Por mucho que se empeñen algunas personas en decir lo contrario, el consumo de drogas tiene unos efectos nefastos para la salud, tanto física como psicológica.

El consumo de drogas; sea la droga que sea, tiene unas consecuencias muy feas. No sólo para el consumidor; sino también para su entorno, para sus amigos y su familia.

Al que la consume le destroza la vida, pero también le destroza sus relaciones sociales y familiares. Hoy en día es tan frecuente, que con toda seguridad conoces a alguien que consume drogas; o bien a alguien que está sufriendo las consecuencias de haberlas consumido durante mucho tiempo.

efectos del consumo de drogas

Todos deberíamos saber que las drogas causan efectos negativos

Los graves efectos que tiene el consumo de drogas, no son desconocidos en absoluto hoy en día. Casi en cualquier parte se puede leer sobre ello, se avisa en los medios de comunicación. Estamos hartos de oír campañas en contra de las drogas; aún así, cada vez se consume más.

¿Los motivos?… la curiosidad, el intento de evadirse de los problemas o la falsa creencia de que no son tan dañinas; así como encajar en un grupo, son los más frecuentes.

Los efectos nocivos del consumo de drogas, que seguro que ya conoces; pero que vamos a repetir con la intención de eliminar las falsas creencias, se dan en diferentes ámbitos de la vida del consumidor. En el ámbito social, laboral, familiar,… y también tiene consecuencias tanto físicas como psicológicas.

Falsas creencias acerca de algunas drogas

Algunas de las falsas creencias las podemos encontrar por ejemplo en el cannabis. Mucha gente piensa que el cánnabis es la droga menos dañina de todas; otros creen que es menos dañina que el tabaco. Ninguna de las dos cosas son ciertas.

Los efectos del consumo de cánnabis pueden ser tan graves como el de cualquier otra droga. Además, se habla últimamente mucho sobre los efectos curativos del cánnabis; pero, teniendo en cuenta que se está investigando, tal vez tendríamos que esperar a tener resultados definitivos.

Otra creencia popular que no es cierta, es que los consumidores de droga son principalmente gente muy joven y/o gente con bajo poder adquisitivo. Ninguna de las dos cosas es verdad; hay consumidores de droga no tan jóvenes ni con tan bajo poder adquisitivo.

Las consecuencias del consumo de drogas en el aspecto social, familiar y de salud pueden ser las siguientes:

Consecuencias sociales del consumo de drogas

Aislamiento: la adicción a sustancias les termina dominando y solo viven para esa adicción, por lo que les resulta complicado mantener relaciones sociales y de amistad. Además, en muchas ocasiones, esa adicción les lleva a engañar y/o robar para poder conseguir droga, en general, a quien pueden robar es a personas de su entorno, cosa que dificulta aún más las relaciones. Además de esto; una persona bajo los efectos de las drogas, puede verse involucrada en conflictos e incluso en algunos delitos con cierta facilidad.

Problemas laborales: en el aspecto laboral, por supuesto un consumidor de drogas tendrá un bajo rendimiento en el trabajo o en los estudios; ya que tendrá problemas de concentración. Lo habitual es que sea la adicción la que le reclame toda o gran parte de su atención y energía.

Problemas económicos: el consumo de drogas suele ser bastante caro; con lo que, el adicto suele tener problemas económicos que le llevan a robar, y a tener los problemas sociales de los que hablamos antes.

Consecuencias en la salud del consumo de drogas

Efectos fisiológicos: estos efectos pasan por el famoso síndrome de abstinencia; cuando después de un largo consumo, el cuerpo deja de recibir esa sustancia. Hay un importante deterioro del sistema nervioso central, alteraciones en el ritmo cardíaco como taquicardias, convulsiones, etc.

Efectos psicológicos: y si las consecuencias físicas son muy serias; porque afectan al sistema nervioso central, y éste es el motor de casi todo, las consecuencias psicológicas no son menos importantes. Entre ellas podemos nombrar algunas como: alucinaciones, depresión e ideas paranoides. De hecho, se puede llegar a desarrollar un tipo de esquizofrenia por consumo de sustancias y la esquizofrenia es una enfermedad irreversible.  Se puede sufrir también de ansiedad y ataques de pánico. Las drogas pueden afectar también a la memoria, a la concentración y al aprendizaje.

Efectos de las drogas más populares

En concreto, el consumo de cannabis, reduce la capacidad para realizar cualquier actividad que requiera coordinación y concentración; como por ejemplo, conducir, estudiar y hasta hacer deporte. Afecta a la memoria y produce lentitud en el pensamiento, ansiedad, ataques de pánico y despersonalización, es decir, la sensación de que tú no eres tú. Llega con mucha rapidez al cerebro, con lo que los efectos son casi inmediatos y duran unas dos o tres horas.

El consumo de cocaína también tiene unos efectos muy rápidos porque tarda muy pocos minutos en llegar al cerebro. Produce euforia, verborrea, aceleración mental, hiperactividad y aumenta la sociabilidad. Claro que, cuando se deja de consumir después de un tiempo prolongado, se produce somnolencia, irritabilidad, depresión, letargo. Es decir, todo lo contrario de lo que provocaba su consumo. Con lo cual, incita a volver a consumir para volver a tener esa euforia de antes. La cocaína puede provocar psicosis con delirios paranoides.

