Cuántas veces habremos oído hablar de la autoestima, y cuántas otras habremos hablado de ella. Todo el mundo dice que debemos tener la autoestima alta, pero, mucha gente sigue preguntándose aún, ¿y cómo lo hago?

La autoestima es un concepto del que hemos oído hablar o del que hemos leído miles de veces, pero que, nos puede resultar muy abstracto y hasta algo complicado de entender. Se resume cómo la imagen que tenemos nosotros de nosotros mismos, y esa imagen es la que le proyectamos a los demás.

alta autoestima

¿Qué es la autoestima?

Vamos a empezar por el principio y, aunque seguro sabes lo que es, se define la autoestima como el conjunto de ideas, creencias, percepciones, pensamientos y juicios que tenemos acerca de nosotros mismos, acerca de nuestras propias cualidades y capacidades.

En definitiva, es lo que pensamos sobre nosotros mismos, tanto si lo decimos, como si intentamos esconderlo. Consiste, básicamente, en aceptar nuestras debilidades y valorar nuestras fortalezas.

Esta valoración la vamos construyendo a lo largo del tiempo, en base a las experiencias que vamos teniendo; tanto las buenas como las malas. Pero, curiosamente, son las más negativas las que tienen un mayor peso en la valoración que terminamos haciendo.

La importancia de tener una buena autoestima, radica en que, cuando no te valoras lo suficiente, te vas a sentir más inseguro, cosa que hará que tengas más dificultades a la hora de enfrentarte a los problemas con los que te encuentres.

Tener una buena autoestima, nos ayuda a sentirnos bien con nosotros mismos. A motivarnos para conseguir aquello que queremos y a sentirnos más seguros ante la incertidumbre.

Aspectos que influyen en La Autoestima

La formación de nuestra autoestima depende de muchos aspectos. Algunos de ellos son:

Nuestra educación

La educación que hemos tenido es clave. Es importante reforzar a los niños de manera adecuada; si le repites constantemente que “no vale para…”, sin duda se quedará con esa idea.

Hay que reforzarle sus esfuerzos, su talento, sus habilidades; es decir, aspectos concretos. Nada de “eres el mejor del mundo”, eso es muy ambiguo y además, no es verdad.

Nuestras experiencias

También va a depender de los éxitos y fracasos que hayamos tenido en nuestra vida. Los éxitos nos ayudan a confiar en nosotros mismos y a pensar que sí que valemos. Los fracasos debemos gestionarlos bien y eso se consigue sacando un aprendizaje de ellos y no, castigándonos por haber fracasado.

Nuestro nivel de perfeccionismo

Querer ser perfectos también afecta a nuestra autoestima, pero a la baja autoestima. Entre otras cosas porque, considerarnos perfectos significa que no podemos o no nos damos permiso para equivocarnos nunca; y eso, simplemente no es posible. No hay nadie perfecto y no hay nadie que no se equivoque nunca.

Importancia de La Autoestima

Sí, es importante tener una buena autoestima porque eso nos ayudará a enfrentarnos a situaciones y a pruebas que de no tenerla alta, ni siquiera lo intentaríamos. Daríamos por hecho que no somos capaces, que no estamos cualificados o lo suficientemente preparados.

Pero, no te confundas, tener una buena autoestima no significa que nos tenemos que creer los mejores en todo. Eso sería tener una autoestima excesivamente alta y, simplemente eso no es ni posible ni cierto.

De la misma forma, considerar que somos malos en todo, es decir, tener una autoestima muy baja, tampoco es ni verdad ni posible. Lo adecuado en este tema es tener una autoestima realista e incondicional.

Ser realistas

Que seamos realistas significa que somos conscientes de nuestras fortalezas, debilidades, cualidades, defectos, virtudes, etc.… que sea incondicional, lo que quiere decir es que “me acepto, me quiero y me respeto tal y como soy, con mis virtudes y mis defectos”.

Aquí tengo que hacer otra aclaración porque… incondicional tampoco significa que lo que no te gusta de ti, lo aceptes, lo dejes así y ya está. Entre los aspectos que no te gustan de ti mismo, has de diferenciar entre lo que no puedes cambiar y lo que sí que puedes siempre que quieras.

Cambiar lo que sea posible

Lo que no puedes cambiar, vas a tener que aceptarlo, es lo más inteligente, por ejemplo, la altura, por más que quisieras medir más… no va a poder ser. De lo que sí está en tu mano cambiar, tendrás que elegir entre sentirte mal por ello, o trabajar para poder modificarlo.

