Las parejas que no viven juntas

parejas que no viven juntas

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Hasta no hace mucho tiempo, irte a vivir con tu pareja era el paso que determinaba que esa relación se había afianzado y que era algo estable, al menos de momento. 

Vivir bajo el mismo techo, con sus ventajas y sus desventajas claro está, era señal de un mayor compromiso con esa persona, a la vez que una mayor consolidación de la relación. A partir de este paso tan importante para las parejas, el siguiente paso era en muchos casos pasar por el altar. 

Sin embargo, parece ser que en la actualidad la tendencia que va en aumento, es la de tener una relación de pareja en la que cada uno sigue viviendo en su casa.  Es eso que se ha dado en llamar parejas LAT (acrónimo de «Living Apart Together») y que significa exactamente «juntos pero viviendo separados»

Como te digo, es una tendencia cada vez más frecuente, la de tener una relación de pareja estable y con cierto grado de compromiso,  en la que se ha decidido de mutuo acuerdo que no habrá convivencia sino  que cada uno vivirá en su casa.

De esta forma, se tienen las ventajas de una relación estable, además de las ventajas de seguir disfrutando cada uno de su independencia, y evitando (por ejemplo) las discusiones por las tareas del hogar. Claro que, a pesar de ser frecuentes, no todo el mundo considera que estas parejas puedan convertirse en relaciones sólidas y duraderas. 

Aquí, como en casi todo, hay diferencia de opiniones.  Los que defienden una pareja en convivencia, consideran claro está que convivir con tu pareja es imprescindible para que ésta se afiance y tenga éxito. 

Por el otro lado, están los defensores de las parejas LAT, que opinan que es precisamente la convivencia lo que se termina por cargar la relación. En estos casos se pretende mantener algunas de las características de las relaciones estables, como son la exclusividad o la fidelidad, pero sin que sea necesario convivir con la otra persona.

Por lo tanto, algunas preguntas serían ¿realmente funcionan estas parejas?  ¿es igual de satisfactoria una pareja LAT que otra que comparta techo? 

¿Por qué algunas parejas deciden vivir por separado? 

Por lo general, no se decide tener este tipo de relación si ambas personas no han convivido anteriormente con alguna de sus parejas y quisieran tener esa experiencia; o bien si es una pareja que desea tener hijos, en cuyo caso lo más habitual es que quieran convivir. Pero las que sí deciden tener este tipo de relaciones, tienen diferentes motivos para tomar esta decisión.

Por una parte, hay parejas que sí que querrían vivir juntos, pero algunas de sus circunstancias se lo impiden. Por ejemplo, circunstancias económicas o laborales; que hacen que no puedan compartir el mismo techo, al menos en un principio. Pero también personas divorciadas que tienen hijos, y no quieren complicar la paz familiar añadiendo más miembros.

Por otra parte, están las personas que no se sienten seguras todavía, que consideran que aún es pronto para dar el paso de convivir con su pareja. 

Por último, las más frecuentes son las personas que tienen muy claro que quieren tener esa forma de relación por unos motivos concretos. Uno es porque no están dispuestos a perder su independencia y su libertad. Y otro, porque ya han tenido otras relaciones de convivencia y prefieren vivir por separado, y en la medida de lo posible, evitar esas situaciones que en muchos casos fueron las que pusieron fin a sus relaciones anteriores.

En este último caso, cuando se decide tener este tipo de relación, es porque se percibe como una manera de tener intimidad y estabilidad sentimental, a la vez que se mantiene la independencia y la privacidad. Se siente amor por la otra persona, por supuesto, lo que no se siente es la necesidad de vivir con ella para poder expresarlo.

Además, consideran que no estar juntos permanentemente puede fortalecer la relación, evita la rutina, la monotonía y la costumbre, aspectos que se suelen instalar con la convivencia, y consigue que se mantenga durante más tiempo la ilusión por ver a la otra persona; cosa que, se suele perder con la convivencia.

¿Funcionan las parejas LAT? 

Pues bien, a pesar de las diferentes opiniones al respecto, parece ser que sí que funcionan. Según las estadísticas, gran parte de las parejas que no viven juntas consiguen mantener la relación durante muchos años, sin que el hecho de vivir separados conlleve una disminución en la calidad de esa relación. 

Estas parejas afirman tener ventajas con respecto a las que sí conviven. Ventajas como la de tener más libertad, más tiempo para hacer actividades por su cuenta, para organizar sus horarios y su casa como quieren, o más tiempo también para ver a amigos y familiares. 

Además, consideran que tienen una vida íntima más satisfactoria, ya que evitan las discusiones propias de la convivencia y cuando están juntos, se centran en disfrutar el uno del otro, en crear momentos especiales, lo que supone compartir tiempo de calidad, que beneficia a la relación. Y por si esto fuera poco, además evitan el desgaste de la relación, que suele provocar el vivir bajo el mismo techo.

Claro que, también tiene alguna desventaja, como que puedes pasar mucho menos tiempo con tu pareja, y por tanto echar de menos esas muestras de afecto y tener contacto físico más frecuente. Sobre todo para esas personas que necesitan más ese contacto físico. 

Además, no puedes compartir esos momentos que surgen espontáneamente como una idea,  una broma o una ocurrencia, por ejemplo. Aunque esto se puede tener perfectamente en los momentos en que están juntos. 

Por esta razón, que este tipo de relación funcione, va a depender de algunos requisitos. Para empezar y en gran parte, dependerá  de que los dos estén de acuerdo con no convivir. Si no es así, el miembro de la pareja que no estuviera de acuerdo, puede interpretarlo como una falta de compromiso del otro miembro, y eso al final puede degenerar en reproches o presiones que pasarían factura a la relación. 

Además es necesario que se tenga mucha seguridad y confianza en uno mismo, sin duda, pero también en la otra persona. Porque las personas que son celosas, o las que son muy controladoras, es probable que no puedan tener una relación de este tipo. 

Por otra parte y aunque no sea estrictamente necesario, es mucho más fácil llevar la relación si cada uno tiene una vida social y laboral activa. Si uno de ellos no la tiene y pasa demasiado tiempo en casa sin mucho que hacer, no es que sea imposible, pero le resultará más difícil llevar la relación. 

Resumiendo todo lo anterior, parece ser que sí; que las parejas LAT, a pesar de algunas de sus desventajas, sí que pueden funcionar. Sin embargo y como para casi todo, no están recomendadas para todo el mundo. Tendrás que valorar qué quieres, qué te va bien y qué no te va tan bien, antes de iniciar una relación de este tipo. 

Rosa Armas

Psicóloga colegiada T-1670

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