto mérito.

La persona con el síndrome del impostor, está convencida de que si el resto de personas supieran que no es tan buena, sino que en realidad es mediocre, cambiarían la percepción que tienen de ella. Por este motivo, suelen quitarle valor a los éxitos que han podido conseguir.

Este síndrome aparece con mayor frecuencia en profesionales de éxito, y por supuesto, está relacionado con una baja autoestima y con un pobre autoconcepto de sí mismo.

Qué síntomas tiene una persona con el síndrome del impostor

Teniendo en cuenta que este síndrome se da con bastante frecuencia, pero que la persona que lo sufre, no suele expresar lo que piensa, te pongo cuáles son sus síntomas, por si pudieses identificarlos. Son los siguientes.

  • Piensan que los logros que han obtenido, o los éxitos que han alcanzado, no se deben a las cualidades que tienen y que por tanto no se los merecen. En su lugar, creen que lo que han obtenido, fue por un golpe de suerte, o bien, porque alguien con un mayor poder que ellos, les han ayudado a conseguirlo.
  • Al mismo tiempo, tienen miedo a que los que le conocen, lleguen a descubrir que son un fraude.
  • No tienen ninguna confianza de que lo que les ha llevado al éxito, sean capacidades y cualidades propias. Por esta razón, se sienten inseguros en muchas de las situaciones que se les presenta.
  • Tienen la seguridad de que van a fracasar, cuando se les presenta una situación que en otro momento superaron con éxito.
  • Suelen ser muy exigentes con ellos mismos y recuerdan mucho más los errores que han cometido, que los éxitos que han logrado.
  • Además y sin que haya ninguna causa que lo justifique, suelen sentir ansiedad y tristeza.

Por qué se puede desarrollar el síndrome del impostor

No hay una causa concreta que haga que se desarrolle el síndrome del impostor. Lo que sí hay son algunos factores, externos o internos de la persona, que hacen que sea más probable que aparezca este síndrome.

  • Por una parte y en cuanto a los factores externos, tiene mucho que ver las experiencias que haya tenido esa persona. Si ha sido, por ejemplo, una persona que ha recibido muchas críticas sobre las aptitudes que tenía o no tenía, o sobre su comportamiento, en la infancia o a lo largo de su vida, por personas que para ellas eran personas de cierta autoridad, como padre, profesores o jefes, es más probable que desarrollen el síndrome.
  • Además, si fueron niños con algunos problemas para los estudios y no tenían buenas notas, circunstancia por la que se les reñía, a pesar de que hoy puedan ser profesionales de éxito, también tienen más probabilidades.
  • En relación a factores internos de la persona, si es una persona que funciona con un locus de control externo, es decir, si le atribuye a causas externas todo lo que le ocurre, como es la suerte, buena o mala que tiene, la ayuda de los demás, etc, es también más probable que pueda tener este síndrome.

Cómo puedes superar el síndrome del impostor

Este síndrome, como te decía antes, es muy frecuente y, hasta hay autores que afirman que todos lo habremos pasado en algún momento de la vida. Por lo general, ese sentimiento de ser un fraude, termina por desaparecer, pero, también puedes ayudar tú haciendo algunas cosas.

  • Ante las dudas o la negatividad acerca de tus cualidades, reformula esas ideas de una manera más positiva, pero también más realista.
  • Podrías hacerte algunas preguntas del tipo, ¿de verdad lo que he conseguido ha sido producto de la buena suerte? ¿O será que tengo cualidades y aptitudes que he puesto a funcionar para conseguirlo? ¿No será que además de esas cualidades, he hecho un esfuerzo para alcanzar mis objetivos? Si eres realista en tus respuestas, podrás ver que, de fraude nada, al contrario, te lo has ganado.
  • Podrías también, hacer un listado de todas las cosas que has obtenido a nivel profesional por ejemplo, y al lado de cada una de ellas, la cualidad que has tenido que utilizar para llegar a conseguirlo. Por ejemplo, si has aprobado unas oposiciones, las cualidades serían, esfuerzo, constancia, además de haber renunciado a horas de diversión. Y todo eso, no depende de la buena suerte.
  • Diferencia entre el miedo y la sensación de ser un impostor. Cuando tengas que enfrentarte a una situación que es nueva para ti, puedes sentir algo de miedo. Eso es normal. Y, una cosa es sentir miedo, y otra muy diferente no ser capaz de hacerlo. Sentir ese poco de miedo, no significa que no seas capaz de llevarlo a cabo.
  • Por último, pregunta a algunas de las personas que conoces, si alguna vez han sentido esto o algo parecido. Podrás comprobar que es mucho más frecuente de lo que crees.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.