¿Cómo dejar las drogas?

¿Eres un consumidor o consumidora de drogas y quieres dejar de serlo? Es sabido que no es tan sencillo dejar una adicción pero, desde luego no es imposible siempre que se quiera.

Es posible que seas de esas personas que dicen que no tienen la adicción, que solo consumen en momentos puntuales, que lo tienen controlado y que cuando quieran lo dejan. Pues bien, haz la prueba. Intenta dejarlo y observa lo que ocurre.

cómo dejar las drogasSi aparece el síndrome de abstinencia tienes una adicción

El síndrome de abstinencia consiste en una serie de síntomas, que en términos generales, son los contrarios a los que aparecen cuando estás bajo el efecto de la droga.

Si la droga que consumes te proporciona euforia y mucha actividad; en el síndrome de abstinencia sentirás todo lo contrario: decaimiento y apatía.

Si por el contrario lo que consumes te deja una sensación de relajación y bienestar, cuando intentes dejarla, sentirás agitación e irritabilidad. Aunque es cierto que en la mayoría de los síndromes de abstinencia se presenta ansiedad e irritabilidad; aparte por supuesto, del deseo intenso de consumir.

Querer dejar las drogas

Si finalmente compruebas que si; que efectivamente tienes una adicción y decides dejarla, hay un paso muy importante para empezar con ello. Siempre es el primero de todos, y te aseguro que sin él no podrás dejarlo; y es querer dejarlo. Pero querer de verdad.

Llegados a este punto, hazte una pregunta: “para qué quiero dejarlo?”. No te preguntes el por qué; sino el para qué. Es decir, busca tus razones para dejar las drogas.

Si la respuesta tiene que ver contigo mismo, como por ejemplo; “para que esto no me destroce la vida”, “para poder estar sano”, “para sentirme bien conmigo mismo”,.. entonces, está muy claro que quieres dejarlo.

Si por el contrario tus respuestas tienen que ver con los demás como, ”para que mi familia esté orgullosa de mi”, “para que mis amigos vean que sí que puedo,.. entonces, tendrías que replanteártelo; porque no está tan claro.

Si pretendes dejar las drogas para cualquier otra persona que no seas tú, para complacer a cualquier otra persona que no sea a ti mismo, es muy probable que no lo consigas.

Refuerza tu decisión

Si estás del todo decidido a dejarlas, hay un ejercicio que puede reforzar aún más esa decisión.

Haz un listado, por escrito, de todos los inconvenientes que tiene para ti consumir drogas. No apuntes cosas muy generales; como “me destroza la vida”. Sé más concreto, en qué cosas te perjudica exactamente. Desde cómo afecta a tu piel, tu pelo, tus relaciones sociales, tus relaciones familiares, tu economía, etc.

Por otra parte, haz otro listado de las ventajas que tiene dejar de consumir; un listado igual de concreto que el anterior. Pon los dos en un sitio donde puedas verlos, y puedas leerlos con frecuencia.

Cambia tus hábitos

Puesto ya en marcha hacia tu objetivo, sería conveniente que cambiaras tus hábitos.

Programa tus días e incluso tus horas de manera que no tengan nada que ver, o por lo menos poco que ver con lo que hacías antes.

No frecuentes los sitios donde consumías droga, no frecuentes a las personas con las que consumías drogas. No lo hagas como una prueba que te demuestre a ti mismo que está superado; porque en ese caso, la tentación estará muy cerca y… para qué vas a tentar a la suerte.

Busca buenas compañías

Si es posible, rodéate de gente que sepa y entienda lo que estás viviendo y también, de gente que ya lo haya superado.

La gente que te quiere y que valora el esfuerzo que estás haciendo, como familiares y amigos, son las personas más adecuadas en quienes buscar apoyo.

Haz ejercicio físico

Practica ejercicio físico, eso te ayudará a reducir la ansiedad que produce dejar de consumir drogas. Además, tendrás mayor sensación de estar cuidando de tu salud y eso te resultará motivador.

Estos son solo unos pocos consejos que pueden ayudarte si decides dejar de consumir droga. Pero, ya sabes que el consumo de drogas, altera muchas de las funciones del cerebro, entre ellas el autocontrol.

Esto quiere decir que es probable que no puedas dejarlas tu solo. Lo ideal sería que acudieras a un médico que te remitirá a los profesionales adecuados. Por lo general, se hace necesario acudir a terapia; tanto individual como grupal. Los profesionales te van a ayudar; pero la decisión firme de no consumir ha de ser tuya.

Cómo hablar con tu hijo sobre drogas

De la misma forma en que los padres vacunan a sus hijos contra algunas enfermedades; también se les puede vacunar contra una enfermedad tan grave como es el consumo de drogas.

A la mayoría de los padres se les hace muy difícil hablar sobre el tema de las drogas con sus hijos. Pero, yo diría que es más necesario que difícil; por las nefastas consecuencias que puede tener para la salud el consumo de drogas.

