Cómo actuar ante la indiferencia

la indiferencia

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Estoy segura de que la mayoría de nosotros prefiere una respuesta negativa, que una “no respuesta” es decir, que la indiferencia. Y es que la indiferencia demuestra falta de interés, y eso duele, aunque en muchas ocasiones no nos quede otra que aceptarla.

A pesar de que eso es lo que se cree, no es el odio lo contrario del amor o del cariño, es la indiferencia. Al fin y al cabo, cuando sentimos que alguien puede odiarnos está claro que tiene un sentimiento hacia nosotros, aunque éste no sea bueno del todo.  En la indiferencia en cambio no hay sentimientos, y eso es aún más doloroso.

Indudablemente somos seres sociales y necesitamos la comunicación y el contacto con otras personas. Por lo tanto, sentir que alguien a quien queremos o que nos interesa está mostrando indiferencia hacia nosotros, nos duele y termina por afectar a nuestra autoestima; por muy buena y reforzada que la tengamos.  

Como te decía al empezar, casi preferimos la negativa a cualquier petición. Preferimos un “no quiero saber nada de ti” que la frialdad de que no te llamen, ni te devuelvan la llamada perdida, ni te escriban, ni te contesten. Porque  la indiferencia muestra distancia, y eso nos produce frustración y dolor.

Claro que no podemos controlar ni evitar, que alguien a quien le tenemos cariño se muestre indiferente. Pero si eso ocurre, algo tendremos que hacer para gestionar el malestar que nos produce. Y lo que puedes hacer en esos casos, es lo que quiero proponerte en esta ocasión. 

Qué es la indiferencia

Vamos a empezar por definir qué es exactamente la indiferencia: y es el conjunto de actitudes y comportamientos de una persona, a través de los cuales no se demuestra ni importancia ni ningún tipo de aprecio hacia otra persona.

Aunque más que comportamiento, podríamos decir que es más la inmovilidad en acciones y sentimientos. Por lo tanto, la indiferencia no es la ausencia de respuestas…sino más bien una demostración de no aprecio. Dicho de otra manera: consiste en quitar la atención a una persona a la que se le tenía.

Por supuesto, la indiferencia no es algo  que se practica así porque sí. Por lo general, surge cuando ha habido un conflicto entre dos personas, y una de ellas decide mostrarse indiferente como una manera de castigar a la otra. Claro que esa actitud sólo demuestra una falta de habilidades para resolver el conflicto de forma más asertiva, y por tanto saludable.

Mostrarse indiferente no es la mejor opción

Pues no, no lo es. Si lo que pretendes después de un conflicto con alguien es resolverlo, no es esta la mejor forma.

Mostrarte indiferente conseguirá, por una parte, entorpecer la comunicación, que sí sería una buena manera de resolver las cosas. Por otra parte, deja entrever un exceso de ego de la persona que la practica, y eso siempre es un problema, si lo que se pretende es resolver algo. Desde luego, puede servir para hacer daño, pero nunca para solucionar conflictos.

Cuáles son las causas de una actitud indiferente. 

La pregunta que podemos hacernos en una situación de este tipo es ¿por qué esa persona está siendo indiferente conmigo? 

En un principio, podemos pensar que la causa es, sin duda,  la falta de interés de esa persona hacia nosotros y nuestras cosas.  Sin embargo no siempre es ese el motivo de la indiferencia que muestra una persona. 

Una de las causas de la indiferencia puede ser que esa otra persona no esté tan implicada a nivel emocional con nosotros, como podemos estarlo nosotros con ella; y eso, aunque fastidie, hay que aceptarlo.

Dicho de otra manera: el hecho de que esa persona sea importante para ti, no significa que tú lo seas para ella en la misma medida. Por lo tanto, puede mostrarse indiferente casi sin darse cuenta, puesto que no siente ese vínculo afectivo.

Pero una persona  también se puede mostrar indiferente por todo lo contrario, es decir, como una manera de protegerse de una situación o de un sentimiento que considera que puede hacerle daño. Por lo que prefiere poner distancia y mostrarse indiferente, antes que implicarse más de la cuenta.

Por la necesidad de espacio 

Todos pasamos por etapas en las que podemos no sentirnos bien del todo, por cansancio debido a las muchas obligaciones, o por no encontrarnos demasiado bien anímicamente, y podemos necesitar tiempo y algo de espacio para recuperarnos.

Es por eso que podemos mostrarnos más indiferentes con la gente que nos rodea, y, no es que tengamos ningún problema con ninguno de ellos, sino que simplemente necesitamos algo de espacio. 

