Una de las grandes dudas que tienen los padres cuando llegan las vacaciones de verano, es qué hacer con los niños mientras ellos trabajan. No todo el mundo tiene a alguien de confianza que esté dispuesto a hacerse cargo de los niños; pero, aún teniéndolo, hay padres que quieren que sus hijos no sólo se diviertan, sino que también aprendan ciertas habilidades.

Qué beneficios tiene para tu hijo el campamento de verano

Los expertos aseguran que el mejor lugar en donde los niños se divierten y aprenden, en la misma medida, son los campamentos de verano. Hay padres que esto lo tienen muy claro, y, según llega el verano, ya han buscado uno. Otros sin embargo, tienen grandes dudas sobre si esa es la mejor opción.

Y algunos de ellos, no sólo tienen dudas, sino que también tienen muchos miedos. Miedo a si el niño se sentirá bien, si se adaptará a convivir con gente desconocida, si será capaz de hacer amigos porque es muy tímido…etc. Sin embargo, lo que suele pasar es que esos días que para los padres son una eternidad, al niño se le van en un suspiro y vuelve a casa rebosando energía.

Cuáles son los beneficios para tu hijo de un campamento de verano

Los beneficios de un campamento son muchos: el niño tiene la posibilidad de convivir con otros niños de su edad, y de vivir momentos que seguramente no olvidará nunca. Esta experiencia tendrá una influencia muy buena en su crecimiento y desarrollo personal.

Pero, por si eres de esos padres que todavía dudan de los beneficios que puede tener apuntar a tu hijo a un campamento de verano, te cuento a continuación lo que puede aportar a un niño esta actividad veraniega.

Desarrollar sus habilidades sociales

Un campamento de verano es el sitio ideal para desarrollar sus habilidades sociales, ya que, dejará de ser el centro de atención, para convertirse en uno más de un grupo, cosa que le obliga a relacionarse con ese grupo.

Es posible que el niño, en un principio, tenga algo de miedo a esta situación que es nueva para él. Sin embargo, una vez que haya pasado el tiempo de adaptación, aprende inmediatamente a relacionarse con personas que no conocía, y por tanto, a desarrollar sus habilidades sociales. Al mismo tiempo que aprende a ser más independiente. Estas dos habilidades, harán que se refuerce su autoestima.

Aprender a negociar en equipo

Además de esto, el tener que convivir con otros niños, hará que aprendan a negociar y a trabajar en equipo. La negociación es una habilidad importante, ya que se trata de interactuar con los demás para alcanzar un beneficio mutuo. Decidir qué papel desempeña cada uno en los juegos, o elegir la cama que prefiera cada uno, son ejemplos de negociaciones que le será útil para toda su vida.

Por si todo esto fuera poco, también en algunos momentos, tendrán que tomar sus propias decisiones, sin que para ello les ayude mamá o papá.

Desarrollar su independencia

El campamento de verano ayuda al niño a ser más autónomo e independiente. Es verdad que no estará solo, estará conviviendo con un grupo de personas; pero por unos días no está con los padres, que siempre tenderán a facilitarle las cosas, como es normal. Por lo tanto, podrá desarrollar su autonomía e independencia más rápidamente que estando en casa.

Desarrollar su inteligencia emocional

La inteligencia emocional implica reconocer, comprender y controlar sus propias emociones. pero no sólo las suyas propias, sino que al relacionarse todo el tiempo con sus semejantes, desarrollan la empatía, es decir, reconocer esas emociones también en los demás, para de esta forma, poder relacionarse de manera correcta.

A través de las actividades que se realizan en el campamento, el niño aprende a reconocer cuáles son sus limitaciones y qué es lo que debe mejorar. Por otra parte y en esas mismas actividades, tendrá oportunidades de tener éxito, pero también la de enfrentarse al fracaso, y por tanto, desarrollar su tolerancia a la frustración.

Disfrutar de la naturaleza

Estará más en contacto con la naturaleza. Estar en contacto directo con la naturaleza, sin duda era mucho más habitual en generaciones pasadas. En la actualidad no lo es tanto, y es otra cosa que puede aportar un campamento de verano.

Hacer ejercicio físico

Hará algo más de ejercicio físico. Con la gran cantidad de tecnología que tienen los niños en la actualidad, cada vez es menos el ejercicio físico que realizan.

Ya se sabe que el ejercicio es importante, tanto para la salud física como para la mental. En los campamentos se establece, por lo general, la norma de levantarse temprano. A partir de ahí, casi todo lo que hacen los niños, requiere actividad física, sólo que no resulta tan pesado porque detrás de ella está la diversión.

Jugar a la antigua usanza

Se recupera el tiempo para jugar. Sí, seguramente cualquier niño juega también en su casa, pero quizás la mayor parte del tiempo no juegue ni con muchos otros niños, ni en un juego que no esté perfectamente estructurado.

Un campamento le va a ofrecer mucho tiempo de juego no estructurado, que permite a los niños desarrollar su creatividad , así como la colaboración de todos los participantes para que el juego termine con éxito.

Aprender a convivir en grupo

El sentimiento de pertenencia a un grupo, así como la aportación específica de cada uno para el grupo, son otros de los beneficios que aporta el campamento de verano.

El convivir durante un tiempo con personas que no son las de casa, les sirve para desarrollar la tolerancia y el respeto a los demás. Pero además, como tendrá que hacer cosas de las que por lo general, aunque no en todos los casos, se encargan sus padres (como puede ser recoger sus cosas o hacer su cama), aprenderá también qué es lo que ocurre cuando no lo hace. Con lo que aprenderá a hacerse responsable de sus obligaciones.

Como ves; son tantos los beneficios que puede aportar un campamento de verano a tu hijo, que quizás no tendrías que pensarlo tanto. Sin duda, aprenderá y se lo pasará en grande.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.