Qué es la atiquifobia o miedo al fracaso

miedo al fracaso o atiquifobia

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A pesar de que es algo que nos limita la vida, el miedo al fracaso está muy presente en el día a día de muchas personas. Tener miedo a fracasar nos puede llevar a dejar de hacer muchas cosas…a dejar de luchar por aquello que querríamos conseguir.

Es evidente que a ninguno de nosotros nos gusta fracasar; a nadie le gusta que le salgan mal las cosas que hace. Eso es normal y además es bueno, porque ese desagrado por las cosas mal hechas hará que nos esforcemos en que nos salgan lo mejor que sea posible, y nos servirá para mejorar.

Sin embargo, hay algunas personas para las que equivocarse o cometer un error no es un simple desagrado. Hay personas que sienten auténtico pánico a el hecho de fracasar, y eso condiciona en mucho su vida. Es lo que se conoce con el curioso nombre de atiquifobia.

Para algunas personas, cometer un error es algo imperdonable; algo que no se pueden permitir a sí mismos. Y esa idea de evitar el error a toda costa, hace que en muchas ocasiones dejen de actuar, dejen de asumir nuevas actividades o nuevos proyectos.

Eso es exactamente la  atiquifobia: el miedo intenso, permanente y sin ninguna justificación a la posibilidad de fracasar, equivocarse o cometer cualquier error, por pequeño que éste sea.

Si bien todas las fobias son algo limitantes, hay unas más que otras. En concreto, la aquitifobia limita mucho la vida de quien la sufre: porque le puede impedir la realización de casi cualquier tarea. La persona evitará hacer sus tareas, ante el miedo a que no salgan todo lo bien que se quiere.  

La consecuencia más inmediata de esto es la baja productividad en todos los ámbitos de su vida; no sólo en el terreno laboral, sino también en el personal…. y como consecuencia, una pobre valoración de sus capacidades y una baja autoestima

Por otra parte, se puede dar el efecto contrario. Es decir, que la persona haga un sobreesfuerzo en esa tarea para que salga bien, para no cometer ningún error, para no fracasar: olvidándose incluso de otras tareas también importantes en su vida. 

¿Cuáles son los síntomas de la atiquifobia?

Por si fuera el caso de que tienes este miedo tan intenso a la posibilidad de equivocarte, pero no sabes ponerle un nombre, te cuento cuáles son sus síntomas. 

  • Las personas con atiquifobia, tienen un alto nivel de autoexigencia, con todo lo que hacen. 
  • Intentan que todo lo que hacen sea perfecto. 
  • Pero no sólo tienen mucha autoexigencia, sino también altos niveles de ansiedad a la hora de enfrentarse a cualquier actividad. 
  • Presentan síntomas físicos como temblores, problemas de estómago y hasta taquicardia, cuando tienen que empezar una tarea. 
  • Son personas que suelen tener una baja autoestima. 

¿Cuáles son las causas de la atiquifobia? 

Esta fobia (al igual que cualquier otra) no se presenta de repente un día así porque sí. Por el contrario, poco a poco, se va desarrollando el miedo a fracasar, lo que lleva cada vez más a no iniciar ninguna tarea. Las posibles causas son las siguientes. 

Una alta exigencia durante la infancia

Es verdad que no todos los problemas que tenemos de adultos vienen de la infancia. Pero muchos de ellos sí que pueden tener su origen en ella…

Un niño que ha sido educado con unos altos niveles de exigencia, tiene más probabilidades de desarrollar una atiquifobia cuando sea adulto; es más probable que no se permita a sí mismo ni el más pequeño de los errores.

Fracasos reales del pasado

Pero también podría ocurrirle a una persona que ha tenido varios fracasos a lo largo de su vida. Sobre todo en la adolescencia, o a una edad algo posterior a ella; que conseguirán que desarrolle ese miedo a volver a fracasar.

Aunque algunas veces no es necesario una acumulación de fracasos: con uno solo, si ha sido interpretado como una auténtica catástrofe, puede ser más que suficiente.

Idealizar la perfección y el éxito

Por otra parte: la necesidad, por el motivo que sea, de querer proyectar a los demás la imagen de ser una persona perfecta, una persona de éxito, también puede hacer que se termine por sufrir esta fobia. 

Perseguir la perfección, pero a veces también el éxito, hace que esa persona no se arriesgue a poder fracasar: con lo cual la mayoría de las veces ni siquiera lo intenta.

¿Cuáles son las consecuencias de la aquitifobia? 

Tener excesivo miedo al fracaso, no sale gratis y tiene unas consecuencias. Te cuento algunas de ellas. 

