Siempre digo que los acontecimientos que nos ocurren en el día a día, y a lo largo de toda la vida, son acontecimientos neutros. Y que la emoción que cada acontecimiento va a provocar en nosotros, dependerá de la interpretación que le demos a lo ocurrido.

Según cómo interpretemos lo que nos acontece; es decir, dependiendo de la actitud que tengamos ante ello, podremos tener un buen día, o un día totalmente pésimo. Si nuestra actitud es positiva, el día será mucho mejor que si nos vestimos con actitud negativa.

beneficios de tener una actitud positiva

No quiero decir con esto que tengamos que estar todo el tiempo en “modo Heidi”, eso es imposible y además agotador. Por supuesto que ante ciertas situaciones, podemos llegar a derrumbarnos, eso es humano.

Lo que quiero decir, es que después del impacto inicial que inevitablemente se produce en nosotros, ante una situación grave, o al menos molesta, la mejor opción es valorar la parte buena que tiene. Que siempre la tiene, y sobre todo, sacar un aprendizaje de toda esa situación; que también lo tiene.

En definitiva, la actitud que tengamos tendrá mucho que ver en cómo los acontecimientos que nos ocurren nos van a afectar.

¿Qué es la actitud?

De forma popular, se suele entender la actitud como el estado de ánimo que una persona tiene habitualmente; o también, como la manera que tiene de tomarse las cosas.

La psicología social define la actitud como el conjunto de creencias y sentimientos que tenemos; y que nos influyen a la hora de comportarnos de una manera determinada, ante una situación u objeto concreto.

Por lo tanto, una actitud está formada por:

  • Creencias, qué es lo que conocemos de la situación.
  • Afectos, que son los sentimientos que nos provoca dicha situación,
  • Predisposición, que es la conducta que podemos realizar ante esa situación.

Cuáles son los beneficios de mantener una actitud positiva

Como te decía antes, es normal tener momentos en los que estamos bajitos de ánimo. Sin duda, hay situaciones en las que no resulta tan fácil ver el lado más favorable.

Sin embargo, mantener una actitud positiva siempre que podamos, tiene muchos beneficios para nosotros. Y, no sólo para nosotros mismos, sino también para las personas que nos rodean, ya que, se sabe que, la actitud, tanto la positiva como la más negativa, se la podemos contagiar a la gente con la que nos relacionamos.

Los beneficios de mantener una actitud positiva son los siguientes:

Con una actitud positiva tendrás más energía y motivación

Sin duda esto lo habrás comprobado. En esos días en que estás más triste o desanimado, te cuesta mucho más hacer cosas, que en esos otros días que estás de mejor humor.

Estar con esa disposición más positiva, te permite estar más activo, cosa que a su vez, aumenta la actitud positiva. Es la pescadilla que se muerde la cola. Si estás más negativo, haces menos cosas y eso, baja tu ánimo, pero al revés también.

Te ayuda a conseguir tus objetivos

Claro, si te centras en la parte más desfavorable de las cosas, te desanimas. Y, lo que consigue el desánimo, es que no actúes para alcanzar aquello que quieres. Si por el contrario, centras tu mirada en la parte buena, te motivará para ir a por ello.

Te sirve para centrarte en las posibles soluciones

Ante una situación complicada, que siempre surge alguna, una persona con actitud positiva, se centrará en buscar las soluciones, con lo que, será más probable que finalmente resuelva la situación. La persona que tiene una actitud negativa, se centrará en el problema y, se quedará estancado en el problema. Alguien que no busca soluciones, no las puede encontrar.

Te ayuda a aprovechar las oportunidades que puedan surgir

La persona con actitud más negativa, suele ir con el “no” por delante. Esta negatividad no les permite ver ni aprovechar las oportunidades que puedan surgirle. Por el contrario, una persona con una actitud más positiva, en lugar del “no”, lleva un “¿y por qué no?» y esto, siempre dará más opciones y oportunidades para cualquier cosa.

Aumenta tu perseverancia

Esta cualidad, hará que no te rindas con tanta facilidad ante cualquier contratiempo, con lo que será más probable que consigas todo aquello que te propongas.

Te sirve para aprender de los errores

Una persona con actitud positiva, comete errores como todo el mundo, sin embargo, buscará en ese error el aprendizaje que ha obtenido, y que le servirá para la próxima vez que lo intente. La persona con actitud más negativa, se queda anclado en ese error, y lo vive como un auténtico fracaso.

Te hará sentir más feliz, que no es poco

No hace falta explicar esto con muchas palabras, el buen ánimo, la positividad y el entusiasmo, sin duda te hace más feliz que el pesimismo y la desilusión.

Cómo mantener una actitud positiva

Como decía, tener una actitud positiva no significa estar dando volteretas todo el día, es algo más moderado que eso. Aún así, muchas veces no es tan fácil tenerla, ya lo sabemos. Pero desde luego, es una cuestión de ponerlo en práctica.

  • Detecta tus pensamientos negativos cuando los tengas, desechalos y busca la parte ventajosa de cada situación. Te aseguro que si buscas la parte buena, siempre encuentras alguna.
  • No puedes controlar las cosas que te pasan, pero sí tu reacción ante ellas. Es decir, saca un aprendizaje de lo que te ocurre y procura no dramatizar.
  • Si puedes, evita relacionarte demasiado con gente negativa. Como te decía antes, está demostrado que la actitud se contagia, tanto la positiva como la negativa.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.