Es probable que conducir sea una actividad que haces a diario sin el mayor inconveniente. Sin embargo, a muchas personas, esta tarea tan cotidiana, no les resulta tan fácil de hacer, debido a que, por diferentes motivos, han desarrollado el miedo a conducir. Es lo que se llama amaxofobia.

Cómo superar el miedo a conducir

El miedo a conducir es bastante frecuente, sobre todo en conductores que están empezando o en aquellos que han tenido algún percance en la carretera.

En principio, este miedo no tiene por qué durar mucho tiempo. Pero, hay algunos casos en que una persona ha desarrollado un miedo intenso a conducir y, o bien ha dejado de hacerlo, o bien lo hace por obligación, pero pasándolo bastante mal. En estos casos, hablamos de fobia a conducir o amaxofobia.

Cuáles son los síntomas de la amaxofobia

Si eres de los o las que están sufriendo esta fobia, sin duda conoces los síntomas perfectamente. Son los siguientes.

  • Siempre que puede, la persona con amaxofobia evita ponerse al volante. Pero hay algunos casos en los que se deja de conducir.
  • Cuando no le queda más opción que hacerlo, siente un intenso malestar, y presenta los síntomas típicos de cualquier otra fobia. Es decir, aumenta su ritmo cardíaco, así como su frecuencia respiratoria, sudoración, tensión muscular,… Sus pensamientos están asociados a la posibilidad de que le ocurra algo en la carretera.
  • Por supuesto, esta fobia termina por limitar la vida de la persona que la sufre. Actividades tan cotidianas como pueden ser acudir al trabajo, llevar o recoger a los niños del colegio, o ir a hacer la compra, se vuelven imposibles de realizar.

Por qué se puede desarrollar el miedo a conducir

De nuevo nos encontramos con diferentes motivos que pueden hacer que una persona termine por sufrir una fobia a conducir. Los más frecuentes son los siguientes.

Una de las causas más frecuentes de la amaxofobia, es haber tenido algún accidente, que en absoluto tiene que haber sido grave. Pero incluso, haber pasado muy mal rato conduciendo, por mal tiempo, lluvia o niebla, pueden hacer también que se termine con esta fobia. Pero además, conocer alguna experiencia traumática, que haya tenido alguna persona cercana, puede ser otra de las causas.

Por otra parte, la amaxofobia suele ir también asociada a la agorafobia, y no porque sean la misma cosa, sino porque las personas con agorafobia, que sienten miedo de estar en cualquier lugar, que les pase algo y no puedan pedir ayuda, o a poder perder el control, tienen también el miedo de perder el control mientras están conduciendo y puedan tener un accidente por ello.

Como te decía antes, la persona que tiene fobia a conducir, intenta por todos los medios librarse de esa tarea, y cuando lo consigue, siente un gran alivio. Por otra parte, las personas cercanas a alguien con amaxofobia, terminan por encargarse ellas de conducir y así evitarle ese mal rato. Estas dos cosas, no hacen que se desarrolle la amaxofobia, pero sí consiguen que se mantenga durante más tiempo.

Qué consecuencias tiene para una persona la fobia a conducir

Como ya sabrás, hay muchos tipos de fobias específicas. En general, todas producen ciertas limitaciones en la vida de las personas que la sufren, pero hay algunas que son más limitantes que otras, y una de ellas es la fobia a conducir.

En primer lugar, la persona con miedo a conducir deja de hacer muchas de las cosas que hacía antes. Aunque, puede pasar que las siga haciendo porque hay alguien cercano que es quien conduce, pero desde luego pierde su autonomía. Se puede ver afectada su vida personal y su vida social, pero sobre todo, puede verse afectada su vida laboral, y no digamos nada si su trabajo implica tener que conducir.

Por otra parte y debido a lo anterior, su autoestima se verá resentida, la inseguridad irá en aumento y su dependencia hacia otras personas también.

Algunos consejos

Si te pones un poco nervioso cuando tienes que conducir pero aún así lo haces, los siguientes consejos pueden ayudarte. Si por el contrario, tu malestar es muy intenso, o bien has dejado de conducir, es mejor que lo consultes con un psicólogo.

  • Haz lo posible por evitar los pensamientos catastrofistas. Adelantarte de manera catastrófica a lo que pueda ocurrir, hará que sientas aún más ansiedad y, en realidad, esas ideas están en tu cabeza y no son reales. Así que, procura apartarlas cuando las tengas.
  • Practica alguna técnica de relajación. Esto puede ayudarte en la situación de conducción, pero también en otros momentos en que sientas ansiedad.
  • Exponerte a la situación, es lo único que te ayudará a superar una fobia. Esto quiere decir que si sientes algo de miedo a conducir, y por ese motivo dejas de conducir, tu miedo será cada vez mayor. Por lo tanto, no dejes de hacerlo. Empieza por los lugares, horas o situaciones que te den menos miedo.
  • Cuando eso ya lo hagas con cierta tranquilidad, sigue por otros sitios u horas en las que te dé un poco más de miedo.

En definitiva; exponte a lo que te da miedo, de una manera progresiva, empezando por lo que te resulta más fácil, para ir poco a poco aumentando en dificultad.

De todas formas, insisto, lo mejor si el malestar es intenso, es que acudas a un profesional.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.