La anorexia y la bulimia son los dos trastornos de la conducta alimentaria más nombrados, por ser los más frecuentes. Se puede dar la circunstancia de que una misma persona llegue a tener los dos trastornos; bien de una manera alternativa, o bien uno de ellos sucediendo al otro.

Ambos trastornos tienen un problema psicológico grave de fondo, que suele ser la causa del trastorno alimenticio. Aunque los dos pueden darse tanto en hombres como en mujeres, es mucho más frecuente en las mujeres. También es posible que se inicie a cualquier edad; pero la gran mayoría de los casos se inicia en la adolescencia.

diferencias entre anorexia y bulimia

¿Qué es la Anorexia Nerviosa?

La anorexia nerviosa es un trastorno de la alimentación; que se caracteriza por dejar  de ingerir alimentos de manera voluntaria, con el claro objetivo de perder peso.

La palabra anorexia, literalmente significa «pérdida de apetito». La anorexia puede ser un síntoma concreto de algún trastorno. Sin embargo, en el trastorno de la anorexia nerviosa, no se da falta de apetito en principio; como he dicho, el dejar de comer es voluntario. Con el paso del tiempo, parece ser que sí que desaparece la sensación de hambre.

 

Características de las personas anoréxicas

La persona que sufre de anorexia, con el fin de alcanzar su objetivo de perder peso, no sólo recurre  a dejar de comer. También realiza ejercicio físico de manera exagerada; del que no parece cansarse nunca. Utiliza laxantes y diuréticos, recurre al vómito cuando ha comido algo, etc. El resultado llega a ser una drástica bajada del peso corporal.

Las personas anoréxicas suelen tener una gran habilidad para mentir y simular que sí que han comido; ya que son conscientes de que lo que hacen no es normal.  En consecuencia, la familia y el entorno tardan mucho tiempo en darse cuenta.

Los anoréxicos pueden, por ejemplo, dejar la comida en la servilleta mientras simulan limpiarse la boca; o tirar parte de ella a la basura en el instante en que nadie les ve.

La principal conducta en la anorexia es, sin duda, la gran restricción que se autoimpone la persona a la hora de comer. Pero, su miedo real y lo que le lleva a esa conducta, es el miedo a la gordura y el intenso deseo de adelgazar.

El noventa por ciento de los casos de anorexia, se da en mujeres jóvenes; pero puede darse tanto en hombres como en mujeres y a cualquier edad, incluso en niños.

Consecuencias de la anorexia

En las fase más avanzadas del trastorno de anorexia, comienza a notarse un deterioro fisiológico importante. Pueden aparecer la deshidratación, la falta de algunas vitaminas, la amenorrea en el caso de mujeres, sequedad en la piel, arritmias, alteraciones en el metabolismo, entre otras alteraciones.

Esto, con respecto a la parte física; en cuanto al aspecto psicológico se presentan consecuencias. Por ejemplo, puede producirse una distorsión en la que la persona se sigue viendo gorda; a pesar de que la pérdida de peso es extrema. También se puede producir un aislamiento social, altos niveles de irritabilidad y una actitud depresiva.

Las personas que sufren de anorexia no suelen tener conciencia de su enfermedad. Por lo general, la anorexia se inicia con un inofensivo régimen alimenticio que termina exagerándose al máximo.

Causas psicológicas y sociales de la anorexia

Entre las posibles causas que puede llevar a una persona a dejar de comer de una manera casi radical, se encuentran las siguientes:

  1. Las personas con anorexia suelen ser personas muy introvertidas. Personas con miedo a ser rechazadas y por tanto personas inseguras.
  2. También suelen ser personas perfeccionistas; o bien personas de las que su entorno se ha burlado repetidamente por su aspecto.
  3. Algunas teorías apuntan a que la familia de las personas anoréxicas, no suelen estimular su autonomía personal sino más bien lo contrario.
  4. Otra posibilidad sería la de personas que no terminan de adaptarse a los cambios que se producen en la edad adolescente; como pueden ser los cambios biológicos, o los cambios de centros escolares a otros de estudios superiores.
  5. Los modelos que se establecen desde muchos medios de comunicación; los cuales relaciones el tener éxito con la delgadez. Esta relación, repetida constantemente de manera explícita o implícita, desde luego puede hacer mella en personas de ciertas edades.

Es posible que ninguno de estos factores de manera aislada sea la causa de una anorexia nerviosa; es probable que se trate de una combinación entre algunos de ellos.

