Cuánto te afecta el qué dirán

Cuánto te afecta el qué dirán

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Sin duda las habrás escuchado: esas personas que dicen y repiten aquello de que hacen lo que quieren, y no les importa para nada lo que piensen los demás.

Lo curioso es que, quien más lo dice y lo repite, lo hace sin que nadie les haya preguntado. Lo que suele indicar todo lo contrario. Ya sabes… “dime de qué presumes y te diré de lo que careces”. 

Pero…¿y tú, cuánto crees que te afecta lo que digan o piensen los demás de ti? Sí, ya, seguro que tu primera respuesta ha sido la que apuntaba al empezar “a mi…nada”,.

Pero ahora siendo totalmente sincero ¿cuánto te influye la opinión de los demás? ¿Has dejado de hacer algunas cosas por lo que puedan decir los otros de ti?  

Pero claro, cuando hablo de “los demás” no me refiero a cualquiera que se cruce contigo en la calle. Me refiero a las personas cercanas a ti…a esas personas de las que te rodeas habitualmente. 

Es evidente que a todos nos afecta de alguna manera, en mayor  o menor medida, lo que opinen o digan de nosotros nuestras personas más cercanas. Y es que convivimos con esas personas, tenemos cierta necesidad de aprobación, de ser aceptados y valorados; y porque nos importa la opinión de la gente que queremos. Eso es lo más normal.

El  problema se presenta cuando no hacemos ni decimos nada, de aquello que queremos hacer o decir. Por el miedo a ser juzgados, a ser criticados, a ser rechazados, por el miedo a que se hable mal de nosotros, por el simple hecho de haber decidido lo que queríamos hacer.

En resumen, el problema está en tener miedo a lo que opinen los otros, y que cualquier opinión contraria a lo que hacemos nos haga sentir mal; y por tanto, nos haga cambiar de idea sobre aquello que queríamos hacer.   

Hay algunas personas a las que el “qué dirán” les condiciona de tal manera, que cualquier opinión e incluso cualquier mirada o gesto, hará que su comportamiento se ajuste a lo que creen que los demás esperan de ellas.

Y así pasarán la mayor parte de sus vidas, haciendo no lo que quieren ellas mismas: sino lo que quieren los demás. Para de esta forma no ser rechazadas, para que los otros no se enfaden, o para que no hablen mal de ellas. Aunque no lo creas, hay quien funciona  de esta manera y no deja de ser una pena. 

Si has sido totalmente sincero o sincera al principio, y has admitido que el “qué dirán” te afecta más de lo que dices, además de todo lo anterior, también te pasarás mucho tiempo preguntando cosas del tipo «¿tú qué opinas? ¿tú qué harías? ¿a ti qué te parece?”…. Y todo esto para evitar las posibles críticas. 

Total que al final y casi sin que te des cuenta, puedes estar viviendo la vida que los demás quieren que vivas. La que los demás creen que es la mejor para ti, y no la que quieres vivir tú.

Al final, no dejas ese trabajo que te tiene harto, por no escuchar del entorno, “pero tú estás loco”. No rompes con esa pareja que ya no soportas, por no escuchar de tu madre “¿pero tú estás segura de lo que vas a hacer?”.

No estudias lo que realmente te gusta, por no escuchar de tus amigos o de tus padres que “eso no tiene salida”, y es mejor que elijas otra carrera. Cualquier cosa, con tal de no enfrentarnos a la crítica de los demás, cualquier cosa, con tal de satisfacer a los demás. 

Cómo saber si te influye en exceso el “qué dirán”

Hay una serie de conductas y actitudes, que tienen las personas a las que les da miedo el “qué dirán”. Te cuento algunas de ellas. 

