Quién no ha dicho alguna vez eso de, “estoy depre”, cuando en realidad, lo que quería decir es que está pasando por un momento puntual de tristeza.

Ya hablamos alguna vez sobre las diferencias entre la tristeza y la depresión. La tristeza no es más que una emoción, algo desagradable eso sí, que tiene una función específica. La depresión, en cambio, es un trastorno del estado de ánimo, que es bastante más grave que la tristeza de unos pocos días.

detectar la depresión encubierta

Las personas que tienen una depresión, sienten una tristeza patológica, una gran irritabilidad, pierden la motivación y el interés por todo aquello que les interesaba, un cansancio extremo, etc. Todos ellos, síntomas que terminan por afectar a su vida cotidiana, y que además, son muy evidentes, tanto para la persona que la sufre, como para su entorno.

Sin embargo, en muchas personas, se puede estar dando lo que llamamos una depresión encubierta. En la depresión encubierta, se dan una serie de síntomas y de cambios en la persona que la sufre, que se hacen imperceptibles para los que la rodean, pero a veces incluso para la propia persona.

Esta circunstancia, hace que la depresión encubierta sea casi peor que la que sí se percibe, ya que puede llegar a cronificarse por la ausencia de tratamiento.

Una depresión que se esconde

Pero…. ¿es posible esconder una depresión? ¿Es posible estar sufriendo una depresión y no saberlo?
Aunque te pueda parecer extraño, sí, sí que es posible.

Una persona puede ocultar a los que le rodean lo mal que se encuentra, sin ser consciente de ello, simplemente, porque no quiera preocupar o porque considera que no es importante.

Pero incluso, es posible mantener una depresión oculta de forma totalmente consciente, aunque tal vez, la persona que la oculta, sabe que algo le ocurre, pero no sabe, ni cree que sea una depresión.

Pero entonces, la pregunta sería, ¿por qué alguien se puede encontrar mal y quiera ocultarlo? Pues, por lo general, existe el miedo a ser rechazado por los demás si se enteran de que están mal y tristes. La creencia errónea de que la persona que tiene depresión, es percibida por los demás como alguien débil, como alguien que no es capaz de superar lo que le ocurre.

Por otra parte, la idea de que es algo pasajero, de que no es para tanto, de que “ya se me pasará”, o de que, “no voy a estar preocupando a nadie con esto”, hacen también que se oculte ese malestar.

Cuáles son los síntomas de la depresión encubierta

Teniendo en cuenta que, la depresión encubierta es más frecuente de lo que se cree, está bien conocer cuáles son sus síntomas, para poder identificarla, en el caso de que estuviera.

Pero claro, como no es tan evidente, habría que estar pendiente de algunas conductas que, de manera puntual no tendrían la mayor importancia, pero que, si se alargan en el tiempo, sí que la tienen.

La persona que puede estar sufriendo una depresión encubierta, se vuelca en ayudar a los demás. Se preocupan por saber en todo momento si los demás necesitan algo, si están bien, si necesitan que se les apoye o se les anime.

Haciendo todo esto, evitan ser el centro de atención y que los demás le pregunten cómo están, para evitar que puedan darse cuenta de lo que les ocurre. Pero, en el caso de que se les pregunte cómo están, siempre, pero siempre, la respuesta será “bien”. Nunca expresan ningún malestar ni ninguna preocupación por nada.

Evitan centrarse en sí mismos

Otro de los síntomas de una depresión encubierta, se puede dar en sus dos vertientes, es decir, tanto por exceso como por defecto. Me explico. Por una parte, pueden pasar muchas horas trabajando, o bien haciendo muchas otras actividades sin parar, pero no porque les resulte agradable, sino con el fin de mantenerse ocupados y no pensar ni hacer consciente ese malestar que sienten.

Pero al mismo tiempo, son capaces de inventar la excusa que sea, para no aceptar la propuesta de algún plan, y así mantenerse mucho tiempo en soledad y aislados; sin que los demás se enteren de que no están bien, y crean que simplemente están ocupados.

Suelen mantener en un estilo de vida demasiado rutinario

Es verdad que tener algunas rutinas resulta rentable, sobre todo en esas cosas del día a día que, si las hacemos rutinarias, nos ahorran tiempo y esfuerzo.

Por ejemplo, dejar las llaves del coche siempre en el mismo sitio, que te ahorra tener que buscarlas todos los días. Pero, podría haber una depresión encubierta, cuando esa rutina te hace sentir estancado y no te produce bienestar, y que, aún así, no te despierta el interés por cosas nuevas.

Suelen caer en excesos

Pueden empezar a consumir algunas sustancias químicas, como el alcohol, por ejemplo, o bien, a comer de manera compulsiva, sobre todo comida con muchas calorías, en un intento de llenar ese vacío emocional que sienten.

Presentan desórdenes del sueño

Suelen aparecer problemas de sueño, tanto para poder conciliar el mismo, como para mantenerlo y conseguir un sueño que sea reparador. Pero en ocasiones, también puede ocurrir que duerman muchas horas al día, más de las que son lo normal.

Evitan aceptar su situación

Es posible que, en algunas ocasiones, le cuenten a alguien cómo se sienten, e incluso, es posible que lleguen a pedir hora con un psicólogo y acudir a la primera cita. Pero, después de eso, sienten que se han precipitado, y continúan su vida como antes.

Si crees que tienes estos síntomas, si sabes que no estás bien pero no sabes decir por qué, si lo que sientes es un vacío interior que dura ya mucho tiempo, tal vez hablar con un psicólogo sería una buena opción.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.