Los trastornos de la alimentación como la anorexia, no suelen remitir por sí solos. Dejarlos sin ningún tratamiento, puede acarrear consecuencias muy graves. De hecho, uno de cada diez casos de anorexia, termina en muerte; bien sea por no comer, por suicidio o por complicaciones médicas severas.

Aunque los estereotipos sociales que se han establecido como los ideales parecen tener un papel importante en este trastorno, son muy variadas las causas que pueden explicar una anorexia.

Puede darse tanto en una persona que haya tenido sobrepeso y por ello haya sido objeto de burlas; como en otra que haya sufrido por la separación de sus padres. O en alguien que haya vivido un fracaso escolar.

Cuando se detecta un caso de Anorexia Nerviosa, nunca es la propia persona la que dice encontrarse mal. De hecho, suelen esconderlo. Y puesto que este es un trastorno que se inicia la mayoría de las veces en los adolescentes, es importante que sea la familia quien esté pendiente de los síntomas que podrían indicar su existencia. El más llamativo y más fácil de ver es siempre la rápida bajada de peso.

Pero hay otros muchos síntomas que pueden alertar de este problema. La excesiva preocupación por la cantidad de calorías que tiene cada alimento, controlar su peso con demasiada frecuencia, el exceso de ejercicio físico, un cambio en su carácter que es más irritado de lo habitual…e incluso, que manifieste tener frío constantemente. Todos estos son síntomas que pueden alertar a la familia de este trastorno.

Las consecuencias que puede tener para la salud la anorexia son muy graves, llegando incluso a la muerte. Por tanto, es muy importante que ante cualquier conducta que la familia perciba como extraña, se actúe para evitar el peor de los resultados.

¿Cómo se trata la Anorexia?

Para empezar un tratamiento en el trastorno de la Anorexia Nerviosa, la persona que lo tiene ha de aceptar que efectivamente tiene un problema con sus hábitos alimenticios. Que esos hábitos pueden conllevar un riesgo muy importante para su salud; y que cambiar eso, va a ser positivo para ella.

Por su parte la familia, tendría que cambiar su actitud de “vigilar y perseguir” a la persona; por una actitud de colaboración con la paciente y con los profesionales.

Hay dos objetivos principales a conseguir en el tratamiento a una persona con Anorexia Nerviosa: uno de ellos es abordar los trastornos psicológicos que tiene la persona. Pero, más urgente que éste, es el otro de los objetivos: que es recuperar los hábitos alimenticios para que vuelvan a ser lo más normales posible.

El paciente debe recuperar peso lo más rápido que sea posible. Este objetivo es el más urgente; porque es lo que puede conllevar más riesgo de muerte.

El tratamiento psicológico de la Anorexia

Abordar y tratar la parte psicológica no es tan urgente, pero sí que es igual de importante, puesto que la anorexia es una enfermedad psiquiátrica. Con lo cual, el hecho de que se recupere el peso corporal, no quiere decir que la enfermedad se haya terminado de curar.

Por lo general, se recomienda que el tratamiento de la Anorexia Nerviosa sea realizado por un equipo multidisciplinar: endocrino, psicólogo y psiquiatra. Sobre todo en aquellos casos en los que la desnutrición y la pérdida de peso son muy graves; y donde existe la posibilidad de que la vida de la persona corra peligro.

Cuando también son graves los trastornos psicológicos que se presentan, como una depresión por ejemplo; si la familia no parece dispuesta a colaborar con el tratamiento, o si la propia persona no admite la gravedad de su problema, se hace necesario el ingreso en un hospital.

Tratamiento ambulatorio

Cuando la Anorexia Nerviosa se detecta de manera precoz, y cuando puede existir colaboración por parte de la familia y por parte de la propia paciente, sería suficiente un tratamiento ambulatorio

La familia puede colaborar supervisando las conductas de alimentación de la persona; y al mismo tiempo, dándole su apoyo. Siempre que sea posible, el tratamiento ambulatorio es el más recomendable; ya que afectará menos a la vida familiar. Y es mucho menos traumático que el ingreso en un hospital.

Por tanto, el tratamiento de la anorexia se empieza tratando de recuperar los hábitos de alimentación de la persona. Una vez conseguido esto, se inicia el tratamiento psicológico.

El tratamiento psicológico de la Anorexia Nerviosa se centra principalmente en la recuperación de la autoestima, la eliminación de la percepción distorsionada que se tiene del propio cuerpo, y la reestructuración de las creencias erróneas que pueda tener la persona. También se deben trabajar las habilidades sociales y de comunicación con su entorno.

