Cuando éramos unos niños, esta tarea era realmente fácil. Nuestros amigos eran todos esos niños de los que nos rodeábamos, compañeros de colegio, vecinos de la calle o del barrio, cualquier niño que conocíamos. Y si aparecía en algún lugar un niño nuevo, sólo teníamos que preguntarle, ¿quieres ser mi amigo? Era el único trámite que se necesitaba para hacer un amigo nuevo.

Por qué cuesta más hacer amigos con la edad

Un poco más adelante, en la adolescencia y después de ella, las amistades se seguían prodigando bastante bien. El instituto, la Universidad, las salidas por la noche,… eran escenarios muy buenos para entablar amistades sin mayor problema.

Sin embargo, a partir de cierta edad, aunque hay algunas excepciones, la mayoría de las personas vemos que no nos resulta tan fácil hacer nuevas amistades.

Algunos estudios confirman que, efectivamente, el círculo de amigos que tenemos alcanza su mayor número en torno a los veinticinco años. A partir de esa edad, empieza a caer la cantidad de amigos que tenemos. Y, lo peor no es que se reduzca el número de amigos; lo peor es que no los reemplazamos por otros nuevos.

¿Por qué vamos perdiendo amigos con los años?

Algunos expertos sobre el tema, confirman que es cierto que con los años tenemos menos amigos. Pero, que no es responsabilidad de la edad que tenemos, sino de las diferentes circunstancias que vamos teniendo con los años.

Está claro que sí, que hay algunas circunstancias que cambian en nuestra vida y que, aunque no queramos, ni nosotros ni los amigos, hacen que perdamos algunas de las amistades que tenemos.

Un cambio del lugar donde vivimos, por ejemplo, puede provocar esta situación. Pero también alguna otra como terminar los estudios en el instituto o la universidad, que en muchos casos conlleva también el cambio de residencia, puede provocar esta pérdida.

Claro que, en un principio, la intención de todos es muy buena, la intención es seguir manteniendo el contacto, aunque sólo sea por teléfono. Pero también es verdad que esto, al no haber proximidad física, se suele perder con el tiempo la mayoría de las veces.

El aumento de las obligaciones y con ellas la menor cantidad de tiempo disponible, es otra de las causas. Empezar a trabajar por ejemplo, nos va dejando menos tiempo libre del que teníamos antes; y por tanto, menos tiempo para dedicarle a los amigos.

Un cambio en nuestras prioridades es, sin duda, otra de las razones por las que perdemos a muchos amigos con los años. Empezar con una relación de pareja, el matrimonio, o tener hijos, hará no sólo que dispongamos de algo menos de tiempo libre; sino que también cambian nuestras prioridades.

No es nada extraño que prefiramos estar con la pareja, o dedicarle tiempo a los hijos, que quedar con los amigos. Y claro, dedicar menos tiempo a los amigos, tendrá como consecuencia un distanciamiento de ellos.

Por qué cada vez nos cuesta más hacer amigos

Todo lo anterior, explica perfectamente el por qué vamos perdiendo amigos con el tiempo. Pero, hay muchas personas que sí que tienen tiempo, y además tienen interés en entablar nuevas amistades y, ocurre que no les resulta tan fácil como cuando eran niños. La pregunta sería entonces, ¿por qué pasa esto cuando hay interés en hacer amigos?

Somos más selectivos a la hora de entablar amistades

Hay quien opina que, al hacernos más mayores, nos volvemos más exigentes con las amistades. Parece ser que no se trata de eso. Se trata más bien de que nuestra personalidad va siendo más definida, nos vamos convirtiendo en personas más particulares, con lo que el criterio que utilizamos para elegir amigos es mucho más concreto.

Esto se traduce en que cualquier persona ya no encaja con nuestra forma de ser, no nos vale cualquiera para que se convierta en un amigo. Con lo cual, las posibilidades de entablar amistades se reducen de manera inevitable.

Buscamos personas más afines a nosotros

Cuando somos más jóvenes, lo habitual es tener varios grupos de amigos. Podemos tener un grupo con el que compartimos estudios, otro con el que se comparten aficiones, o el tiempo para la diversión. Es decir, en los diferentes ámbitos, podemos tener diferentes grupos de amigos.

Al hacernos mayores en cambio, buscamos a personas con las que compartimos valores, modos de ver la vida, etc, con lo que también se reducen las posibilidades. Además, de niños o adolescentes, buscamos referentes para crear nuestra identidad personal, cuando somos adultos, ésta ya está formada, con lo que no necesitamos referentes.

Además de todo esto, los motivos que te contaba antes como los causantes de ir perdiendo amigos con los años, son también los motivos por los que se va haciendo más difícil hacer amigos nuevos.

Qué puedes hacer para encontrar nuevas amistades

Según los sociólogos, es más probable hacer amigos nuevos, ya a cierta edad claro, si buscas en contextos y circunstancias parecidas a las tuyas. Por ejemplo, si eres madre o padre, entre personas que también lo sean, tendrás más posibilidades.

Si te gusta practicar un deporte en concreto, aumentan las oportunidades, si te relacionas con personas a las que también les guste ese deporte. Es decir, es más probable hacer amigos con cierta edad, si buscas personas que sean más afines a ti, personas con las que puedas compartir gustos y aficiones.

Pero además de relacionarte con personas más afines a ti, tendrás que poner algo de tu parte para entablar la amistad, y también para mantenerla. Ten en cuenta que la amistad no es un sentimiento como el del amor, ni tampoco una emoción que tienes y ya está. Por el contrario, es algo que se crea con el tiempo y que se mantiene con dedicación.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.