Qué es una familia tóxica y qué hacer si la tienes

familia tóxica

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La familia es ese grupo de personas cercanas en el que crecemos, y en el que aprendemos lo necesario para desenvolvernos solos en el mundo externo.

Dentro de la familia, desarrollamos y satisfacemos nuestra necesidad de pertenencia a un grupo, nuestras necesidades de afecto, además de aprender a resolver conflictos, y de esta forma establecer relaciones saludables en el futuro.

Sin embargo, ese entorno familiar no siempre es todo lo sano que debería ser. En algunas ocasiones, una persona puede no sentirse todo lo protegida y querida que tendría que sentirse dentro de su ámbito familiar y, en ese caso quizás estaríamos hablando de una familia tóxica.

Como te digo, el entorno de la familia es un lugar en el que nos sentimos a gusto, sentimos que se nos protege, sentimos que se nos quiere; es el lugar en el que tenemos estabilidad. Esto es lo más frecuente, y podríamos decir que lo más normal.

Sin embargo, hay familias en las que todos esos factores no se dan, sino que por el contrario, la familia perjudica la estabilidad emocional y el bienestar de sus miembros, o al menos de una parte de sus miembros, y esas, son las familias tóxicas.

Es evidente que no podemos elegir la familia en la que nacemos, a cada uno le toca la que le toca. 

Cuando el conjunto de la familia, comparte una serie de objetivos, unos valores y el mismo grado de madurez emocional, estaríamos dentro de una familia estructurada y sana. En estas familias, los hijos se sienten protegidos, seguros y queridos, lo que les ayuda a crecer y desarrollarse de una manera adecuada. Además de desarrollar habilidades para enfrentarse al mundo exterior. 

En una familia tóxica, lo más frecuente es que cada uno de sus miembros, mire por sus propios intereses y no tengan una madurez emocional adecuada. En estos casos, los hijos se desarrollan con una emocionalidad inadecuada que les llevará a ser personas inestables, y probablemente personas  con una baja autoestima. 

Una familia tóxica no llega a crear vínculos afectivos saludables que consigan alcanzar la estabilidad, la seguridad, el cariño, y por tanto la felicidad entre todos los miembros de la misma. Una familia tóxica dificulta que sus miembros se desarrollen de manera adecuada, en el ámbito psicológico, emocional y social. 

En términos generales, cada familia es un mundo, y dentro de lo que son las familias tóxicas, también. Pero estas últimas se suelen caracterizar por tener unos patrones de conducta que resultan dañinos para alguno o varios de sus miembros, y que, consiguen crear un clima de malestar y de inestabilidad. 

Qué factores hacen que una familia sea tóxica

Como decía, hay muchas formas en que una familia puede ser tóxica, digamos que cada una de ellas tendrá sus propias características. 

Sin embargo, hay algunas conductas y situaciones dentro de la familia que generarán un ambiente tóxico. Algunas de ellas son las siguientes. 

Un exceso de control

Hay algunas madres o padres que aún cuando sus hijos ya son adultos, ejercen sobre ellos un control excesivo. Controlan en cada momento dónde están, con quién están y qué están haciendo. 

Pero además de eso, hacen todo lo que pueden para que los hijos no hagan cosas que a ellos no les gustan, o que no estén con personas que a ellos no les agradan. Esto produce en los hijos gran malestar y una sensación de ahogo. 

Manipulación

En algunas familias, uno de sus miembros puede ejercer una manipulación emocional a otro, que consiste en utilizar a ese otro para su beneficio propio, olvidando cuáles son las necesidades de aquel. 

Altas exigencias

Pero algunas veces, no hay control ni manipulación sino exigencia. La exigencia de algunos padres con sus hijos, para que éstos cumplan con las expectativas que ellos habían creado para sus hijos. Por ejemplo, que estudien lo mismo que estudiaron ellos, o bien eso que ellos no pudieron estudiar. 

También puede darse un exceso de autoridad por parte de los padres, en donde no hay lugar para la negociación. 