También se trabaja en resolver problemas familiares y sociales; si los hubiera, como consecuencia de la anorexia, o concurrentes con ella.

Señales que pueden indicar anorexia

Debemos tener en cuenta que la persona que está sufriendo de anorexia es perfectamente consciente de que lo que está haciendo. Es decir; su comportamiento con relación a la comida no es normal. Y por eso, hace lo posible para que nadie se entere.

Es muy importante entonces que el entorno familiar esté muy pendiente de los cambios que se produzcan en esa persona; o lo que es lo mismo, que esté pendiente a las señales que pueden indicar una anorexia.

Los signos a los que debemos estar pendientes y que indican una anorexia, pueden ser tanto físicos como psicológicos. Y como indicador para la familia, suelen ser comportamientos extraños; o que no solían darse en la persona con anterioridad.

Síntomas psicológicos de la anorexia

Vamos a comenzar por los síntomas psicológicos que pueden ser perfectamente observables.

  • Existe en la anorexia una distorsión en la percepción de la imagen corporal. Por lo tanto, no es muy difícil oír decir a esa persona en alguna ocasión que está gorda; o que tiene que ponerse a dieta. A pesar de su delgadez, que en el peor de los casos, puede ser extrema.
  • Se produce un cambio en el carácter. Por una parte, se vuelven más irritables y se enfadan por la mínima cosa que se les diga. Por la otra, se les nota retraídos o esquivos; sobre todo con acontecimientos sociales o familiares que tengan alguna relación con la comida.
  • Son personas perfeccionistas. Intentan alcanzar la perfección a través de su propio cuerpo. Pero dada la distorsión en su percepción, nunca lo alcanzan. Por esto les ataca la frustración; que les llevará a la tristeza, e incluso a desarrollar una depresión.

Síntomas físicos y comportamientos asociados a la anorexia

Entre los signos físicos, hay muchos que pueden hacer saltar la alarma. Aparecen muchos comportamientos que hace y que antes no hacía; que si el entorno familiar está pendiente, no resultan tan difíciles de detectar.

  • La pérdida de peso se hará bastante evidente. Lo que ocurre es que, cuando esa bajada de peso sea ya observable por todos, la persona con anorexia llevará ya algún tiempo sin comer, o comiendo muy poco. Así que es necesario estar pendiente a otros signos, que se verán mucho antes.
  • La persona con anorexia empezará a hacer ejercicio físico de una manera exagerada. Su actividad física de repente se vuelve imparable, mucho más de lo que había sido hasta ahora.
  • Aunque es cierto que esto puede costar detectarlo, porque es muy probable que lo esconda, comenzará a utilizar diuréticos y laxantes. Una pista a la que podemos prestar atención, es que aumente la frecuencia en que acude al baño.
  • La anorexia, puesto que es una obsesión por la pérdida de peso, hace que la persona se suba a una báscula varias veces al día. Es decir, hay una obsesión por el control del peso.
  • Suelen esconderse para comer o bien, aprovechan el mínimo despiste de la familia para tirar la comida a la basura; con lo cual y aparentemente han comido más rápido de lo habitual en ellos.
  • Comen de manera extraña, que se puede traducir en que parten la comida en trozos excesivamente pequeños. O se limpian la boca con mucha frecuencia, con lo que podrían estar dejando la comida en la servilleta.
  • Se saben de memoria la cantidad de calorías que tiene cada alimento, y las cuentan para no pasarse en la cantidad a comer. Esto, según su propio criterio, claro.

La anorexia es difícil de ocultar

Como ves, son muchas las conductas extrañas que pueden darse y, si bien es cierto que, suelen esconderlo muy bien, hay comportamientos que no son tan fáciles de ocultar. Así que, si ves en alguien cercano alguna de ellas, observa con cuidado; puesto que estamos hablando de algo muy serio.

¿Qué es la Bulimia?

La Bulimia Nerviosa, al igual que la anorexia, es un trastorno de la alimentación. Se caracteriza porque la persona se da auténticos atracones de comida en muy poco tiempo; logrando ingerir mucha más cantidad de comida que cualquier otra persona en el mismo periodo de tiempo.

Pero, unida a esta ansiedad por comer, hay una gran preocupación por no subir de peso; con lo que se utilizan algunas formas de controlarlo, como son provocarse el vómito. También puede utilizar laxantes, diuréticos o la práctica excesiva de ejercicio físico.

