Ya hemos hablado en otra ocasión de la dependencia emocional y de las características que tiene una persona que es adicta a otra, en especial a su pareja.

Podría ser que lo hayas leído y te hayas identificado con estas características. Es verdad que aunque te identifiques con ellas, no se suele admitir en voz alta que se tiene esa dependencia; porque reconocerlo suele dar cierta vergüenza.

Pero, para ti mismo o para ti misma, porque se da por igual en hombres que en mujeres, llegas a reconocer algunas cosas: como por ejemplo, que tu felicidad y tu bienestar dependen de esa persona. Depende de si estás cerca de ella, y de si te presta la suficiente atención.

Reconoces también que no eres feliz del todo en esa relación; pero el miedo y la incertidumbre que te producen la soledad, y la creencia de no saber afrontar las situaciones que se te presenten en el futuro, no te permiten dar el paso de romper con esa relación.

dependencia emocional en la pareja

La dependencia emocional produce un sufrimiento importante en la persona que la vive. Estas personas tienen una baja autoestima; y la creencia errónea de que son incapaces de vivir si no tienen a su pareja cerca. Por lo tanto, les puede resultar muy difícil superar esa dependencia.

Sin embargo, superarla significa recuperar las riendas de su vida y ser más felices. Por lo que el esfuerzo que se haga para ello, seguro que merece la pena.

¿Qué hacer para superar la dependencia emocional?

Si has reconocido que tienes una dependencia emocional y te has propuesto superarla y ganar en independencia y sobre todo en libertad, a continuación te propongo algunos consejos para conseguirlo.

Reconoce que tienes un problema

Este es el primer paso y no es de los más fáciles. Antes de que puedas empezar a trabajar en ello, es necesario admitir que tienes ese problema y además, tener la certeza de que quieres superarlo.

Pero esto no sucede sólo con la dependencia emocional; sucede con cualquiera de los problemas que pretendas solucionar.

Digo que este paso no es tan fácil, porque la persona que es dependiente, suele creer que esa necesidad de estar y atender todo el tiempo a su pareja, no es más que el producto del profundo amor que le tiene.

Por lo tanto, es importante ser sincero contigo mismo, y observar tu estado emocional y tu comportamiento. Deberías plantearte las siguientes preguntas:

  • ¿Necesitas estar constantemente con tu pareja o en contacto con ella?
  • ¿No soportas la distancia física de tu pareja y tampoco soportas que no te preste atención todo el tiempo?
  • ¿Sientes pánico a su abandono?
  • ¿Atiendes a sus gustos y necesidades y te olvidas de los tuyos?
  • ¿Tu opinión siempre coincide con la suya, porque te da miedo contradecirle?
  • ¿No te interesa ninguna actividad en la que no esté presente tu pareja?
  • ¿Si no te presta atención todo el tiempo lo pasas fatal, y piensas que ya no te quiere?
  • ¿Llegas a renunciar a cosas tuyas que son importantes, por atenderle a él o ella?,
  • ¿Llegas incluso a adoptar un papel de víctima, para darle pena y que te preste atención?
  • ¿Si tu pareja decide romper la relación, no lo aceptas e insistes para volver a retomarla?
  • Todas estas conductas y algunas más son síntoma de que existe una dependencia emocional, y eres tú quien debe identificarlas y valorar si quieres cambiar esa actitud que resulta tan dañina para ti.

Haz un repaso de tus creencias sobre cómo debe ser una relación de pareja

Las creencias erróneas de cómo es o debe ser una relación de pareja, puede hacer que caigas en una dependencia. Revisa por ejemplo todas las preguntas anteriores; y si tu respuesta mayoritaria es “si”, quizás tendrías que cambiar esas creencias.

¿Te parece que olvidarte de ti y atender sólo a tu pareja es una relación sana? ¿Eres feliz de esa manera? Es posible que debas cambiar algunas ideas sobre ello, porque, tal vez tu creencia sea la de que una relación de pareja debe estar basada en la sumisión y no en la igualdad.

Empieza a pensar en ti y a decir “no”

Tendrás que empezar poco a poco a hacer esto, ya que, cuando te has dedicado por completo a la otra persona, no es fácil cambiar de golpe. Y, las personas dependientes, centran toda su vida en la otra persona y se olvidan de ellas mismas.

Por una parte, empieza a hacer pequeñas cosas por tu cuenta y sin que tenga que ser con tu pareja. Tú mejor que nadie sabe lo que te gusta, lo que has dejado abandonado por estar todo el tiempo con tu pareja, así que, recupera alguna de esas cosas y disfruta de ellas, porque son las que a ti te gustan.

Por otra parte, practica el decir “no”, cuando algo no te gusta, cuando hay algo que no quieres hacer, cuando no opinas lo mismo. Hacer esto significa ejercer tu derecho a estar en desacuerdo y decirlo. Hazlo y comprobarás que no ocurre nada grave, lo único que ocurre es que te sentirás mejor contigo mismo, y con una mayor autonomía.

Trabaja tu autoestima

Además de empezar a hacer las cosas que te gustan a ti, y de dar tu opinión sin dejarte llevar por la opinión de tu pareja, es importante que refuerces tu autoestima. Para ello, debes aceptar tus defectos, porque los tendrás como los tenemos todos. Pero también has de valorar tus cualidades y revisar con calma cuáles son las ideas que tienes sobre ti.

Amplía tus relaciones sociales

Como te decía, una persona dependiente de su pareja, necesita estar todo el tiempo con ella. Por tanto, hacer un pequeño esfuerzo y ampliar tu círculo social, te ayudará también a superar esa dependencia, y a tener una relación más sana con tu pareja.

Por si lo estás pensando, te diré que sí, que es algo complicado hacer todas estas cosas por tu cuenta. Lo más frecuente, es que una persona con dependencia emocional, necesite de ayuda psicológica para poder superarla con éxito.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.