Esto último sí que hace que tu autoestima suba y, a medida que te vas poniendo metas y consiguiéndolas, vas reforzando la autoestima, te vas sintiendo cada vez mejor contigo mismo y cada vez más capaz de conseguir lo que te propongas.

Otra forma de reforzar la autoestima  podría ser, realizar un pequeño ejercicio cada día. Consiste en que, llegada la noche, hagas un análisis de las cosas buenas que te han ocurrido a lo largo del día. Una vez hecha la lista, valorar qué cualidades de ti mismo han intervenido en cada una de esas cosas. Esto nos puede ayudar a ser más conscientes de las cualidades que tenemos y que muchas veces no somos capaces de ver.

Qué características tiene una persona con alta autoestima

Vamos a describir cuáles son las características que tiene una persona con una alta autoestima. Si te sientes identificado con ellas, ¡estupendo!

Defiende sus ideas

Una persona con alta autoestima, no dudará en defender sus ideas, pero tampoco dudará en rectificar si descubre que estaba equivocada. Descubrir que se había equivocado, no influye en la percepción que tiene de sí misma.

Por lo tanto, no le cuesta asumir sus errores, porque sabe muy bien que, una cosa son sus acciones, sean aciertos o errores, y otra muy diferente es quien es como persona.

Confía en sus capacidades

Confía en sus cualidades y capacidades para resolver sus problemas. Esto quiere decir que no se asusta ante las dificultades que puedan surgirle, porque conoce muy bien cuáles son las habilidades que tiene y las que no.

Por lo tanto, no duda en pedir ayuda si no tiene algunas cualidades y la necesita, porque entiende que, pedir ayuda, no disminuye su valía como persona.

No se deja manipular

Puede perfectamente ayudar a otras personas, o colaborar cuando le necesitan, pero es difícil que alguien pueda manipularle. Sabe que tiene todo el derecho a decir que no, cuando hay algo que no quiere hacer.

No necesita competir

Una persona con alta autoestima es una persona muy poco competitiva, porque conoce muy bien quién es y el lugar que ocupa. No considera que otra persona sea inferior que ella misma, pero superior tampoco.

Tiene criterio propio

Suele tener su propio criterio y opinión sobre diferentes temas, y, aunque sean contrarias a las que tienen los demás, no se siente mal por ello. Al mismo tiempo, respeta la opinión de otras personas, aunque sigan siendo contrarias a las suyas.

Disfruta consigo mismo

Es perfectamente capaz de hacer cosas, tales como irse de viaje, pasear o hacer deporte, sin tener la necesidad de hacerlas en compañía, porque, tiene muy buena relación consigo mismo.

Qué características tiene una persona con baja autoestima

Pudiera ser que no te hayas identificado con las características anteriores, o al menos no con la mayoría de ellas, y que, te identifiques más con las siguientes. Si esto fuera así, aunque no se lo digas a nadie, es suficiente con que lo sepas tú para empezar a trabajarla.

Es crítica de sí misma

Una persona con baja autoestima, suele encontrarse defectos con bastante facilidad, defectos a los que les da mucha importancia.

Es muy crítica con ella misma, y claro, esto hará que sienta una gran insatisfacción. No puedes sentirte a gusto y satisfecho contigo mismo, si tienes dentro de ti una vocecita que te critica constantemente. Su diálogo interno gira en torno a aquello que considera que no tiene, o a lo que considera que hace mal.

No tolera bien las críticas de otros

Pero, a pesar de que es autocrítica, no tolera nada bien las críticas que puedan hacerle otras personas. Una crítica que le llegue desde fuera, la interpreta como la confirmación de lo poco que vale, o bien, que los demás se han dado cuenta de lo poco que vale.

Tiene miedo a equivocarse

Le da mucha importancia a los errores que comete, o a lo que ella opina que ha sido un error. Pero además, asocia esos errores con su valía personal. Es decir, si se equivoca o no consigue lo que se había propuesto, su autoestima bajará más todavía. Esto hace que, en general, tenga miedo a equivocarse, que en la práctica se traduce en una importante inseguridad, en sí mismo y en sus capacidades.

Es complaciente

Hace todo lo que puede por complacer a las personas que le rodean, con lo cual, no se suele atrever a decir que no, por el miedo a que le rechacen. Esto hace que termine muchas veces haciendo cosas que no quería, por no haber dicho que no.