Características y causas de la bulimia nerviosaCaracterísticas y causas de la bulimia nerviosa

La persona que sufre este trastorno, tiene al igual que en la anorexia, una distorsión en la que se percibe como gorda; aún cuando su peso es normal. Sin embargo, las personas con anorexia, suelen ser más delgadas que las que padecen bulimia.

La persona que sufre de Bulimia Nerviosa también presenta un miedo excesivo a subir de peso pero, le resulta muy difícil controlar el impulso de darse un atracón de comida.

Asimismo, y también igual que en la anorexia nerviosa, la persona que lo sufre hace lo posible por que su entorno no se dé cuenta de lo que ocurre, de hecho, tardan en darse cuenta,  ya que, son conscientes de que su manera de comer no es la normal, niegan el problema, o bien, no consideran que sea para tanto.

La bulimia se da sobre todo en mujeres jóvenes; entre los dieciséis y los veinticinco años.

Se ha visto que se desarrolla en mujeres con baja autoestima, perfeccionistas, personas con problemas afectivos o que hayan sufrido de obesidad con anterioridad; y que por tanto hayan hecho numerosas dietas.

También puede darse en personas en cuya familia haya existido un trastorno de la alimentación. En general, suelen ser personas que no están satisfechas con su imagen.

Tipos y patrón de la bulimia

Existen dos tipos de bulimia. En uno de ellos, la persona utiliza métodos purgativos después del atracón de comida; como son el vómito o el uso de laxantes y diuréticos. En el otro tipo, no se utilizan esos métodos sino que se recurre al ejercicio físico desmesurado y al ayuno durante una temporada.

El patrón que se da en la bulimia, y que siempre se repite es el siguiente:

  1. La persona siente un alto nivel de ansiedad antes del atracón de comida. Siente tal ansiedad, que cree que no podrá parar de comer.
  2. La persona no disfruta de la comida y tampoco tiene ninguna preferencia por alguna comida en especial; sólo necesita saciarse para aliviar la ansiedad.
  3. Después del atracón, se siente satisfecha pero esto es momentáneo. Luego de esto, el sentimiento que experimenta es de culpabilidad  y de vergüenza por su manera de comer; e intenta aliviar la culpa provocándose el vómito, o bien, haciendo mucho ejercicio y ayunando de manera drástica.
  4. Intenta evitar en lo posible los sitios en donde hay alimentos y procuran comer en soledad, esto produce a la larga un aislamiento social. Los ciclos de atracones y vómito se repiten unas dos veces a la semana como mínimo.

Otros síntomas de la bulimia nerviosa

A parte de estas conductas con la comida, existen algunos otros indicios de que puede haber una bulimia.

  • Suelen ser personas muy impulsivas, que entran en discusiones con cierta facilidad.
  • Tienen bruscos cambios de humor, ansiedad y síntomas depresivos debidos a su baja autoestima, entre otros.
  • También hay una serie de síntomas físicos en la bulimia como pueden ser: erosión en el esmalte de los dientes por la frecuencia de los vómitos, cicatrices en los nudillos por usar los dedos para provocar el vómito, dolores de cabeza, arritmias.
  • Pueden producirse deshidratación y cambios rápidos en el peso corporal; aunque aquí no hay una pérdida de peso tan importante como en la anorexia.

Para prevenir esta enfermedad, es importante enseñar a los niños desde que son pequeños a llevar una alimentación sana. Es aconsejable que en el ámbito familiar, no exista una preocupación excesiva por las dietas y por mantener un peso perfecto. La bulimia acarrea más complicaciones en la salud si cabe que la anorexia; debido al uso de purgativos y a la frecuencia tan alta de los vómitos.

¿Por qué se confunden la anorexia y la bulimia?

Puede existir alguna confusión a la hora de diferenciar la anorexia de la bulimia. Esto se debe a que ambos problemas tienen algunas características en común; y además, a que muchos casos de anorexia suelen derivar en bulimia.

Tanto la anorexia como la bulimia son trastornos que se derivan de un exceso de preocupación por el aspecto físico; y por mantener el control del peso corporal.

En los dos casos, el aspecto físico, y en concreto la delgadez, se entiende como un signo de valor personal. Y la única preocupación, tanto en un caso como en el otro, es no subir de peso.

En ambos trastornos se pueden dar conductas purgativas. Y aunque si que es necesario que existan conductas purgativas después de un atracón de comida, para poder diagnosticar una bulimia, hay algunos casos de anorexia en los que se dan este tipo de conductas; a pesar de que se haya ingerido una cantidad de comida mínima.