Como una manera de manipular al otro

Sí, también la indiferencia se puede utilizar para manipular a los demás. Cuando existe una relación de poder-sumisión, la persona que intenta tener el poder sobre la otra puede utilizar la indiferencia, y por tanto el silencio, para manipular al otro; para que éste ceda en sus peticiones, y así lograr sus objetivos. 

¿Qué efectos provoca en nosotros la indiferencia? 

Si la persona que muestra esa indiferencia es una persona importante para ti, los efectos son realmente devastadores. Como te adelantaba más arriba, la indiferencia duele y mucho, porque la asociamos con frialdad y poco aprecio. Algunos de sus efectos son los siguientes:

  • Nos provoca inquietud y nos descoloca. En las interacciones que tenemos con otras personas, lo normal es que los demás reaccionen de una manera u otra ante nuestras conductas o nuestras emociones. Cuando no lo hacen, es decir, cuando se muestran indiferentes ante ellas, nuestra mente no lo concibe y nos sentimos realmente desconcertados.
  • Afecta a nuestra autoestima. Y es que la indiferencia, sobre todo si es de alguien significativo para nosotros, nos está indicando que somos poco importantes para esa persona; o al menos que no somos tan importantes como para que nos preste atención. Y eso sin ninguna duda va a afectar a nuestra autoestima.
  • Nos crea inseguridad. La imagen que tenemos de nosotros mismos la vamos formando en parte a través de la imagen que los demás tienen de nosotros. Por tanto, cuando alguien se muestra indiferente con nosotros, dejamos de tener esa información, dejamos de saber lo que piensa de nosotros y nos hace sentir inseguros.
  • Además de lo anterior, cuando alguien nos muestra esa indiferencia intentamos adivinar qué es lo que está pensando o sintiendo sobre nosotros; y eso nos produce mucha ansiedad y cansancio.
  • Nos produce ansiedad, ya que, al no tener información de la otra persona, no sabemos qé le gusta, qué le molesta o qué le desagrada. Lo que hacemos entonces es intentar adivinarlo, cosa bastante difícil, por lo que aumentan nuestros niveles de ansiedad. 
  • Nos hace sentir soledad. Como decía somos seres sociales, notar la indiferencia y la frialdad de alguien, sobre todo si es alguien cercano y querido, nos crea la desagradable sensación de soledad. 
  • Nos hace sentir culpables. Cuando una persona cercana y a la que queremos nos muestra indiferencia, podemos llegar a sentirnos culpables. Y es que, podemos pensar que algo malo hemos hecho a la otra persona, aunque no sepamos el qué, para que esa persona actúe de esa manera y nos ignore así. 

¿Qué hacer ante la indiferencia de los demás?

Si has notado la indiferencia de alguien a quien quieres, podrías hacer lo siguiente. 

  • Si se trata de una persona que es importante para ti, y ves que vuestra relación se está enfriando, siempre puedes hablar con ella y preguntarle si le ocurre algo. Dile la actitud que has notado, y dile cómo te sientes con la misma. De esta forma, tú habrás intentado arreglar las cosas, y a la vez, le das la posibilidad de explicarse. Podría ser que no tenga ningún problema contigo sino que esté pasando una mala racha, y, como te decía antes, necesite su tiempo y su espacio.
  • Podría ser también que ni siquiera se haya dado cuenta de su actitud, y no lo haga con mala intención, sino porque simplemente se ha despistado. Si es así, está bien que lo sepas para que no interpretes como no es.
  • Una vez aclaradas las cosas, puede ocurrir que esa persona cambie su actitud hacia ti. Pero también puede pasar que las cosas sigan igual que antes. Si esto es así, sólo te queda aceptarlo y, seguir con tus cosas y tu vida. 

Como te decía también antes, que para ti sea importante esa persona, no implica necesariamente que tú lo seas para ella. Y esto, aunque fastidia mucho, no está en tu mano poder cambiarlo. 

Pero ¿qué ocurre si eres tú quien muestra esa indiferencia? 

Como habrás visto, son muchas las consecuencias que sufre una persona a la que le muestras indiferencia. Por lo tanto, yo te propondría que, si necesitas alejarte de alguien, por el motivo que sea, se lo comuniques. 

Ya sé que no es tan fácil hacer eso, que no es tan fácil explicar algunas cosas. Sin embargo, a cualquier persona, le va a sentar mejor saber que necesitas tu tiempo, que no saber qué es lo que te ha pasado. 

Rosa Armas

Colegiada T-1670

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