Cómo superar el miedo a las agujas

Quizás seas de las personas a las que no les supone mayor problema que tengan que pincharle en un momento determinado, bien para ponerle una inyección, o bien para hacerle una analítica.

Pero podría ser que sí que te suponga un verdadero problema; que le tengas auténtica fobia a las agujas. Y hasta que llegues a marearte si ves una aguja, o si sabes que con ella te van a pinchar.

Es posible incluso que tengan que llevarte a la fuerza cuando debes hacerte una analítica. Esto, sin duda, sería una fobia a las agujas…lo que en psicología se llama belonefobia.

La fobia a las agujas o belonefobia

La belonefobia, es el miedo excesivo e irracional a las agujas, y por supuesto a las jeringuillas, o a cualquier objeto punzante que se le pueda parecer. Pero sobre todo, es el miedo intenso a poder ser pinchado con una aguja.

Es una fobia bastante frecuente, más de lo que parecería. Y aunque en realidad no llega a limitar en exceso la vida de quien la sufre, sí que le provoca verdaderos malos ratos a la hora de tener que someterse a pruebas médicas, que conlleven la posibilidad de ser pinchado.

Por qué se produce la belonefobia

Es verdad que una aguja no produce cosquillas precisamente, pero tampoco es que provoque tanto dolor como para no poder soportarlo.

Entonces ¿por qué puedes ver a una persona adulta, y con un cuerpo lo suficientemente fuerte, huyendo literalmente de una aguja de pocos centímetros? Las causas de esta fobia, son las mismas que pueden provocar la fobia a casi cualquier otra cosa.

La causa principal suele ser haber tenido experiencias previas, que han sido negativas y que se han vivido como traumáticas. Es por eso que se les considera como miedos aprendidos, porque surgen de experiencias anteriores.

Por ejemplo: las personas que siendo niños, o hasta sin ser tan niños, hayan tenido que someterse a muchas pruebas médicas…con sus pinchazos correspondientes en las que lo hayan pasado mal; pueden terminar por asociar ese malestar a la existencia de las dichosas agujas.

Pero también se puede desarrollar esta fobia, no por experiencias propias, sino por saber de otras personas que lo han pasado mal a cuenta de las agujas. Lo más probable es que esas otras personas, también tuvieran esta fobia y reaccionaran de manera exagerada ante las mismas.

Cuáles son los síntomas de la belonefobia

Si eres de los que tienen este miedo, no te hará falta que te cuente cuáles son sus síntomas. Sin duda los conoces a la perfección. Aún así, te los cuento por si no lo tienes muy claro.

  • Puedes presentar los síntomas físicos que son los más frecuentes en cualquier fobia. Temblor, sudoración, palpitaciones, respiración agitada, dolor de estómago,… Todo esto, ante la posibilidad, o bien la evidencia, de que va a ser pinchado.
  • Además, hay unas ideas bastante exageradas acerca del daño que puede producir una aguja. Así como ansiedad y miedo intenso.
  • Por supuesto, evitarás de todas las formas posibles estar en contacto con agujas. De hecho, las personas con esta fobia, siempre que les es posible, evitan acudir al médico, a no ser que no les quede más remedio.
  • No hace falta decir que, las situaciones donde peor lo pasa una persona que tiene miedo a las agujas, es precisamente en los sitios donde más puede haber, como consultas de médicos, de dentistas, hospitales, enfermerías, o todo lo que se le pueda parecer.

Cómo superar el miedo a las agujas

Si tienes esta fobia y realmente lo pasas mal en ciertas situaciones, hay algunas cosas que podrías poner en práctica para suavizar ese malestar. Pero, si consideras que no podrás con ello sin ayuda, porque lo que quieres es superar ese miedo del todo, hablar con un psicólogo te la puede proporcionar. Lo que puedes hacer si lo que quieres es gestionar ese momento en concreto en el que tendrás que enfrentarte a una aguja, es lo siguiente.

Evita los pensamientos catastrofistas

Como te decía antes, ya sabemos que una aguja no hace cosquillas. Pero, piénsalo bien, tampoco es tanto el dolor como para que no puedas soportarlo. Ya te han pinchado alguna vez, a que sí, y lo has soportado, verdad? Pues evita ser catastrofista en tus pensamientos. En lugar de eso, puedes pensar que será soportable, y además, que son sólo unos segundos. Y no se trata de engañarte, es que es verdad.

Haz lo posible por relajarte

Ya sé que en una situación que te da miedo, es fácil decirlo y no tanto hacerlo. Pero al menos inténtalo. Cuanto más nervioso estés, más catastróficos serán tus pensamientos. Además, cuanto más tenso estás, más duele el pinchazo.

Imagina situaciones que te sean agradables

En lugar de imaginarte la aguja, que aumentará tu miedo, podrías pensar en otra cosa que te resulte más agradable. Algún recuerdo bonito que tengas, o bien, alguna cosa que esté en tus planes hacer y que te haga ilusión. Esto hará que puedas desviar tu atención de las agujas y relajarte un poco más.

Explica tu problema a la persona que ha de pincharte

Cuando estés delante de la persona que tendrá que pincharte, es buena idea contarle que no te gustan nada las agujas. Sin duda, no serás la primera persona que se encuentra con ese problema, con lo que seguro sabrá cómo distraerte. Dándote conversación, por ejemplo.

Estas pequeñas cosas, te pueden ayudar a pasar ese, para ti muy mal rato, de forma un poco más tranquilo. Ya verás que no es para tanto.

Rosa Armas
Colegiada T-1670