Por lo general, las personas que terminan desarrollando estos problemas de la conducta alimentaria son personas con una baja autoestima, y altos niveles de inseguridad y autoexigencia. Se trata de personas que se obsesionan por conseguir tener ese cuerpo que consideran que es el ideal; el que está más aceptado socialmente, y el que les hará triunfar. Esta obsesión les puede llevar a uno de estos trastornos, que tienen muy graves consecuencias para su salud.

Diferenciando entre la anorexia y la bulimia

Las personas con anorexia sienten verdadero pánico a estar gordas o a subir de peso. Estas personas empiezan a restringir lo que comen; llegando incluso al ayuno casi total. Además, tienen una percepción distorsionada de su propia imagen; llegando a percibirse como gordas, a pesar de que están en un peso por debajo de lo que sería recomendable.

La bulimia por su parte, es un trastorno en el que la persona puede tener cambios de peso muy bruscos; debido a cómo se comporta con la comida. Tiene el deseo de consumir grandes cantidades de alimentos, casi siempre con muchas calorías; lo que se conoce como “atracones”. Después de un atracón suele aparecer el sentimiento de culpa; y con ella, las conductas restrictivas, que pueden ser inducirse el vómito, el ejercicio físico exagerado o las dietas muy estrictas.

La principal diferencia entre la anorexia y la bulimia, consiste en el comportamiento que mantiene la persona con respecto a la comida

En la anorexia existe un objetivo muy claro, que es el de perder peso y todas las conductas que se llevan a cabo,se dirigen a conseguir ese objetivo. Es un comportamiento muy controlador; la persona con anorexia controla lo que come y la cantidad de calorías que consume. En el caso de la bulimia, la persona que lo padece tiene la sensación de que pierde el control con la comida; y de hecho, lo pierde. Puede pasar de darse un atracón de comida a llevar una dieta muy estricta. Es decir, pasa de un extremo al otro.

Otra de las diferencias entre la anorexia y la bulimia, es que la persona con anorexia tiene siempre un peso corporal por debajo de lo que sería adecuado para ella, para su estatura y su complexión. En casos graves, la delgadez es extrema.  La persona con bulimia, por el contrario, puede tener un peso corporal normal; o bien engordar y adelgazar de manera brusca.

Perfiles psicológicos y actitudes en la Anorexia y Bulimia

Existen otras diferencias entre anorexia y bulimia en cuanto a sus perfiles psicológicos y actitudes. La persona con anorexia pretende ser delgada, pequeña e incluso frágil. Por el contrario, la aspiración de una persona con bulimia es la de ser una persona perfecta y de éxito.

En cuanto a los perfiles psicológicos, existen muchas coincidencias entre el grupo de las personas con anorexia y las que tienen bulimia.

Las personas que tienen anorexia son más controladoras y ordenadas; no sólo con relación a la comida, sino en todos los aspectos de su vida. Suelen ser más introvertidas, con baja autoestima y perfeccionista. Entre las personas con bulimia existe más descontrol y desorden: en su vida, en sus horarios, etc. Suelen ser personas más impulsivas, y con mayor inestabilidad emocional.

Las personas con anorexia suelen resistirse más a aceptar el problema que tienen. Por el contrario, es más fácil que lo admita una persona con bulimia.

Hay también alguna diferencia en cuanto a la edad de inicio de ambos trastornos, si bien la anorexia es más probable que se inicie en la edad adolescente, la bulimia suele tener su inicio en la juventud con mayor frecuencia.

Consecuencias para la salud

En cuanto a las consecuencias para la salud que puede tener un trastorno y el otro, si bien es cierto que en ningún caso son buenas, es mucho más grave en la anorexia, ya que puede llevar a la muerte por inanición.

En muchos casos de anorexia, es necesario el ingreso de la paciente en un hospital para intentar que suba de peso, cosa que es mucho menos frecuente en los casos de bulimia.

Algunas consecuencias de la anorexia son, la amenorrea, sequedad en la piel, hipotensión, deshidratación o sensación constante de frío, que son todas causadas por la inanición.

En el caso de la bulimia, las consecuencias más frecuentes son la bajada de potasio, las caries dentales por el desgaste del esmalte de los dientes, debido a la frecuencia de los vómitos. En algunos casos, aparecen callosidades en los dedos, por el roce con los dientes cuando se provoca el vómito.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670