Consecuencias del Maltrato Psicológico en la Pareja

maltrato psicológico en la pareja

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No resulta tan sencillo delimitar o especificar cuándo una persona ejerce maltrato psicológico sobre otra. Desde luego, es más difícil en estos casos que en el maltrato físico, ya que este último es mucho más evidente, e incluso, es medible, cosa que no ocurre con el maltrato psicológico.  

Este tipo de violencia o de maltrato, puede ser en algunas ocasiones tan sutil que llega a pasar desapercibido, no deja marcas físicas y resulta muy difícil de demostrar. 

De hecho, vemos casi a diario noticias acerca de casos de maltrato, pero la gran mayoría se corresponden con maltratos físicos. 

Aunque esta forma de maltrato, se puede ejercer sobre cualquier persona, me voy a centrar en el maltrato psicológico hacia la pareja. Este maltrato consiste en una serie de comportamientos repetitivos que realiza uno de los miembros de la pareja, con los cuales, se desvaloriza, se descalifica, se humilla, se menosprecia, se ignora o se intimida al otro miembro, haciendo  además que se sienta culpable y responsable de todo. 

¿Qué es el maltrato psicológico en la pareja?

El maltrato psicológico en la pareja es una forma de violencia, en la que el maltratador no utiliza la fuerza física, o no suele utilizarla, sino que usa otras técnicas, bastante más sutiles para hacer sufrir a su víctima.

Sus técnicas suelen ser la manipulación, la amenaza, la crítica constante, la descalificación tanto en privado como en público, y la intimidación.

Todas estas técnicas las utiliza el maltratador como una forma de controlar y tener dominada a su víctima.
Ya sabemos que el maltrato psicológico no deja secuelas físicas, pero las secuelas emocionales que provoca, pueden llegar a ser tan negativas y dolorosas como las físicas.

El maltratador consigue todo esto a través de una manipulación tan sutil que, en muchas ocasiones, la víctima ni siquiera es consciente de que está siendo  manipulada. Tanto es así, que llega a creer que es totalmente libre para tomar sus propias decisiones, pero, si lo hace, se siente culpable, adoptando una postura pasiva y dependiente.   

Este tipo de maltrato, se lleva a cabo en una relación en la que, uno de ellos se siente con poder sobre el otro y llega a dominarle, mientras que la otra persona, cada vez pierde más libertad y confianza en sí misma.

Por supuesto, esta forma de violencia, la puede ejercer tanto un hombre como una mujer. Y como te decía, las secuelas psicológicas que provoca en las víctimas, pueden llegar a ser muy graves, en todos los casos. 

Cómo detectar el maltrato psicológico en la pareja

Existe una gran cantidad de comportamientos que, cuando persisten en el tiempo, son indicadores de que se está produciendo un maltrato psicológico en la pareja. Estos comportamientos pueden ser: 

  • La víctima es tratada de forma despectiva por el agresor; la ridiculiza, la insulta y le grita, infravalora sus capacidades, le recuerda sus fallos constantemente. Para el agresor, él es perfecto; y es la víctima quien hace todo mal y la que merece toda crítica. Lo peor de esto es que la víctima puede terminar creyendo lo que escucha, y pensando que es ella quien no hace nada bien.
  • El agresor suele amenazar con una posible agresión física o con el abandono. Conoce perfectamente la dependencia que tiene de él su víctima. Puede tener alguna conducta agresiva, como por ejemplo dar golpes o romper alguna cosa; solo con el objetivo de intimidar a la otra persona.
  • El maltratador hace burla o ridiculiza las creencias y las opiniones de la persona maltratada. 
  • El maltratador psicológico suele castigar a su víctima con el  enfado; o dejando de hablarle durante mucho tiempo. A esto se le llama la ley del hielo. Y suele, claro está,  dar el silencio como respuesta a las preguntas de su víctima.  Sabe perfectamente que esto hará que la otra persona se sienta culpable.
  • El agresor se niega a dialogar sobre cualquier problema en la pareja; argumentando que no existe dicho problema.