Es indecisa

Tiene problemas para tomar decisiones, causado por su inseguridad y su miedo a equivocarse.

Depende mucho de otras personas para hacer casi cualquier actividad. Por lo general, no se siente a gusto estando consigo misma.

Comportamientos típicos de las personas con baja autoestima

Hay algunos comportamientos y sentimientos que pueden indicar que tienes una baja autoestima. Eso sí, éstos deben darse con frecuencia y no de una forma puntual. Son los siguientes:

  • No dices nunca cuál es tu opinión o tus gustos sobre algo, porque piensas que tu opinión no tiene interés para los demás, o bien por el miedo a ser rechazado.
  • No te esfuerzas en conseguir tus objetivos porque das por hecho que no los conseguirás. Así que, ni lo intentas.
  • Para ti es importante, casi una necesidad, tener la aprobación de los demás.
  • Tienes la creencia y a veces la convicción, de que eres inferior a los demás.
  • Si consigues algo bueno, se lo achacas a un golpe de suerte. Pero si fracasas te echas la culpa y te repites que eres un “desastre”, y que “no haces nada bien”.
  • Prefieres que decidan los demás, aunque sea sobre ti. Porque no crees que tu decisión sea buena.
  • Estás siempre pendiente de tus defectos y no encuentras nada bueno en ti.
  • Haces lo posible por evitar cualquier situación que conlleve interacción social.
  • Te desmotivas con gran facilidad, y casi nunca terminas lo que empiezas.

como mejorar la autoestima¿Cómo mejorar tu autoestima?

Por si tienes la duda, te diré que sí, que puedes fortalecer tu autoestima, que puedes llegar a tener muy buena relación contigo mismo. La mala noticia es que, eso no sucederá por arte de magia. Hay cosas que puedes hacer para cambiar la percepción que tienes de ti, pero, hay que hacerlas y además ser constante.

A continuación te presento algunos consejos que, funcionan: pero sólo si eres constante, ya que como sabes, no hay recetas mágicas.

Para empezar, podrías dejar de castigarte

Consigues dejar de castigarte, cuando aceptas que no eres perfecto, pero que tampoco tienes por qué serlo. Debes ser realista, tanto con las virtudes, como con los defectos que tienes. Hay cosas que se te dan mal, como a todo el mundo, pero también hay muchas cosas que se te dan bien.

No le quites importancia a lo bueno que tienes, ni a las cosas que haces bien, y valóralo como se merece. En cuanto a lo que no haces tan bien, podrías intentar mejorarlo, si es que te apetece, y si no, pues tampoco pasa nada.

Cuida la forma en que te hablas a ti mismo

Ten cuidado con lo que te dices. Las personas con baja autoestima suelen ser muy críticos con ellos mismos, casi en cualquier momento, pero sobre todo cuando cometen algún error. Así que, deja de ser tan duro, y acepta que no eres perfecto, como no lo es nadie; pero tampoco tan desastre.

Acepta tus errores sin castigarte, aprende de ellos y atiende a las cosas buenas que tienes. En definitiva, aprende a perdonarte por los posibles errores que cometas…porque si esos mismos errores los tuviera un amigo tuyo, sin duda le perdonarías.

Estas frases del tipo, “soy un desastre”, “no hago nada bien”, “siempre meto la pata”, y algunas más de ese estilo, no es exactamente tratarte con respeto, y mucho menos con cariño. Y si no, piensa en una cosa, le dirías alguna de esas frases a alguien a quien respetas? Pues eso mismo, no te digas a ti lo que no le dirías a una persona a la que respetas y quieres.

No es buena idea compararte con los demás. Esto a veces es casi inevitable, pero es mejor no hacerlo. Antes que fijarte en las cualidades que puedan tener los demás y tú no, es mucho mejor centrarte en lo que sí que tienes de bueno.

Plantéate objetivos y ponte metas

Te decía antes que las personas con baja autoestima, ni siquiera intentan alcanzar una meta porque dan por hecho que no la conseguirán, y antes de fracasar, prefieren no hacer nada. Pues bien, se sabe que es mucho peor para la autoestima, no hacer nada que hacerlo y que salga mal.

Por lo tanto, hazlo. Puede salir mal, claro que sí…pero si sale mal, ya sabrás cómo no debes hacerlo la próxima vez. Como te digo, no intentarlo es el peor enemigo de tu autoestima; y sí, puedes sentir miedo, pero no se trata de no tener miedo, se trata de intentarlo a pesar de él.

