Desear con muchas ganas justo eso que no tenemos: esa casa, ese coche, ese trabajo… que tiene otra persona y nosotros no. Es algo que a todos nos ha pasado, y no sólo una vez, ¿verdad que no?

Parece que es una condición humana, algo natural en nosotros, ese comportamiento de perseguir aquello que nos falta, justo eso que todavía no tenemos.

por que queremos lo que no tenemos

¿Parece algo contradictorio no crees? Quieres conseguir algo y, cuando lo obtienes ya no te interesa tanto y te gusta más otra cosa, la que aún no tienes. Es como un niño al que le prohíben hacer algo, y es justo eso lo que se empeñará en hacer. Sería suficiente con que le dieras el permiso, para que perdiera todo el interés.

Por qué queremos siempre lo que no tenemos

Los expertos sobre el tema, lo llaman el “síndrome de la pieza que falta”, o “síndrome de la pieza faltante”. Es decir, tener el objetivo constante de conseguir ni más ni menos que eso que no tenemos, y que no está a nuestro alcance; o al menos que no nos resulta fácil conseguir.

En algunos casos, se llega a convertir incluso en una obsesión. Y la persona se centra exclusivamente en intentar conseguir eso que no tiene.

Y sí; forma parte de la condición humana, porque ese comportamiento tiene una función y no es malo del todo. Su función es la de crearnos cierto desasosiego y desequilibrio, e incluso hasta cierta insatisfacción, y de esta forma, motivarnos para alcanzar nuestros objetivos, plantearnos metas y retos a conseguir, y, finalmente ayudarnos a avanzar y a mejorar.

No saber disfrutar lo que tenemos

Claro que, como casi todo, esto también tiene su inconveniente. Y es que si se vuelve algo que hacemos constantemente, e incluso si se vuelve una obsesión, no nos permite disfrutar de lo que sí tenemos.

Nuestra mente nos juega a veces malas pasadas y en este caso del que hablamos, nos hace tener la tendencia a prestar más atención, de una manera selectiva a aquello que no tenemos y que nos costaría mucho alcanzar, así como la de no valorar lo suficiente aquello que sí que tenemos, o que podemos obtener con cierta facilidad.

Al mismo tiempo, tendemos también a exagerar las cualidades positivas de lo que no tenemos y sí que tienen otras personas, y las negativas de lo que tenemos. Es por esto por lo que en muchas ocasiones, nos quejamos de nuestro trabajo, del lugar donde vivimos, o de las relaciones que tenemos, por ejemplo, y vemos como ideales las que tienen otras personas.

Esto lo hacemos a través de una interpretación errónea, a través de la idealización. Creemos de manera equivocada, que lo que no tenemos, lo que tiene otra persona y nosotros no, es lo ideal. Creemos que, si también lo tuviéramos, seríamos mucho más felices.

Lo curioso de esto, es que no nos pasa sólo a algunos; nos pasa a todos. Con lo que esa persona que tiene lo que tú no, también ve como ideal lo que tienen otros, y como más negativo lo suyo.

Cómo se puede superar esto

Bueno… en realidad no se trataría de superarlo, porque, como te decía antes, sentir ese poco o mucho de insatisfacción, nos sirve para motivarnos. Motivarnos significa movernos, es decir, movernos hacia aquello que queremos conseguir, y eso no es malo en absoluto.

De lo que sí se trataría, es de que no se convirtiera en una obsesión, que no nos hiciera centrarnos en una sola cosa; y una vez la tengamos, ir de manera obsesiva a por otra, porque la anterior ya no nos interesa.

Para empezar, quizás no estaría mal centrar nuestra atención en lo que sí tenemos…en lo que sí que hemos conseguido. Es muy frecuente que se nos olvide, o no le prestemos atención a nuestros logros.

Para ello, sería necesario hacer un ejercicio consciente de todo lo que tenemos, lo que hemos podido conseguir. Puedes hacer incluso un listado por escrito, y dejarlo en un lugar donde puedas verlo con frecuencia. Esto, sin ninguna duda, nos hace más conscientes de lo que tenemos , nos sirve para aprender a disfrutar de ello, y además, para no quejarnos tanto por lo que no tenemos aún.

No compararse con los demás

A parte de hacer esto, podrías también no compararte con los demás. Ya sé que muchas veces no es tan fácil de hacer, pero, no compararte, te permitiría no desear cosas sólo porque las tengan otras personas. Lo ideal sería desearlas porque realmente tú las quieras, y no porque las tengan otros.

En todo caso y si te vas a comparar, que sea con personas parecidas a ti; y si te vas a proponer metas, que sean alcanzables para ti. En caso contrario, sólo vamos a conseguir crearnos mucha frustración.

En ocasiones, tampoco está mal compararnos con los que tienen menos, de esta forma podremos valorar mejor todo lo que sí que tenemos. Además, también podremos valorar el esfuerzo que hemos hecho para conseguirlo, y eso, sirve como un refuerzo de nosotros para nosotros.

Cuando te plantees una meta, valora que sea realista, que sea alcanzable y que de alguna manera se pueda medir. De esta forma, será más fácil saber qué pasos has de dar para conseguirla.

Por último, cuando sientas que deseas algo que no tienes, pero que lo deseas porque lo has visto en alguien, pregúntate para qué lo quieres, si realmente es algo que te hará feliz a ti, por ser como eres, o si por el contrario es más probable que te aburra de inmediato, en cuyo caso, es mejor que emplees tu energía en otra cosa.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.