Se acabó el trabajo, de momento eso sí. Por fin llegan las tan esperadas vacaciones, y estamos llenos de proyectos y de ilusiones para pasarlas en grande. Tendremos mucho tiempo, más del que tenemos habitualmente, para estar con las personas que queremos; en especial con la pareja.

Es verdad que la convivencia en general, puede aportar muchos momentos de satisfacción, pero también otros de conflictos y desacuerdos. Y cuando llegan las vacaciones, se suele pensar que todo va a ser diversión, relax y buen rollo.

conflictos de pareja en vacaciones

Pero, en muchas ocasiones ocurre que ese tiempo en pareja, no resulta ser tan gratificante como habíamos imaginado. Se convierte por el contrario, en días de discusiones, de conflictos y de decepciones.

No es tan raro escuchar que, muchas parejas, se dan cuenta durante las vacaciones, de que su relación se ha deteriorado, y mucho. De ahí que, según las estadísticas, después de las vacaciones es cuando aumentan las demandas de divorcio.

¿Por qué aumentan los conflictos de pareja en vacaciones?

Ya todos sabemos que, el trabajo, los niños, la casa y el resto de las obligaciones diarias, ocupan no sólo todo nuestro tiempo, sino también toda nuestra atención. Esto hace que muchas parejas pasen juntas muy poco tiempo; que se vean un rato por la noche, o con suerte, a partir de la tarde.

Tanta obligación en el día a día, no nos permite darnos cuenta de cómo va la relación de pareja. O quizás sí, quizás seamos conscientes de que no va bien; pero no disponemos del tiempo, y tampoco de las ganas que harían falta, ni para discutir, ni para solucionarlo, ni para nada.

En muchos casos, no se afrontan los problemas que hay en la relación, por el miedo a que hablar de ello sea aún peor que ignorarlos…y se termine en una inevitable ruptura.

Tiempo para estar juntos y conversar

Cuando se está de vacaciones, se dispone de más tiempo y de menos preocupaciones, para disfrutar de la relación. Podríamos decir que, es en vacaciones cuando se produce la verdadera convivencia.

Claro que, disponer de más tiempo con la pareja, hace que veamos en ella cosas que no vemos en el día a día y que no nos gustan. Y, esos conflictos y discusiones que antes no salían por falta de tiempo, surgen durante el periodo vacacional. Puede pasar que nos encontremos con una persona totalmente diferente a la que habíamos conocido; ya no existe la conexión que había antes, y mucho menos la pasión.

Eso que hemos visto alguna vez en las películas, esas parejas que al irse de vacaciones, discuten por todo y hasta por nada, no es sólo ficción. Se corresponde con la realidad más de lo que creemos.

Y claro, no es que las vacaciones tengan el poder de crear conflictos en las parejas. Es que, al pasar más tiempo con esa persona, se puede ver con mayor claridad, los problemas que existen en la relación y que quizás, ésta no era tan buena como se pensaba.

Cómo evitar los conflictos en vacaciones

No es imposible tener unas vacaciones tranquilas y gratificantes. A continuación, expongo algunos consejos para conseguirlo.

No llevarse los conflictos en el equipaje

Si se sabe que hay algún asunto delicado que no se ha resuelto, es mejor abordarlo antes de irse de vacaciones. De esta manera, no arrastrarás ese conflicto hasta esos días en los que es mucho mejor descansar y divertirse.

Estar de acuerdo con los planes

Es importante además, llegar a un acuerdo sobre dónde y cómo se pasarán las vacaciones. Porque, si uno de ellos va a alguna parte a disgusto, sin duda será difícil que reprima su malestar. Si a los dos les gustan cosas diferentes, quizás habría que valorar la posibilidad de repartir los días, para que ambos puedan disfrutar de lo que les gusta.

No sobrecargarse de actividades en pareja

Aunque se esté de vacaciones, cada uno tendría que poder disponer de su tiempo libre para las actividades que le gustan, de la misma forma que el resto del año. Esta es una buena manera de evitar los conflictos que se producen al estar juntos todo el día.

No pretendas estar haciendo actividades absolutamente todo el tiempo de las vacaciones, porque eso puede agotar y crispar a tu pareja. Por el contrario, debes procurar que sea una mezcla entre descanso y actividades gratificantes, que, si son consensuadas entre los dos, mucho mejor. Salvo aquellas que quiera hacer cada uno por separado, claro está.

Comunicarse en todo momento

Por último, no te olvides, pero esto tanto en vacaciones como el resto del año, de que, las cosas que te molestan de tu pareja, has de decírselas para que ella lo sepa y las pueda cambiar en todo caso. Recuerda que no es adivina.

Pero, es mejor que se lo digas en el momento en que te molesta, sin esperar a que se te acumule el enfado. Y, la forma de decirlas no es a gritos, sino de una manera tranquila y calmada. Si es tu pareja quien te dice a ti lo que le molesta, escúchala e intenta llegar a un acuerdo con ella.

Qué hacer después de las vacaciones

Si a pesar de todos estos intentos, las vacaciones terminan por ser insufribles en cuanto a convivencia, algo tendrás que hacer después de ellas.

Quizás tendrías que sentarte con tu pareja y valorar con ella si los conflictos que hay entre ambos, se podrán solucionar o no. Si los dos creen que sí, y además los dos quieren solucionarlos, habrá que empezar por delimitar cuáles son esos conflictos.

Después, habrá que negociar. Pero, negociar no significa que el otro debe hacer lo que tú quieres.

Negociar significa que cada uno tendrá que ceder en algo, para que las cosas vayan mejor.

Por último y siempre que se quiera solucionar y no se sepa cómo hacerlo, se puede optar por pedir ayuda psicológica, que siempre es una buena alternativa.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.