Parece hasta mentira, pero han pasado ya casi dos meses, desde que nos dijeron que no podíamos salir de casa. Bueno, sí que podíamos, pero sólo para hacer lo estrictamente necesario y teniendo todas las precauciones del mundo, y alguna más.

El miedo a salir de casa después del confinamiento

Es posible que a algunas personas se les haya pasado rápido todo este tiempo, para otras en cambio, puede haber sido toda una eternidad.

Sea como sea, el hecho es que en un principio nos pudo invadir la ansiedad y el agobio, por tener que pasar tantos días y tantas horas en casa; cosa a la que la mayoría de las personas, no están acostumbradas.

Sin embargo, y como por suerte el ser humano se termina adaptando a todo, pues eso; que hemos terminado por adaptarnos a la situación.

Poco a poco, armándose de paciencia, buscando tareas con las que entretenernos, manteniendo la esperanza de que esto ya no duraría mucho más; nos hemos acostumbrado a estar en casa, tranquilos y seguros.

Pero claro, ahora que ya nos habíamos acostumbrado a esto, nos dicen que ya podemos ir saliendo. Eso sí, sin excesos, pero podemos salir a la calle a hacer alguna cosita más. Y aquí vuelve a dividirse la cosa en, personas que estaban deseando salir, y efectivamente lo hacen, y aquellas a las que ahora, les da miedo salir a la calle.

De estas últimas es de las que quiero hablarte. De esas personas que ahora, aunque se les permita salir, no sólo no lo tienen nada claro, sino que incluso les produce bastante miedo salir.

Es lo que se llama, el síndrome de la cabaña, del que se está hablando mucho en los últimos días y que, aunque no es un trastorno psicológico, sí que se está dando en muchas personas, y de todas las edades.

Qué es el síndrome de la cabaña

Este síndrome se define exactamente como te decía ahora mismo, como el miedo, la ansiedad y un alto nivel de incertidumbre, a la hora de tener que salir de casa, después de haber pasado tantos días sin hacerlo.

El miedo a ese cambio de entorno y de hábito, el miedo a volver a la normalidad de antes, e incluso, el miedo a retomar las relaciones sociales, son los principales síntomas de este síndrome.

Todos estos miedos, pueden aumentar los niveles de ansiedad, y hasta afectar al estado de ánimo de la persona a la hora de tener que salir de casa. Claro que se puede empeorar aún más, en aquellas personas que han perdido a un ser querido durante este tiempo.

A qué personas puede afectar más el síndrome de la cabaña

En realidad este síndrome no tiene ninguna preferencia, y lo puede sufrir cualquier persona.

Un adulto que sienta que en su casa está protegido, y que en la calle pierde la seguridad de su casa y se tendrá que enfrentar a los posibles peligros que tendrá volver a la vida medio normal, puede tener este miedo.

Los adultos algo más mayores, también pueden desarrollarlo, ya que en un principio se dijo que eran el grupo de la población más vulnerable al contagio. Y eso, aunque con el tiempo se ha visto que no era así exactamente, se ha quedado en la memoria.

Algunos niños también pueden presentar este miedo; y es que claro, a la mayoría de ellos, se les ha explicado la situación, diciéndoles que en la calle había un bicho que es peligroso.

Esta explicación, que lógicamente era la mejor que se le podía dar a un niño, también puede causar que ahora tengan miedo de salir a la calle, y de poder encontrarse con el famoso bicho.

Por supuesto, las personas con un trastorno de ansiedad como es la hipocondría, son un grupo bastante propenso a desarrollar este síndrome.

Qué puedes hacer si tienes este miedo

Es evidente que no podemos quedarnos metidos en casa toda la vida, que en algún momento tendremos que retomar la vida normal, aunque sea muy poco a poco.

Y una cosa es tener miedo, que seguramente lo tenemos todos y que además nos ayuda a ser prudentes y a evitar riesgos innecesarios; y otra cosa es tener pánico, porque éste nos paraliza y nos dejará metidos en casa. Si lo que sientes es miedo, puedes hacer lo que te propongo ahora.

  • En primer lugar, no te angusties demasiado por sentir el miedo que sientes, porque es bastante normal. Quiero decir con esto que, no tienes ningún trastorno que sea irreversible, lo que tienes es miedo, ante una situación que realmente lo produce. Así que tómalo con calma y no te angusties por ello.
  • Por otra parte, ten en cuenta que salir de casa, cuando has tomado todas las precauciones que nos aconsejan tomar, no tiene por qué ponerte en peligro en absoluto.
  • Empieza por hacer salidas muy cortas, por ejemplo, andar sólo unos metros a partir de tu casa el primer día; e ir aumentando poco a poco la distancia en los días siguientes, para ir adaptándote otra vez a la sensación de estar en la calle.
  • Si en un principio ni siquiera te atreves a andar unos metros, llega sólo hasta la puerta el primer día, y ve avanzando unos pasos en los días siguientes. Se trata como te digo, de ir adaptándote a la sensación, casi olvidada, de estar al aire libre.
  • Además de esto, puedes también empezar a tratar con gente cercana, amigos o familia que hace tiempo que no ves; manteniendo la distancia que se recomienda, por supuesto.

Esta forma de adaptarse de manera progresiva, es la más indicada para superar un miedo como este.

Pero, si aún así, no te ves capaz de superarlo, o bien, tienes en casa a un niño que es reacio a salir, hablar con un psicólogo, que puedes hacerlo desde tu casa, puede ayudarte a avanzar en esa desescalada del miedo, o guiarte en cómo ayudar al niño a superar ese temor.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.