En un principio, tendrían que ser metas fáciles de conseguir y, más adelante podrías aumentar su dificultad. Pocas cosas te ayudan tanto a subir tu autoestima como establecer una meta y alcanzarla.

Pero, en el caso de que no la consigas, en el caso de que te salga mal lo que habías previsto, siempre podrás decir algo parecido a lo que dijo Thomas Edison, “no fracasé, ahora conozco muchas maneras de cómo no hacer una bombilla”.

Reconoce tus cualidades

Aunque no llegues a conseguir una meta que te hayas propuesto, piensa en qué cualidades has empleado para intentar alcanzarla. Por ejemplo, tu constancia, tu esfuerzo, tu capacidad para superarte, tu capacidad de trabajo, etc.

Fijarte en esas cualidades que tienes, mejora tu autoestima; aunque al final no haya salido todo tan bien. En el caso de haber alcanzado esa meta, también puedes fijarte en las cualidades que te han ayudado a conseguirla, porque esos son tus puntos fuertes y los que has de valorar en ti.

Acepta que tienes unas cualidades estupendas, que tienes habilidades concretas, que tienes cosas que son tus puntos fuertes. Pero también que tienes algunos defectos, que hay habilidades que no tienes y también tienes tu talón de Aquiles. Cuando esto lo tienes claro, no podrás compararte con los demás, porque los demás también tienen todo esto, con lo cual, no somos comparables.

Esto puedes hacerlo, pensando en las cosas que has conseguido, y no digas que nada porque eso no es verdad, y analizando qué cualidades tuyas hicieron que lo consiguieras. Por ejemplo, tu perseverancia, tu esfuerzo, tu curiosidad y ganas de saber.

Evita los pensamientos muy negativos y tajantes por otros más realistas

Fíjate que no digo por otros más positivos, sino por otros más realistas, porque seguramente tu mente está acostumbrada a lo negativo y te será difícil. A la hora de enfrentarte a cualquier situación, problema o meta, tal vez tengas la idea de “no voy a poder”. Bien pues, cambia eso por otra idea menos tajante como la de, “voy a intentarlo”, “tal vez no salga bien pero al menos lo voy a intentar”.

Cambia el “esto no se me da bien”, por “aunque no quede perfecto lo puedo intentar. Cambia el “siempre me equivoco”, por “algunas veces me equivoco, como todo el mundo”.

Las ideas muy tajantes de siempre o nunca y en modo negativo, te paralizan y no te dejan actuar, y, el no haberlo intentado al menos, baja aún más tu autoestima. Las otras te dan la posibilidad, pero sobre todo te invitan a actuar, y, está demostrado que, sólo con enfrentarte a las situaciones,aunque no salga bien, hará que aumente tu autoestima.

Cuando hagas una crítica que vaya dirigida a ti, por favor, que sea constructiva

Puedes hacer una crítica para machacarte y sentirte culpable, o puedes hacer una para intentar mejorar, y, la diferencia es abismal.

Una crítica constructiva va orientada a mejorar, sea en lo que sea, en actitudes, en habilidades, en comportamientos… Algo así como, seguro que la próxima vez lo haré mejor”, o “esto no se me da nada bien pero voy a poner empeño en aprenderlo”, pueden ser ejemplos de críticas constructivas.

Vigila tu postura corporal

Y no, no es una broma. Sentirnos bajitos de ánimo o inseguros, se va a reflejar en nuestra postura corporal, pero al revés también. Por tanto, en momentos de inseguridad y poca confianza, adopta una postura erguida. Porque, aunque no lo creas, eso aumentará la seguridad y confianza en ti mismo.

Dedícate tiempo

Además de hacer en el día a día, todas las cosas que debes hacer, las cosas que son tus obligaciones, reserva un poco de tiempo, el que puedas, para dedicártelo a ti. Ese tiempo sería bueno que lo emplearas en hacer lo que te gusta, da igual lo que sea, pero lo que a ti te gusta.

Por último, cuando llegue la noche y te vayas a la cama, haz un repaso de el día que has tenido. Piensa en qué cosas te han salido bien, qué cosas has logrado ese día, con cuál de tus cualidades las has conseguido. Además, piensa en los errores, cómo podrías mejorar la próxima vez?

Con estos pequeños ejercicios y un poco de constancia, la opinión que tienes de ti mismo, puede mejorar considerablemente, y eso, te hará sentir mejor.

 

Rosa Armas
Psicólogo Colegiada T-1670.