Malestar contigo mismo y baja autoestima 

Con frecuencia, vas a pensar que no eres capaz de hacer ciertas cosas; y como consecuencia, te puedes sentir menos válido que el resto de personas.

Ansiedad 

El miedo a que puedas fracasar, hará que sientas ansiedad a la hora de iniciar algunas tareas. Esa ansiedad, te provocará los síntomas típicos de ella, sudoración, temblor, aumento del ritmo cardíaco, dolor de cabeza o sensación de mareo. 

Si la ansiedad va a más, se pueden sufrir ataques de pánico.

Quedarte bloqueado 

Todo ese miedo, toda esa ansiedad que puedes sufrir ante la realización de ciertas tareas o actividades, conseguirán que te quedes bloqueado. Y entonces no podrás ni siquiera empezar aquello que querías hacer. Y no hay mejor fracaso que ese. 

¿Cuáles son los factores que alimentan la aquitifobia? 

Hay algunas creencias que harán que el miedo al fracaso se mantenga, e incluso que aumente. Estas son algunas de ellas. 

  • La Creencia de que los éxitos o los errores determinan tu calidad como persona, así como la necesidad de obtener el reconocimiento de los demás.
  • Ponerte metas muy grandes y la presión que eso conlleva, olvidándote de los pequeños logros que también dan satisfacción.
  • Tener baja tolerancia a la frustración.
  • Centrarte excesivamente en el resultado de una tarea. Es verdad que para algunas cosas, es importante el resultado final. Sin embargo, para otras puede ser importante el haberlo intentado, o haber disfrutado de la experiencia; e incluso hacerlo sólo para quitarte miedos. Pero si te centras siempre y en exclusiva en el resultado, corres el riesgo de no quedarte siempre contento con él.
  • Ser perfeccionista y tener mucha autocrítica, que harán que nunca te quedes contento con lo que has hecho.
  • Tener baja autoestima. Esto provocará que tengas poca confianza en tus capacidades, y por tanto evites hacer algunas cosas, por la creencia de que no lo harás bien.

¿Cómo superar la atiquifobia?

Todas las fobias se pueden superar, pero sobre todo debemos hacer el esfuerzo de intentar superar aquellas que de alguna manera nos limitan, o entorpecen nuestra vida. 

En el caso de la atiquifobia habría que empezar por cambiar algunas ideas. Claro que siempre es mejor hacerlo con la ayuda de un psicólogo. Pero hay algunas cosas que tú puedes hacer. 

Lo primero en lo que habría que enfocarse en estos casos, es en ayudar a la persona con atiquifobia a asimilar que los errores forman parte del aprendizaje y del crecimiento personal. Que los errores no son sólo errores, sino que además, nos dan información de cómo hacerlo o cómo no hacerlo la próxima vez;  que son la oportunidad para aprender y hacerlo mejor. Que el que nunca se equivoca, es simplemente porque nunca hace nada. 

Si interpretas un error como eso, como una manera de aprender y mejorar, es mucho más fácil de llevar que si lo interpretas como un fracaso. Porque quizás la palabra fracaso indica una pérdida, una derrota, más que una fuente de aprendizaje. Esto podrías ir asimilándolo poco a poco, si tienes miedo al fracaso. 

Otra idea a cambiar es esa de “o está perfecto o es un desastre”. Ese pensamiento no es realista y en el medio de esas dos opciones, hay otras muchas. Pero además: es que eso de que está perfecto, o eso de que es un desastre, depende mucho de quien lo diga. Porque quizás lo que es perfecto para ti, no lo sea para otra persona. 

Lo ideal sería ponerte metas todo lo realista que puedan ser, además de que hagas las cosas lo mejor que puedas; siempre con la idea de que te puedes equivocar, como todo el mundo y que eso no es una catástrofe. Además: los errores no sólo sirven para aprender, sino que también se pueden subsanar, al menos la mayoría de ellos. 

Por otra parte, si tienes esta fobia podrías hacer un recorrido por todas las cosas que has hecho y que te han salido bien. Pero también por las que no te han salido tan bien, para que te sirvan para aprender de ellas. Piensa que lo importante no es que todo salga perfecto, lo que importa es que tengas la capacidad de intentarlo otra vez, si la anterior no salió bien. 

Por último: tal vez podrías atreverte a tomar la iniciativa de actuar, de hacer eso que te da miedo hacer y, simplemente, darte el permiso para equivocarte. Hacer lo que te da miedo hacer, te permite comprobar que lo que temías que pasara resulta no ser tan catastrófico como creías.

Rosa Armas

Colegiada T-1670

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