Desde pequeños nos han enseñado que no se dicen tacos ni palabrotas, que eso está feo. Nos lo han dicho a nosotros, y se les dice a todos los niños pequeños. En el caso de que se les oiga decir algún taco, se les regaña con un “eso no se dice”, y, algunas personas, se pueden ofender cuando los oyen.

Por qué decir tacos puede ser bueno para tu salud mental

Es verdad que no queda muy bonito estar todo el día diciendo palabras malsonantes, digamos que no es demasiado fino y podría hacernos quedar como personas ordinarias, o como maleducados, dependiendo del contexto en el que te encuentres. Pero también es verdad que una palabra se considera como un taco (o una grosería) o no, dependiendo de las diferentes culturas.

Sin embargo, por mucho que nos propongamos evitar decir un taco, es inevitable que nos salgan en algunos momentos.

Algunos estudios al respecto

Según algunos autores, el resto de nuestro lenguaje, estaría ubicado en una zona del cerebro, localizada en el hemisferio izquierdo. Pero, los tacos y palabrotas, están ubicadas en otra zona más primitiva de nuestro cerebro.

De hecho, se conocen casos de personas afásicas, es decir, que tienen problemas con el lenguaje y que presentan daños en el hemisferio izquierdo, pero que, son capaces de utilizar el lenguaje de una forma más estereotipada, para cantar, o para decir tacos.

Según algunos estudios, decir un taco en un momento determinado, no sólo no es malo e inevitable, sino que es hasta bueno para nuestra salud mental, y, aunque te lo parezca, no es una broma.

Si no te lo crees del todo, te propongo que recuerdes esa vez que, calculaste mal al cerrar la puerta y te pillaste un dedo, o bien esa vez que, estando descalzo, le diste una buena patada a la pata del sofá, con el dedo pequeño del pie.

Lo más seguro es que, en ese momento no dijeras algo así como “jolines”, o “me cachis”, lo más probable es que te acordaras casi de todos los santos, por decirlo de manera suave, que tampoco voy a ponerme a decir tacos aquí. En momentos como estos, por más que intentes controlarlo, es difícil no descargar la rabia de alguna manera.

Según los estudios al respecto, decir tacos en momentos puntuales, ayuda, por ejemplo, a calmar el dolor tras un golpe, entre otros beneficios.

Qué beneficios tiene para la salud decir tacos

Por supuesto, estamos hablando de decir un taco en un momento puntual, y no de estar todo el día con la palabrota en la boca. Los beneficios para la salud son estos.

Calma el dolor agudo

Nos ayuda, como te decía, a calmar el dolor que sentimos después de habernos dado un buen golpe. Esto ocurre, según algunas teorías, porque, cuando decimos un buen taco después del golpe, le estaremos enviando un mensaje a nuestro cerebro, que producirá más adrenalina y hace que aumente nuestro ritmo cardíaco.

La reacción, tanto física como emocional, que provoca en nosotros decir esa palabra, hace que nos recarguemos de energía. Cosa que nos viene muy bien justo en ese momento de dolor, porque nos ayuda a tolerarlo mejor.

Libera tensiones

Por otra parte, decir un taco de manera puntual, nos resulta liberador. Nos ayuda a liberar la tensión que sentimos, por ejemplo, en un momento de mucho estrés. Si llegas tarde a una cita importante, por ejemplo, y te encuentras con un atasco de tráfico, es probable que digas algún taco, para liberarte de ese estrés.

No es extraño entonces, que muchos conductores lo hagan, sin duda los habrás oído. Pero también se ha demostrado que, bajo una situación de estrés en el trabajo, no poder decir una palabrota, baja el rendimiento de la persona que sufre ese estrés.

No sólo ocurre esto con el estrés, también cuando nos enfadamos. Es poco probable enfadarse y no decir ni una sola palabrota. Cuando las decimos, nuestro cuerpo se libera de esa emocionalidad negativa. Podríamos decir que nos sirve para desahogarnos.

Nos ayudan a expresarnos

En un estudio realizado sobre este tema, se comprobó que, las personas que son capaces de decir más tacos en un minuto, son también las que tienen un vocabulario más amplio, aunque se pueda creer lo contrario, y mayores habilidades lingüísticas en general. Lo que quiere decir que, los tacos nos ayudan a expresarnos con una mayor eficacia.

Aumentan puntualmente la fuerza

Se ha comprobado también que, en el ámbito del deporte, las personas que dicen tacos durante el mismo, aumentan su rendimiento deportivo y su fuerza física.

Demuestran que somos sinceros

Curiosamente, parece ser que decir tacos en ciertas situaciones, nos hace parecer más sinceros de cara a los demás. Tener una respuesta espontánea, sin ocultar lo que sentimos y sin ningún filtro a la hora de hablar, nos hace parecer ante otras personas como más auténticos, que aquellas personas que no muestran sus emociones.

Evitar decir un taco, cuando en realidad lo estás pensando, es cómo evitar que los demás sepan cuánto te puede afectar una situación desde el punto de vista emocional. Es decir, el taco te permite expresar rabia, dolor o disgusto.

Después de toda esta información, está muy claro que, la próxima vez que te sientas estresado, te enfades mucho, o por descuido, te des un golpe en el dedo con un martillo, quedarte con un “jo pe”, no te servirá para desahogarte todo lo que necesitarías.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.