En este momento estás viendo Las primeras navidades en duelo

Llegan ya esas fechas en las que se da por hecho que todo es alegría y felicidad. Sin embargo, esto no es así para todo el mundo.

Quitando a esas personas a las que no les gusta la Navidad por distintos motivos, existen también esas a las que sí que les gustaba esta época, o a las que incluso les era indiferente; pero que después de haber perdido a un ser querido y tener que pasar las primeras Navidades sin esa persona y en pleno duelo, ya les parecen fechas absolutamente insoportables.

Y, lo de celebrar o no celebrar, es casi lo de menos. Lo peor es que cuando se acercan las fechas, ya se intuye que se va a pasar mal. Se sabe que serán muchos los recuerdos asociados a la persona que falta, la persona en duelo suele pensar eso de, “me gustaría dormirme y despertarme cuando haya pasado todo esto”, sumado a que puede sentirse culpable, por no poder estar todo lo bien que quisiera de cara al resto de la familia. 

Es cierto que a medida que pasan los años, y en la mesa va faltando gente, las navidades dejan de ser lo que eran. Son fechas en las que la ausencia se nota mucho más. Sin embargo, cuando hablamos de las primeras navidades después del fallecimiento de un ser querido, podemos decir que siempre serán las peores. 

Es una circunstancia dolorosa y complicada donde las haya. Por esta razón, si esta es tu situación, me gustaría darte algunas ideas, para que pudieras pasar estas navidades de la manera menos mala que fuera posible. 

Cómo afrontar las primeras navidades en duelo

El duelo es un proceso natural por el que pasa una persona después de haber sufrido una pérdida. La teoría dice que el proceso de duelo dura entre seis meses y un año. Esta es la teoría, después, en la práctica, se puede alcanzar el año y medio e incluso un poco más, es decir, el tiempo puede variar mucho de una persona a otra. Claro que, el dolor no se mantiene todo el tiempo con la misma intensidad, sino que se va suavizando de manera progresiva, pasando de ser dolor, a ser nostalgia.  

Pero claro, llegan las navidades, esas fechas que tradicionalmente se usan para organizar reuniones familiares, reencuentros con esa familia que no se ve a menudo, expresiones de cariño y de buenos deseos para el futuro, entre otras cosas; y es aquí donde se suele notar más la ausencia de esa persona que ya no está. Y es entonces cuando muchas personas se plantean de qué manera, qué pueden hacer, para pasar esas navidades sin tener que vivirlas tan mal. 

Para empezar, date permiso para sentir lo que sientas

Por supuesto, no estás obligado a sentirte feliz, tal y como se supone que debemos sentirnos en Navidad. Esa felicidad a la que casi se nos fuerza, puede convertirse en un auténtico infierno para alguien que está en pleno duelo. Lo más probable sea que te sientas triste, melancólico y sin ningunas ganas de vivir unas navidades.

Pues bien, si es eso lo que  sientes, no lo reprimas, reprimir la tristeza, sólo la pospone y la alarga en el tiempo.  Es mucho mejor que te des el permiso para estar triste y, si quieres, háblalo con el resto de la familia, no hay nada mejor para reducir la tristeza, que compartirla con alguien que te comprenda. 

No evites hablar de la persona que no está

Sí, muchas veces se hace. Parece que si no se habla de aquello que es doloroso, es como si no estuviera ocurriendo, y se suele hacer sobre todo cuando hay niños, pero sin que los haya, también se hace. No se menciona a la persona que no está y se oculta todo lo que pueda recordarla.

Pues bien, es mucho mejor que se hable de ella. Sobre todo cuando hay anécdotas o momentos divertidos en los que estuvo presente, que provoquen un recuerdo agradable y, por qué no, algunas risas. Lo que podrás conseguir con esto, es sin duda aliviar la tristeza y el malestar que se pueda sentir en esos momentos.

En los días más señalados de la época navideña, haz lo que te apetezca

Pues sí, si estás pasando aún tu proceso de duelo, haz lo que te apetezca. 

Hay quien lo celebra igual que lo ha hecho siempre, pero, por lo general, quien hace esto, lo hace porque se siente en la obligación con el resto de la familia, y no porque le apetezca.

Esta opción no es muy recomendable, ya que estarás haciendo algo que en realidad no quieres hacer, y además, a muchas personas les crea un conflicto entre lo que querrían hacer, meterse en la cama y olvidarse de todo, y lo que los demás esperan que haga, que suele ser que siga adelante, que esté bien y sonría. Y claro, se produce un conflicto interno, porque no apetece nada estar de Navidad, pero tampoco se quiere fasstidiar las fiestas a los demás. 

Hay quien prefiere no celebrar absolutamente nada, por lo menos en ese primer año. Y, no celebrar nada significa prescindir, no sólo de reuniones familiares, sino también de cualquier tipo de adorno que recuerde que es Navidad. 

Por último, también hay quien opta por hacer algo totalmente diferente, como irse de viaje en esos días señalados y alejarse todo lo posible de los rituales establecidos. 

Cualquiera de estas dos últimas opciones que decidas elegir, estará bien, ya que cualquiera de ellas, formará parte de tu adaptación a la nueva situación. Si lo prefieres, puedes consultar con la familia y decidir entre todos de qué manera pasar esas navidades. De esta forma, todos, los más grandes y los más pequeños,  podrán expresar cómo se sienten y qué les apetece hacer. 

Como te decía, la menos recomendable es la alternativa de celebrarlo como lo has hecho siempre, casi por obligación, haciendo como si no hubiera pasado nada, porque eso, sólo conseguirá reprimir tus emociones y tus deseos.  

Otra cosa que puedes hacer, es utilizar algún objeto, como una fotografía, o una vela, por ejemplo, que represente a esa persona que no está. Que no está presente, pero que sí está en la memoria de todos. Tener a la vista ese símbolo, puede ayudar a aliviar la ausencia, ya que, de alguna manera, estará presente a través de él. 

Procura no pasarlo en soledad

Es muy probable que no te apetezca asistir a ninguna reunión, ni familiar ni de otro tipo. Pero, pasar al menos algunos ratos en compañía, si es que es posible claro está, hará un poco más llevadera la época de las navidades. 

Todo lo anterior, seguramente no hará que pases unas navidades estupendas, pero en algo puede ayudarte. Recuerda que es mucho mejor no reprimir tus emociones, hablar sobre ello y hacer lo que realmente te apetezca. Sin embargo, son recomendaciones generales, y deberás ser tú quien decida si te ayudan o te producen más dolor.

Rosa Armas 

Colegiada T-1670