  • Serás una persona a la que le afecta mucho el qué dirán, si no haces nada o no tomas ninguna decisión en tu vida, sin preguntar antes a los demás qué opinan sobre ello.
  • Además de preguntar su opinión a los demás, si finalmente haces lo que te han aconsejado, a pesar de que no era eso lo que tú querías hacer, es otro signo de que te influye excesivamente el qué dirán.
  • Otro indicador de esa influencia, es que la opinión que te dan los demás sobre algo tuyo, no te la tomas como una información más; sino que pesa tanto sobre ti, te afecta tanto, que terminas ajustando tu comportamiento a esas opiniones.
  • En muchas ocasiones, te das cuenta de que por obtener la aprobación de los otros, te has olvidado de tus opiniones y necesidades para dar prioridad a la de los demás. 
  • Las personas con miedo al “qué dirán”, se adapta a cualquier situación, sin pensar si lo desea o no, con tal de caer bien a todos. Prefiere quedarse callada antes de dar su opinión y provocar un conflicto. Cuida mucho lo que hace o dice, buscando siempre alguna señal de aceptación externa. 
  • Además de todo esto, una persona a la que le influye mucho lo que digan los demás no suelen dar un “no” por respuesta, no expresan su disconformidad con nada, no suelen decir lo que piensan o lo que opinan sobre cualquier cosa, etc. Por el miedo a que se les critique por ello, o aún peor, por el miedo a que se les rechace. 

Si después de leer esto, te has sentido identificado, y has visto que sí, que te afecta y mucho el “qué dirán”, si la opinión de los demás ha llegado a condicionar tu vida, estás a tiempo de cambiarlo. Siempre se está a tiempo de coger las riendas, y de empezar a tomar tus propias decisiones, sobre lo que quieres y sobre lo que no quieres. 

¿Qué es lo que ganas tomando tus propias decisiones? Para empezar, te vas a sentir mejor contigo mismo ¿casi nada verdad?

Pues por si esto fuera poco, también ganarás en autoconfianza y seguridad. Pero además, conseguirás respetarte a ti mismo. Conseguirás ser quien realmente eres y eso, sin duda, te hará más feliz. 

Qué hacer para que deje de importarte lo que digan otros

Es evidente que cuando has funcionado de esa manera toda la vida, cambiarlo no va a ser cosa de una tarde. Vas a necesitar tiempo y constancia, además de ir introduciendo los cambios poco a poco, como casi siempre que quieres cambiar algo. Te doy algunas sugerencias que podrían ayudarte: 

  • Para empezar, piensa que cuando permites que la opinión de los demás te afecte, y haga que cambies lo que tú quieres hacer por otra cosa, estás permitiendo que otro que no eres tú decida por ti. 
  • Proponte cada día hacer alguna cosa de las que tú quieres hacer, y que normalmente no haces por el “qué dirán”. Empieza por cosas simples, como puede ser tu forma de vestir, por ejemplo. 
  • Haz eso mismo, pero con las cosas que quieres decir y no te atreves por lo que puedan pensar de ti. Antes de decirlo, piensa en la manera más agradable que puedes utilizar, pero dilo. Además, hay algunas ideas que debes tener muy claras. Por una parte, piensa que tu opinión, es tan válida como la de cualquier otra persona, así que podrás darla igual que lo hace cualquier otra persona. Que por más que quieras, nunca vas a poder agradarle a todo el mundo, porque además de imposible, es agotador sólo el intentarlo. 
  • Cuando sientas que tu preocupación, y tal vez tu miedo, están centrados en lo que puedan pensar los demás de ti, reflexiona que, por una parte, no vas a poder saber lo que piensan los otros, y, por otra parte, no vas a poder evitarlo, así que, mejor haz lo que quieras, porque los demás siempre van a pensar algo. 
  • Por último, cuando alguien te diga lo que “es mejor para ti”, piensa por un momento, si es eso lo que realmente quieres hacer, o no, piensa si tú también opinas que eso es lo mejor para ti. Porque si crees que es que no, quizás sería mejor llevarte por tu propia opinión. 

        Rosa Armas

        Colegiada T-1670. 

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