El miedo al fracaso o atiquifobia

A ninguno de nosotros nos gusta fracasar, a nadie le gusta que le salgan mal las cosas que hace. Eso es normal y además es bueno, porque ese desagrado por las cosas mal hechas hará que nos esforcemos en que nos salgan lo mejor que sea posible, y nos servirá para mejorar.

miedo al fracaso o atiquifobia

Sin embargo, hay algunas personas para las que equivocarse o cometer un error, no se queda en un simple desagrado. Hay personas que sienten auténtico pánico a el hecho de fracasar. Y eso condiciona en mucho su vida. Es lo que se conoce con el curioso nombre de atiquifobia.

¿Qué es la atiquifobia?

Como te decía: la atiquifobia es el miedo intenso, permanente y sin ninguna justificación, a la posibilidad de fracasar, equivocarse o cometer cualquier error por pequeño que éste sea.

Si bien todas las fobias son algo limitantes, hay unas más que otras. En concreto ésta, limita mucho la vida de quien la sufre, porque, por una parte, le puede impedir la realización de casi cualquier tarea, la persona evitará hacerla, ante el miedo a que no salga todo lo bien que se quiere.

La consecuencia más inmediata de esto, es su baja productividad en todos los ámbitos de su vida, no sólo en el terreno laboral, sino también en el personal y como consecuencia,una pobre valoración de sus capacidades y una baja autoestima.

Por otra parte, se puede dar el efecto contrario. Es decir, que la persona haga un sobreesfuerzo en esa tarea, para no fracasar, olvidándose incluso de otras tareas también importantes en su vida.

Cuáles son los síntomas de la atiquifobia

Por si fuera el caso de que tienes este miedo tan intenso a la posibilidad de equivocarte, pero no sabes ponerle un nombre, te cuento cuáles son sus síntomas.

Las personas con atiquifobia, tienen un alto nivel de autoexigencia, con todo lo que hacen.

  • Intentan que todo lo que hacen sea perfecto.
  • Pero no sólo tienen mucha autoexigencia, sino también altos niveles de ansiedad a la hora de enfrentarse a cualquier actividad.
  • Presentan síntomas físicos como temblores, problemas de estómago y hasta taquicardia, cuando tienen que empezar una tarea.
  • Suelen tener una baja autoestima.

Por qué se puede desarrollar una atiquifobia

Esta fobia, igual que ninguna de ellas, no se presenta de repente un día así porque sí. Por el contrario, poco a poco, se va desarrollando el miedo a fracasar, lo que lleva cada vez más a no iniciar ninguna tarea. Las posibles causas son las siguientes.

Una alta exigencia durante la infancia

Es verdad que, no todos los problemas que tenemos de adultos, vienen de la infancia. Pero muchos de ellos sí que pueden tener su origen en ella.

Un niño que ha sido educado con unos altos niveles de exigencia, tiene más probabilidades de desarrollar una atiquifobia cuando sea adulto, es más probable que no se permita a sí mismo, ni el más pequeño de los errores.

Fracasos reales del pasado

Pero también podría ocurrirle a una persona que ha tenido varios fracasos a lo largo de su vida, sobre todo en la adolescencia, o a una edad algo posterior a ella, que conseguirán que desarrolle ese miedo a volver a fracasar.

Aunque algunas veces, no es necesario una acumulación de fracasos: con uno solo, si ha sido interpretado como una auténtica catástrofe, puede ser más que suficiente.

Idealizar la perfección y el éxito

Por otra parte: la necesidad, por el motivo que sea, de querer proyectar a los demás la imagen de ser una persona perfecta y de éxito, también puede hacer que se termine por sufrir esta fobia.

Perseguir la perfección, pero a veces también el éxito, hace que esa persona no se arriesgue a poder fracasar…con lo cual, la mayoría de las veces ni siquiera lo intenta.

Cómo superar la atiquifobia

Todas las fobias se pueden superar, pero sobre todo, debemos hacer el esfuerzo de intentar superar aquellas que, de alguna manera, nos limitan o entorpecen nuestra vida.

En el caso de la atiquifobia, habría que empezar por cambiar algunas ideas, claro que, siempre es mejor hacerlo con la ayuda de un psicólogo.

Lo primero en lo que habría que enfocarse en estos casos, es en, ayudar a la persona con atiquifobia, a asimilar que los errores y los fracasos, forman parte del aprendizaje y del crecimiento personal. Que los errores no son sólo errores, sino que además son la oportunidad para aprender y hacerlo mejor. Que, el que nunca se equivoca,es simplemente, porque nunca hace nada.

Otra idea a cambiar es esa de, “o está perfecto o es un desastre”. Ese pensamiento no es realista y en el medio de esas dos opciones, hay otras muchas.

Por otra parte, la persona con esta fobia, puede hacer un recorrido por todas las cosas que ha hecho y que le han salido bien. Pero también, por las que no le han salido tan bien, para ayudarle a aprender de eso.

Por último, se le dan estrategias de motivación, para que tome la iniciativa de actuar, de hacer eso que le da miedo hacer y, simplemente, darse el permiso para equivocarse. Hacer lo que te da miedo hacer, te permite comprobar que lo que temías que pasara, resulta no ser tan catastrófico como creías.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.