Cómo saber si lo que sentimos es obsesión y no amor

obsesionado con alguién

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¿Has pensado alguna vez que quizás estabas obsesionado con alguien? Es posible que sí, que alguna vez lo hayas pensado. Y es que la obsesión por una persona tiene muchos rasgos parecidos a los del enamoramiento.

A ese “enamoramiento” llevado hasta la obsesión se le llama limerencia,  y como te digo, se parece mucho a lo que conocemos como enamoramiento; pero provoca en la persona síntomas depresivos, ansiedad y sufrimiento.

Cuando conocemos a una persona que nos gusta mucho y que consigue enamorarnos, lo normal en un primer momento es que no podamos quitarnos a esa persona de la cabeza, ni de día ni de noche. 

Podemos incluso llegar a pensar que nos hemos obsesionado con ella, porque es posible que hagamos cosas, y hasta que tomemos algunas decisiones, que nunca habríamos pensado que llegáramos a hacer. 

En ese periodo de tiempo nuestro cerebro sufre algunas alteraciones y libera ciertas sustancias que provocan diferentes emociones y sensaciones en nosotros, eso sí, todas son positivas.

Sin embargo, todo esto es lo normal al principio de una relación. Y con un poco de tiempo, nuestras emociones y sensaciones se irán calmando, tanto si conseguimos entablar una relación con esa persona, como si al final no llega a nada estable.

Este estado no suele resultar perjudicial, al contrario, nos hace ver la vida de color de rosa. Pero es que además, es pasajero…por suerte.

Lo que sí puede ser negativo, es que todo esto (y algunas cosas más) se mantengan durante mucho tiempo, y además que no todas las sensaciones sean positivas. En ese caso, tal vez ya no estemos hablando de amor, sino de obsesión. Y es que la diferencia entre una cosa y la otra, puede que no sea tan fácil de identificar. 

La limerencia se produce cuando una persona tiene la obsesión de querer ser correspondida por la persona que ama. Esto se ha descrito como un trastorno obsesivo compulsivo enfocado hacia el amor. 

La persona llega a tener comportamientos obsesivos e invasivos, que lo que buscan es conseguir la reciprocidad por parte de la otra persona. Pero además, siente mucho miedo y ansiedad ante su rechazo. 

Hay algunos comportamientos que puede tener una persona, que indicarían que lo que siente por otra no es amor; o por lo menos no amor del sano, sino que se trata de una obsesión. Los síntomas son los siguientes. 

No puedes quitarte a esa persona de la cabeza

Pues no, ni un solo momento. Y lo peor no es que no dejes de pensar en esa persona, lo peor es que eso, no te permite hacer algunas o muchas de las cosas que tendrías que hacer. Te olvidas de tus obligaciones, de tus intereses y de todo lo que no tenga que ver con esa persona. 

Y esa sería una diferencia con el enamoramiento. Y es que en éste, tampoco te quitas a esa persona de la cabeza, es verdad, pero no por ello paralizas tu vida y lo dejas todo a un lado. Además de que ese recuerdo constante te produce bienestar. 

Te angustias

Otra de las diferencias entre esos pensamientos de obsesión y los de amor, es que los de amor te generan bienestar e ilusión; los que son obsesivos en cambio, no te producen bienestar sino todo lo contrario, te producen angustia y estrés: porque los pensamientos que tienes tienen que ver con si esa persona te querrá tanto como tú a ella, o si estará con otra persona en ese momento, o si conocerá a alguien y terminará por dejarte, etc.

Esas ideas te producen un gran malestar, pero no sólo las ideas: tampoco soportas ver que está hablando con otra persona que no seas tú. Eso también te genera angustia. 

No te deja concentrarte 

Necesitas estar concentrado para poder dedicarte a tus cosas, tu trabajo por ejemplo, y esos pensamientos en forma de bucle no te permiten concentrarte en nada de lo que tengas que hacer. 