Control total de la pareja

  • El agresor infravalora las capacidades de la pareja, con el fin de que no opte a una mejora en el terreno laboral y de esta forma siga dependiendo de él. En muchas ocasiones, no le permite trabajar.
  • El maltratador controla la economía de la casa para que la víctima no pueda ser independiente económicamente; o bien le obliga a justificar los gastos. Le pone un límite de los gastos que puede hacer; o bien, hacen ellos mismos la compra para que su víctima no disponga de ningún dinero.
  • El maltratador exige a su víctima una explicación de dónde y con quién estaba en cada momento. Esto, siempre que le permita salir. También controla sus llamadas de teléfono, sus mensajes o su correo electrónico. Además, con esto de las redes sociales, también puede controlar a quién tiene como amigo, o cuánto tiempo pasa conectada en alguna de esas redes. 
  • Se hace burla de todo lo que dice la pareja, y le sacan defectos delante de otras personas; sobre todo delante de amigos y familia.
  • También puede aislar a la víctima de sus amistades, e incluso de su familia; haciendo críticas constantes sobre ellos. De esta manera, la víctima tendrá menos oportunidades de contar a alguien cercano lo que está viviendo.
  • El agresor le dice a su víctima cómo ha de vestirse; o bien se enfada si se viste de alguna manera que no le agrada. La víctima termina por no vestirse como ella quiere, para evitar el conflicto con su pareja.
  • El agresor suele enfadarse si no tiene relaciones sexuales cuando quiere; pero también puede obligar a su víctima a tenerlas aunque no quiera.
  • En general: las víctimas de maltrato psicológico en la pareja terminan por no decir ni hacer lo que les gustaría; por miedo a la reacción que pueda tener su maltratador.
  •   El maltratador hace burla o ridiculiza las creencias y las opiniones de la persona maltratada. 

¿Cuáles son las consecuencias del maltrato psicológico?

Las consecuencias de un maltrato psicológico pueden ser de varios tipos: 

Consecuencias psicológicas

Las consecuencias psicológicas pueden ser muchas. La baja autoestima es una de ellas, aunque algunos estudios afirman que esto puede ser un antecedente y que, una persona con baja autoestima tiene más predisposición a sufrir un maltrato psicológico. 

Además de esto, aparecen altos niveles de ansiedad, síntomas depresivos, sentimientos de culpa e indefensión. También puede sufrir estrés crónico e irritabilidad. 

En muchas ocasiones, la víctima tiene la sensación de no ser ya la persona que era. Suele tener inseguridad,problemas para tomar decisiones y sentimiento de inutilidad.   

Consecuencias físicas

Entre éstas aparecen problemas para dormir, alteraciones digestivas, dolores de cabeza y musculares. Suelen descuidar su aspecto físico. Producto todo esto de los altos niveles de estrés que provoca vivir una situación de maltrato psicológico. 

Consecuencias sociales

Se produce el aislamiento de la persona de su círculo social y familiar. En principio pudo ser obligada a ello por su maltratador, pero después termina aislándose ella misma, por una parte para evitar el conflicto y por la otra porque cree que si cuenta lo que está viviendo, nadie la creería. La situación puede también bajar su rendimiento laboral. 

¿Qué hacer ante el maltrato psicológico?

Para poder empezar a hacer algo con una situación como ésta, la persona que está siendo maltratada, deberá primero que nada, ser consciente; y aceptar que lo que sufre es un tipo de maltrato. Porque, lo que suelen hacer, es justificar el comportamiento de su agresor.

Una vez dado este paso, no se debe tratar de cambiar al agresor; ni tampoco creerle cuando afirma que cambiará. Esto es lo que un maltratador dice siempre, pero no suele ocurrir.De hecho, nunca ocurre. 

Lo recomendable en estos casos es contarle a alguien cercano lo que se está viviendo, y alejarse de esa persona tan dañina. Si la víctima le explica al maltratador por qué quiere alejarse y cortar la relación, el maltratador la convencerá de que es la propia víctima la que provoca ese comportamiento. Una frase típica de un maltratador es, “mira lo que has conseguido que haga”. Por tanto, lo mejor es alejarse y cortar toda relación.

Es aconsejable también buscar ayuda psicológica para trabajar en las secuelas que hayan podido quedar después de esa mala experiencia.

Cualquiera de nosotros podría ser víctima del maltrato psicológico o maltrato emocional; porque este tipo de maltrato nos lo puede hacer tanto una pareja, como un compañero de trabajo o un supuesto amigo. De la misma manera, cualquier persona podría cometer un maltrato psicológico.

Por lo tanto, es necesario estar muy pendiente de nuestras emociones. Y, si alguien nos hace sentir mal de una manera continuada, tendríamos que analizar muy bien esa relación, por si se tratara de este tipo de maltrato. 

¿Cómo es el perfil de un maltratador psicológico?