La mejor manera de vacunarles contra las drogas es, dándoles información sobre las consecuencias que puede tener su consumo. Para esto, por supuesto, es necesario que tú mismo tengas toda esa información; y ésta no es tan difícil de obtener.

A través de algunas páginas buenas en Internet o de un libro sobre este tema, puedes obtener toda la información que necesites.

Obtener la información sobre las drogas en casaObtener la información sobre las drogas en casa

Cuando los niños no tienen la confianza suficiente como para hablar con sus padres de cualquier tema que les preocupe o les interese, lo más probable es que busquen la información que quieren en otra parte, casi siempre en los amigos. Y esa otra parte, puede ser que no sea la más adecuada,;simplemente porque la que tengan tampoco sea correcta.

Se sabe que los niños que no tienen los suficientes datos acerca de las posibles consecuencias de consumir drogas, tienen un mayor riesgo de acercarse y experimentar con ellas. Lo desconocido siempre puede despertar la curiosidad; por eso es tan importante que tengan información. Porque de esta forma, ya no será algo tan desconocido.

Los padres que se han preocupado por informarse sobre el tema de las drogas, pueden  ayudar a corregir cualquier idea que los niños hayan escuchado en la calle y que sea errónea.

Aprovechar las oportunidades para hablar sobre el tema

Hablar por ejemplo con un adolescente sobre drogas, puede ser más fácil de lo que crees. Alusiones a ellas, al tabaco o al alcohol se hacen continuamente en televisión; en películas e incluso en anuncios publicitarios.  Así como las noticias sobre el uso de esteroides por algunos deportistas; puedes aprovechar ese momento en que aparece el tema para comentarlo con tu hijo.

Cualquier momento de la vida diaria puede ser perfecto para aprovecharlo; y hablar con tu hijo de este o cualquier otro tema de importancia. Por ejemplo; ver en una imagen cualquiera una persona que está fumando, se puede aprovechar para hablar del tabaquismo; y de ahí derivar la conversación al uso de otras drogas y del daño que pueden provocar.

Puedes empezar preguntándole a tu hijo, de manera directa, qué opina del consumo de las drogas. Recuerda que tú eres su modelo a seguir; por lo general, los padres son la mayor influencia y en quien más se fijan los hijos. Por tanto, tu opinión será importante para él porque le servirá como una buena referencia.

Hacer una pregunta directa sobre un tema concreto, puede hacer que el niño dé su opinión sin más. Pero aún cuando no surja un debate sobre el asunto, el niño se puede quedar con tu opinión; que por supuesto le servirá y pensará sobre ello.

No emitir juicios de valor

Es conveniente que le hagas una pregunta abierta y que no emitas un juicio de valor. Al ser una pregunta abierta, el niño tendrá la oportunidad de expresar su opinión de manera sincera. Por ejemplo, no es lo mismo preguntar, “¿te parece bien que la gente consuma drogas?”, que preguntar, “qué opinas del consumo de drogas?”.

En el primer caso, casi seguro que el niño diría que no, en el segundo caso, diría qué es lo que opina. Si con la pregunta, haces un juicio de valor, estarás condicionando su respuesta a lo que tú has insinuado.

También es necesario, que tu hijo conozca, de manera clara, cuál es tu opinión y tu postura ante el consumo de sustancias. Dísela, porque para él es importante conocerla.

Es importante que el niño perciba que se le está escuchando con atención y que puede preguntar todo lo que quiera saber.

No esperar demasiado para hablarles sobre las drogas

No hace falta que sea un adolescente para hablarle de drogas, puedes empezar a hacerlo desde que es pequeño. De hecho, es mejor que tenga la información antes de que le surja la oportunidad de tontear con las drogas; así, será mucho más probable que diga “no”, si alguien se las ofrece. Y así, evitarás a tu hijo el tener que pasar por el difícil proceso de salir de una adicción a futuro.

Por ejemplo, en un niño más pequeño que un adolescente; a la hora de administrarle un medicamento, se le puede hablar sobre lo conveniente de usar los fármacos de manera responsable. Es decir, sólo cuando sean necesarios y cuando sea un médico quien los haya prescrito.

Mantén un tono de voz normal y calmado, no hace falta exagerar nada ni regañar a nadie, sólo es una conversación sobre qué opinan ambos de un tema. Tampoco hace falta infundirle excesivo miedo, pero sí que tenga una información realista. Todos, hasta los niños y adolescentes, sabemos que el tema de las drogas es un tema muy delicado. Así que, hablar con tu hijo acerca de ello con normalidad y sobre todo escuchar lo que él opine, le dará la confianza suficiente como para preguntarte cualquier duda que pudiera tener en el futuro.

Por último, educa a tu hijo para que tenga opiniones propias, para no dejarse influir y para que no le importe la opinión de sus amigos si él dice “no”. Además, debe aprender que, todo lo que haga, o lo que no haga, tendrá unas consecuencias que va a tener que asumir.

Rosa Armas

Colegiada T-1670.

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