Si empiezo este artículo diciéndote que, hay muchas personas que tienen miedo a un infarto, tú puedes pensar, sí, claro, ¿y quién no?

Y sí, tendrías razón. Todos sabemos que es algo que nos puede pasar, que por supuesto no nos gustaría, y, cuando hablamos del tema o nos dicen que algún conocido lo ha sufrido, nos da algo de miedo.

miedo a un infarto

Pero claro, sentimos ese miedo en algunos momentos puntuales, ya sea por hablar del tema, o porque tengamos algunos síntomas concretos que nos puedan asustar. Pero no es un miedo que nos acose en todo momento, ni nos limite para llevar una vida normal.

Sin embargo, hay algunas personas, para las que el miedo a sufrir un ataque al corazón es tan intenso, les produce tanta ansiedad, que llega a limitar sus vidas tremendamente. Son las personas que tienen cardiofobia.

¿Qué es la cardiofobia?

Como decía, la cardiofobia es el miedo intenso que una persona siente ante la posibilidad de sufrir enfermedades cardiacas, y más concretamente un infarto. No se trata de la simple preocupación que podemos tener cualquiera de nosotros, ante algo que sabemos que podría ocurrir.

Es una fobia que limita mucho la vida de quien la sufre. La persona con cardiofobia, siente un miedo desproporcionado ante cualquier síntoma, que inmediatamente relaciona con un problema cardíaco, como puede ser la aceleración del ritmo de su corazón, por ejemplo, y que, hace que acuda a un centro médico, convencida de que le va a dar un infarto.

Cuáles son los síntomas de la cardiofobia

Los síntomas físicos de esta fobia, son los mismos que produce cualquier otra fobia. Pero claro, como los síntomas físicos que produce el miedo y la ansiedad, se podrían confundir con tener problemas de corazón: taquicardia, presión en el pecho, mareo, aceleración de la respiración, como los más frecuentes.

La persona con cardiofobia, no cree que esos síntomas están provocados por su miedo y su ansiedad; sino por un inminente ataque al corazón.

La persona siente tanto miedo a la aparición de estos síntomas, que llega a evitar hacer cualquier cosa que pudiera alterar el ritmo normal de su corazón. Aunque, como decía, con sólo sentir miedo, el ritmo del corazón se acelerará.

Se crea además una obsesión: la de controlar y medir las pulsaciones y el ritmo del corazón, en un intento de comprobar que todo está bien. La cardiofobia puede estar relacionada con la hipocondría, es decir, con el convencimiento de la persona de que tiene alguna enfermedad cardíaca. Pero también con la agorafobia, la persona, llega a dejar de salir de casa, por el miedo a que le dé un infarto, y no tenga tiempo de pedir ayuda.

Cuáles son los motivos que producen una cardiofobia

Como digo siempre, no hay un motivo concreto que sea la causa de esta fobia, ni de ninguna de ellas. Lo que sí es verdad, es que hay unos factores que se repiten, en todas o casi todas las personas que tienen esta fobia.

El factor que se da con mayor frecuencia, es el de haber tenido una experiencia previa negativa. Es decir, cuando se conoce que una persona cercana, o no tan cercana pero sí conocida, ha tenido problemas de corazón, y más concretamente un infarto o una muerte súbita.

Por otra parte, las personas con altos niveles de ansiedad y rasgos hipocondríacos, tienen más posibilidades de desarrollar esta fobia. Además, estos rasgos, unidos al conocimiento de los síntomas y de la gran cantidad de personas que sufren un infarto, es otro factor de mucha influencia.

Qué efectos provoca el miedo a un infarto en la vida de la persona

He tenido la oportunidad de hablar con muchas personas que tienen esta fobia, con lo que, me consta que es algo muy frecuente. Los efectos que tiene esta fobia en la vida de la persona, que te cuento a continuación, los describen todas esas personas, es decir, es un patrón de comportamiento que se repite en todas ellas.

Te decía, cuando hablamos de la fobia a conducir, que hay unas fobias más limitantes que otras. La cardiofobia es una de las que son muy limitantes, porque, el estímulo al que más miedo le tiene una persona con cardiofobia, es justo un estímulo muy difícil de evitar y de controlar, como es, los cambios en el ritmo de los latidos del corazón.

Por ello, una persona que la sufre, intenta evitar todo aquello que pueda aumentar su ritmo cardíaco, hasta el punto de que muchas personas permanecen en cama prácticamente todo el día. Llegan incluso, a no salir de casa, por el miedo que tienen a que, en cualquier momento, sufran un ataque al corazón.

Una prueba de que es realmente una fobia que limita la vida de la persona que la sufre, es que muchas de ellas llegan a dejar de trabajar, de quedar con los amigos, casi de hacer cualquier cosa que se haría en una vida normal. Pero, en el caso de que no le quedara otra opción que quedar con otras personas, se pasará todo el tiempo pendiente del ritmo que tiene su corazón, pendiente de si se marea o no y pendiente de si le duele el pecho o no, en un intento de detectar cualquier amago de ataque al corazón.

Y, cualquier cambio que detectan, y lo harán porque están muy pendientes de ello, les lleva a acudir a las urgencias de cualquier centro médico. Curiosamente, todas las pruebas médicas que les hacen, demuestran que su corazón está perfectamente. Cosa que no impide que, unos días después, vuelvan a estar allí.

Si estás viviendo esta situación, debes saber que, esta fobia, como cualquier otra, tienen tratamiento y se pueden superar.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.