Los maltratadores psicológicos presentan una serie de características comunes:

  • Una persona que maltrata psicológicamente a otra, suele ser una persona con baja autoestima, y con poca seguridad en sí misma; autoestima y seguridad que intenta aumentar a medida que disminuye la de su víctima.
  • No toleran en absoluto la frustración, y cuando la sienten se vuelven agresivos.
  • Con el resto de personas que no son su pareja, suelen ser muy amables y serviciales. Con lo que es probable que nadie creyera que es una persona que maltrata a su pareja. 

En un principio, son personas encantadoras

Realmente esto no es un rasgo distintivo, ya que por lo general cuando establecemos una relación con alguien, sea del tipo que sea, todos intentamos ser amables y agradar a la otra persona.

Pero, sí que es cierto que un maltratador psicológico, no deja ver desde el principio que podría serlo. Al contrario, son personas absolutamente encantadoras; lo más probable es que te resulte una persona seductora, de las que nunca dirías que podría hacer ningún daño.

Son personas intolerantes

Cuando toman un poco de confianza, es cuando se puede ver su verdadera personalidad y son totalmente intolerantes. Es decir son personas rígidas que no respetan nunca la opinión, la conducta o las decisiones de los demás.

La única opinión que consideran válida es la suya; y reacciona de manera agresiva cuando la opinión de la otra persona no coincide con ésta.

Son personas autoritarias

No es de extrañar después de ver el punto anterior. Son personas autoritarias que consideran que su forma de actuar es la única correcta, así como la de pensar. Por lo tanto, los demás deben someterse a su voluntad.

Por supuesto, si no le obedeces, se enfadará; y no intentes negociar y llegar a un acuerdo, no está por la labor, solo tienes que obedecerle. Es muy sencillo, todo lo que no coincida con su manera de ver las cosas, simplemente no es correcto.

Son manipuladores expertos

No tienen ningún problema en hacer uso del chantaje emocional con su víctima para conseguir aquello que quieren. La manera de hacer chantaje puede ser intimidando a su víctima, hacerle sentir culpable si no hace lo que pide; e incluso fingir una enfermedad si con ello logra su objetivo.

También pueden adoptar el papel de víctima cuando es necesario con algo como “tú no me quieres, si me quisieras…” por ejemplo. La idea es desestabilizar emocionalmente a su víctima, para obtener un beneficio propio.

Tienen una gran inestabilidad emocional

Son personas que no tienen ninguna capacidad para controlar sus emociones, por lo que, podrían estar de muy buen humor, y al minuto siguiente tener una reacción agresiva. Este rasgo produce en su víctima miedo y una gran ansiedad; porque nunca sabe cómo estará de humor, ni cómo va a reaccionar en cada momento.

Son personas muy críticas

Puesto que consideran que lo que hacen y lo que piensan es lo único correcto, todo lo demás lo criticarán y de una forma poco constructiva. Desde luego, su intención no es ayudar a otros a mejorar, sino la de hacer daño porque disfruta con ello.

Por otra parte, no encaja nada bien las críticas hacia sí mismo. Si le haces alguna crítica, por constructiva que sea, se ofenderá, se enfadará y reaccionará de manera muy agresiva. Sobra decir que su capacidad de autocrítica es totalmente nula.

Son personas rígidas

Tienen una forma de pensar muy rígida, la única verdad es la suya, por lo que no negocian, no dialogan y no buscan llegar a acuerdos. Están convencidos de que solo ellos tienen la razón.

Procuran aislar a su víctima

Lo procuran y lo consiguen. Aíslan a su víctima de cualquier otro contacto que no sea él mismo, de su familia y de sus amigos. Consigue que la víctima se sienta amenazada, y que le dé miedo hablar con otras personas, por lo que termina por no hacerlo.

Son personas controladoras

Sin duda, necesitan tenerlo todo controlado, especialmente a su víctima. En realidad tienen una gran inseguridad, y controlar a los demás les hace sentir superiores.

Sus promesas son falsas

Si en algún momento perciben que pueden perder el control que ejercen sobre su víctima, les piden perdón y prometen cambiar. Parecen arrepentidos de verdad, pero no lo están en absoluto, nunca se arrepienten de lo que hacen.

Esa promesa de cambio es falsa, y en breve, volverán a actuar como antes. Pero no solo es mentira esa promesa, en general son bastante mentirosos.

No sienten empatía

Después de todo lo anterior, no suena extraño que no sean empáticos. Pues no, no lo son para nada.

Como ves, son rasgos que, prestando un poco de atención, no son tan difíciles de detectar. Si conoces a alguien con estos rasgos, no te esfuerces, no intentes que razone, no pretendas negociar, ni que cambie su actitud. Como te decía, es mejor que pongas tierra de por medio.

Rosa Armas
Colegiada T-1670

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