Ya hemos hablado en otra ocasión de las personas tóxicas, también llamadas vampiros emocionales. Esas personas que, con sus quejas constantes, su papel de víctimas, su envidia, sus críticas o su manipulación, nos roban la energía y nos hacen sentir mal. Hoy hablaremos de las personas positivas.

las personas positivas

Por suerte, existen otras personas que nos transmiten energía positiva. Personas con las que nos sentimos a gusto, con las que estamos cómodos y que, sentimos que nos recargan, como si funcionáramos a pilas. Nos transmiten alegría y positivismo y no sabemos muy bien por qué. Cuando llegan a cualquier sitio, llaman la atención sin pretenderlo y, de repente, el ambiente ha cambiado.

Pero, ¿cuál es la diferencia entre unas personas y otras? ¿Qué hacen o qué no hacen las personas positivas?

A continuación, te cuento cuáles son los rasgos y las conductas de las personas que nos transmiten y nos contagian de energía positiva; por si quisieras ponerlo en práctica y convertirte, si no lo eres ya, en una de esas personas.

Qué caracteriza a las personas positivas

Las siguientes actitudes o conductas, son las que caracterizan a una persona que contagia positividad a los demás. Pero no te confundas. Una persona que transmite esa energía, no está todo el día en “modo Heidi”, riéndose y dando volteretas, también tienen sus momentos malos. Sus conductas son las siguientes.

Sonríen con facilidad

Fíjate qué acción tan sencilla y que requiere tan poco esfuerzo. Como te digo, también tienen sus días malos. Pero, por lo general, suelen sonreír cuando se dirigen a los demás. Y digo cuando se dirigen a los demás, porque que sonrían mucho, no quiere decir que estén todo el día, incluso a solas, con la sonrisa en la cara.

Sin duda habrás estado alguna vez en un comercio, o en una administración pública y, te ha atendido una persona que, a la vez que te da los buenos días, te sonríe. No es una sonrisa por obligación, sino que les sale de manera sincera, y te hace sonreír a ti también.

Pero también habrás estado en otros sitios, donde la persona que te atiende, no sólo no contesta a tus buenos días, sino que además, tiene cara de palo. ¿Cuál de ellas te ha parecido más agradable en el trato? Intuyo cuál es la respuesta.

Se centran en la parte más favorable de las situaciones

A estas personas, también les ocurren imprevistos desagradables que les fastidian el día, también se les chafan planes que tenían organizados. Y claro, se llevan el disgusto y seguramente se enfadan como todo el mundo.

Las personas positivas, sin embargo, no se quedan atascados en el disgusto. Cambian los planes, buscan la parte buena de ello, reorganizan el día y siguen adelante. Se quejan de lo que les ha pasado, claro que sí, pero sólo el tiempo necesario, no se mantienen en la queja.

Tienen muestras de afecto y cariño hacia los que les rodean

Son personas muy cercanas en el trato y, demuestran su afecto con un abrazo, con un beso o con palabras cariñosas. Es tan simple como que, sienten ese cariño, y no tienen reparo en demostrarlo, no les cuesta nada.

Además de esto, se preocupan por cuidar a su gente más cercana. Se preocupan por saber qué les pasa, si están bien, y si pueden aportarles algo que les sirva para estar o sentirse mejor. Les gusta transmitir a los demás la energía positiva que tienen.

Su expresión suele ser la de estar a gusto

Hagan lo que hagan, tanto si están de ocio, como si están trabajando, disfrutan del momento que están viviendo. No quiere decir esto que las demás personas no lo hagan, pero las personas positivas disfrutan de cada segundo, viven el aquí y ahora, sin pensar demasiado en el futuro.

No importa si es una reunión familiar, un paseo, o un viaje. Sea lo que sea, lo disfrutan. Y, de ese estar a gusto en cada momento, es de donde sacan su energía positiva, es decir, que ésta no depende de estímulos externos que en cualquier momento pueden desaparecer, sino que depende de estar bien con ellos mismos.

Por supuesto, su lenguaje es también en positivo

No se les suele escuchar eso de “no puedo”, o “no sirvo”, al contrario, si no saben hacer algo, simplemente lo intentan. Pero también hablan así a los que le rodean, animándoles y motivándoles si se encuentran en una situación que puedan percibir como complicada.

Evitan estar con personas que tengan energía negativa

Esta es sin duda, una buena manera de mantener tu energía positiva, evitando a las personas que te cargan de negatividad. Evitan contagiarse de la negatividad de otras personas, de las que critican o se quejan todo el tiempo.

Las personas con energía positiva no se quejan constantemente

Puede que sí se quejen, en un momento puntual en el que les ha ocurrido un contratiempo, pero, en lugar de mantenerse en la queja durante horas, optan por buscar soluciones a lo que les ha pasado.

Son personas muy activas e inquietas

A las personas positivas les gusta probar cosas nuevas, ponerse retos, investigar sobre aquello que no conocen. Esta curiosidad y entusiasmo por lo que es novedoso, es fácil que se lo contagien a las personas que están cerca. Por esta misma característica, aprovechan cualquier oportunidad que les surja, ya sea laboral o de otro tipo, valorando más las ventajas que pueda tener que las desventajas.

Estas son, en general, las actitudes y conductas que suele tener una persona con energía positiva. Puede ser que te hayas identificado con ellas, o al menos con la mayoría. Si no es así, pero te gustaría tener esa energía, no es tan difícil. Disfruta de cada momento, busca soluciones en lugar de quejarte, busca la parte más favorable de lo que te ocurra, y sonríe.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.