Te pasas una gran cantidad de tiempo vigilando a esa persona

Y no quiero decir que te pongas justo enfrente de su casa a vigilar, que también podría ser. Me refiero a vigilarla por todos los medios de los que ahora disponemos, como las redes sociales.  Te pasas mucho tiempo mirando si está o no conectada en alguna de ellas, si habrá conocido a otra persona a través de ellas, vigilas sus contactos, y en el caso de haber uno nuevo, investigas a ver quién es. 

Intentas además saber dónde está, con quién está y qué está haciendo en cada momento. En definitiva, te vuelves un auténtico detective. 

Buscas coincidir «casualmente»

Si te proponen algún plan, pero sabes que esa persona no estará allí, por muy atractivo que sea el plan, no te interesará y puede que hasta pongas excusas para no asistir. No te parece nada divertido estar en un lugar donde esa persona no estará. 

Algunos otros síntomas incluyen:

  •  En el caso de que esa persona te interese, pero no tengas ninguna relación con ella porque te ha dejado claro que no tiene interés en ti, no te rindes y sigues insistiendo… por si cambia de idea en algún momento.
  • Si estás en algún sitio en el que esa persona también está, puedes perderte muchas de las cosas que ocurran a tu alrededor, porque sólo estarás pendiente de lo que hace o de lo que dice esa persona. Pero además de eso, te comportarás en todo momento de la forma en que crees que a ella le gustaría que te comportaras. 
  • Los momentos que hayas pasado en compañía de esa persona especial, por cortos o sencillos que hayan sido, están muy presentes en tus recuerdos, como si hubieran sido ayer mismo. Eso sí, si consideras que en alguno de esos momentos cometiste algún error, como haber dicho algo inapropiado por ejemplo, eso tampoco se te olvida con facilidad.
  • Por lo general, la persona que tiene obsesión por otra se comporta de manera muy tímida y retraída, cuando la que ama está presente. Además, puede tener los síntomas físicos propios de la ansiedad, como son temblor, taquicardia, sudoración, etc.

Aunque puede haber algunos síntomas más que indiquen una obsesión, estos son los más frecuentes. Como ves, todos ellos son los típicos y los lógicos en la fase de enamoramiento. Pero, lo que los convierte en síntomas de obsesión, es que se alarguen durante meses, y a veces incluso hasta años. 

Qué hacer si estás obsesionado con alguien

Si te has sentido identificado con todo lo anterior, quizás estés de acuerdo conmigo en que no lo pasas nada bien con esto, que no eres feliz con esa situación. Entre otras cosas porque a veces la obsesión es por amor, pero la mayoría de ellas es por desamor. Es decir,  por alguien que no te corresponde. Así que, algo tendrás que hacer ¿no crees? 

  • Para empezar, acepta que eso es una obsesión, y no lo confundas con un amor de película, porque no lo es. 
  • Además de eso, y si la obsesión es por alguien que no te corresponde, que es lo más frecuente, acepta también que eso es así, que si no te corresponde es que no y punto. Esto sé que es más fácil decirlo que hacerlo, te llevará un tiempo sin duda. Pero siempre digo que esta es la palabra mágica para empezar algunos cambios “aceptar”. 
  • Una vez que consigas aceptar esto, tendrás más de la mitad del camino hecho. A partir de ese momento, empieza a buscar otras cosas con las que llenar tu vida. Otras cosas que te motiven, que te hagan ilusión. Otras personas que te puedan resultar interesantes, que te puedan aportar momentos agradables. Por supuesto, eso no logrará quitarte la obsesión en una tarde, pero con algo de tiempo, verás que hay más vida después de esa persona. 
  • Si consigues poner esa distancia, es mejor que no sepas nada de la persona por la que tienes la obsesión. Si alguien quiere hablarte de ella, le puedes decir que mejor evite hablarte de eso. 

Si consideras que no podrás salir de esa obsesión por ti mismo, pedir ayuda psicológica, como siempre digo, puede ser una buena opción.

Rosa Armas

Colegiada T-1670

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