Una situación de conflicto constante

Es evidente que en todas las familias habrá algún conflicto o problema de vez en cuando, es lo normal. Pero, cuando la familia vive una situación en la que el conflicto entre ellos, las peleas y los gritos  se producen a diario, estamos ante una familia tóxica. Esta situación produce agotamiento y desgaste en los miembros de esa familia. 

Una situación de violencia o maltrato

Por supuesto, las conductas violentas y de maltrato, ya sea físico o psicológico, convierten a una familia en tóxica. La violencia y el maltrato tienen unos efectos muy negativos en la persona que los sufre, como son, sentimientos de culpa y baja autoestima, entre otros, que si no busca ayuda, podrían durar el resto de su vida. 

Las adicciones

El hecho de que exista una adicción, en uno o más miembros de la familia, que puede ser la adicción al alcohol, al juego o a alguna droga, producirá también un ambiente tóxico. 

En estos casos, no sólo habrá problemas económicos, que seguro que sí, sino también problemas emocionales, conflictos, y a veces, maltrato y violencia. 

Ausencia de comunicación

Cuando en una familia, cada uno va por su lado y a lo suyo, cuando no hay comunicación entre ellos, se llega a producir la sensación de no ser comprendido, pero también, la de no ser querido. 

Poca responsabilidad de los padres

Algunas veces, los padres son muy jóvenes, o quizás no tanto pero sí que son inmaduros e irresponsables. Abandonan las necesidades de sus hijos, aunque vivan con ellos. Esto provoca que los hijos tengan que madurar demasiado rápido, y adoptar roles que no son los adecuados para su edad. 

Pero también puede ocurrir que exista todo lo contrario, es decir, la sobreprotección a los hijos. Meterles en una urna de cristal y no permitirles que vivan sus propias experiencias y errores. En ambos casos, crearán a personas dependientes. 

Por supuesto, las consecuencias de haber vivido en una familia tóxica, se empezarán a ver en la vida adulta, cuando la persona empiece a establecer relaciones personales, fuera de su ambiente familiar. 

Qué hacer si tienes una familia tóxica

Por lo general, cuando una familia es tóxica lo es y es poco probable que cambie. 

Así que, no pierdas demasiada energía en intentar cambiar a un familiar tóxico. Nadie cambia porque otro se lo diga, una persona sólo cambia cuando quiere. 

Está claro que, alejarte de tu familia, aunque ésta sea tóxica, no resulta fácil, ni tampoco agradable. Sin embargo, hay veces en que es necesario hacerlo, por tu propio bien. Si has intentado resolver la situación que hay en tu familia, pero no lo has conseguido, tal vez te sirva lo siguiente, aunque ya te decía que no es muy probable, puedes intentarlo. 

  • Lo mejor será que, emplees tus esfuerzos en estar bien tú y rodearte de gente que te aporte algo bueno. 
  • Es mejor que no participes en los conflictos. Siempre que puedas, mantente al margen de ellos, ya que podrás ahorrarte mucho malestar. 
  • Trátales con respeto, pero pide ese mismo respeto para ti. Para conseguirlo, tendrás que dejar claro que tu privacidad es tuya, y no vas a permitir que nadie la invada. 
  • Establece tus propios límites. No permitas que tu familia intervenga en las decisiones que son exclusivamente tuyas. El único que puede decidir en tu vida eres tú. Pero además, no tienes por qué contarles cuáles son esas decisiones, ni qué es lo que haces, no necesitas que lo aprueben. Sólo necesitas aprobarlo tú. 
  • Si es necesario, si ves que te perjudica estar con ellos y a pesar de decirlo, no cambia nada, aléjate de ellos. Puede que esto no sea tan fácil de hacer, pero si puedes, pon distancia. Si una persona o más de una te producen malestar y afectan negativamente a tu vida y tu estabilidad emocional, sea tu familia o sea quien sea, aléjate. Es lo mejor. 

En términos generales, las personas que han crecido en el seno de una familia tóxica, cuando llegan a la edad adulta, necesitarán ayuda psicológica para entender alguno de sus patrones de comportamiento o de pensamiento, así como para recomponer su autoestima entre otras cosas. 

Rosa Armas

Colegiada T-1670.

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