El divorcio a los cincuenta

//El divorcio a los cincuenta

Hasta que la muerte nos separe

Esta frase, tantas veces dicha y otras tantas escuchada, es el ideal de la pareja que está establecido socialmente. Pero además; todas aquellas parejas que se casan, están totalmente convencidas de que en su caso particular, será así, será “para toda la vida”.

La realidad y las estadísticas, por el contrario; nos muestran otra cosa totalmente diferente.

Un gran porcentaje de parejas se terminan divorciando. Algunas de ellas lo hacen a los pocos años del matrimonio, por diferentes motivos; aunque la mayoría de ellas, por haber tomado en su momento una decisión apresurada.

divorcio depués de los 50 años

Incremento de los divorcios a la mediana edad

En los últimos años, han venido aumentado los divorcios en personas de mediana edad, es decir, rondando los cincuenta años.

Parejas que llevaban décadas de convivencia, con una familia estable, con hijos ya mayores y con un buen desarrollo en sus profesiones; toman la decisión de romper con su relación y seguir su vida por caminos diferentes. Porque, simplemente, el amor se ha terminado.

Esta decisión, aunque cada vez menos, suele ser muy impactante para el entorno de la pareja. Que no entiende muy bien cómo después de tantos años; y de tantas cosas vividas, buenas y malas, esa pareja tome la decisión de separarse.

Cómo gestionar el divorcio a mediana edad

En realidad, un divorcio es muy difícil de gestionar, tanto si llevabas casado cinco años, como si llevabas veinticuatro. Pero, hay algunos aspectos que son diferentes en un caso y en el otro; porque, sin lugar a dudas, no vemos las cosas de la misma forma a los veinticinco que a los casi cincuenta.

Una ruptura, siempre va a ser muy dolorosa, es lo normal. Pero, si se produce tras muchos años de convivencia, quizá tendremos que darnos algo más de tiempo para construir nuevas rutinas y una nueva forma de vida que hasta ahora, se había hecho con una persona que ya no está.

Y ésta, es una de las diferencias; si estuviste casado poco tiempo, siempre será más fácil acostumbrarte de nuevo a estar sin pareja, que si estuviste media vida con la misma persona.

El miedo a que la vida se les ha terminado

Por otra parte, una de las ideas que suele abordar y aterrorizar a las personas de mediana edad que se divorcian, es la de que su vida se ha terminado. Sobre todo, en los primeros meses después de la separación, que son los más difíciles en todos los casos.

Desde luego, sobra decir que esto no es así en absoluto, es solo que, una etapa se ha terminado, y ahora habrá que empezar con una nueva, solo eso, que no es poco. Y esa etapa que comienza, puede ser parecida a la anterior, pero también puede ser mejor.

Con esta idea de una nueva etapa en mente, debes darte el tiempo que necesites para vivir tu duelo. Es necesario, no hay otra opción.

Bueno… si, hay otra opción que es hacer como si nada hubiera pasado y seguir con tu vida tan contento, o contenta. Pero ya te digo yo que no es lo mejor, si lo haces así, el duelo aparecerá tarde o temprano. Y es mejor vivirlo cuando toca; porque será más leve que si lo haces con retraso.

Mantente en actividad

Este consejo, sirve para todos. Después de esas semanas, aunque más bien serán meses, en los que no lo pasarás nada bien, recupera tu actividad.

Sí, ya sé que es el consejo que damos siempre, pero lo damos porque es de las mejores opciones, y si no, pruébalo. Hacer las cosas que te gustan, las que siempre te han interesado; ver a tus amigos y a tu familia, es decir, no quedarte en casa aislado del resto del mundo. Te servirá para mejorar tu estado de ánimo; pero también para seguir con tu vida y no detenerla.

Pero quizás no sea solo el momento de hacer las cosas de siempre; tal vez sea momento también para proponerte retos nuevos. Hacer esas cosas que, por tus circunstancias anteriores, no podías hacer y ahora sí.

O también para relacionarte con otras personas, fuera de tu círculo habitual, que puedan aportarte cosas diferentes. De esta forma, tendrás la sensación de una vida nueva; no solo porque ya no estás con la persona con la que estuviste siempre; sino porque te has encargado de que realmente sea una vida nueva.

La experiencia es una gran ventaja

Otra de las cosas que ocurren cuando el divorcio se produce cerca de los cincuenta, y que en realidad es una ventaja, es que a esa edad, tú ya tendrás muchas cosas vividas; tendrás tus aciertos y tus errores y, tendrás más experiencia. Y la experiencia es un grado.

Lo que quiero decir con esto es que, si pasado tu duelo y ya con el ánimo estabilizado, surge la oportunidad de una nueva relación, tendrás todo mucho más claro que antes.

Que es lo que quieres y aquello que no. Lo que te gusta y lo que te disgusta. Lo que quieres soportar, y lo que no soportarás de ninguna de las maneras; en relación a la pareja claro.

Con lo que, ante ciertas situaciones, es más probable que puedas resolverlas mucho antes, con mayor madurez y facilidad, que si te pilla a los veinte y pocos.

¿Y los hijos?

Claro que, en algunas ocasiones y teniendo ya cierta edad, los hijos, ya algo mayores, no ven con buenos ojos el que su madre o su padre tenga una nueva relación. Esto ya no es tan frecuente, pero podría pasar.

Si este fuera tu caso, piensa que, tu vida es únicamente tuya y eres tú quien único puede decidir en ella. Tus hijos, tendrán que tomar decisiones en la suya, pero nunca en la tuya. Así que, llegado ese caso, sería bueno tener una conversación con tus hijos; para aclarar puntos que pudieran crear conflictos.

Podría ocurrir que, esa experiencia de la que te hablaba antes, te llevara a decidir que no quieres tener ninguna pareja. Esta, es una decisión tan buena como cualquier otra.

Lo cierto es que, se puede ser feliz con pareja o sin ella; porque, nunca vendrá nadie de fuera a traerte la felicidad. En todo caso, vendría a compartir la que ya tú tienes.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.

El divorcio a los cincuenta
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2018-10-24T18:45:33+00:00Artículos de Psicología|

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