Los seres humanos podemos convertirnos en adictos a ciertas sustancias como la nicotina, el alcohol y por supuesto las drogas. También a algunas actividades como pueda ser el juego, e incluso hay personas que son adictas al trabajo.

Pero además de esto, las personas podemos hacernos adictas a otras personas. Esto es lo que se llama dependencia emocional.

la dependencia emocional

¿Qué es la dependencia emocional?

La dependencia emocional es un problema psicológico en el que una persona, tiene una dependencia o una adicción hacia otra persona. Esa otra persona puede ser un amigo o amiga; pero lo más frecuente es que sea una pareja.

La persona que tiene la dependencia, siente la necesidad de estar siempre con esa otra persona. Pero además, tiene la necesidad de que le demuestre afecto: que le preste atención y que tenga con ella gestos de cariño, de manera constante.

Toda su vida gira en torno a esa otra persona; y no concibe la posibilidad de vivir sin ella. Su estado de ánimo y su felicidad dependen absolutamente de la atención que le preste la otra persona. Hay, sin duda, una adicción.

Este tipo de relaciones suelen ser tormentosas, inestables, y en muchas ocasiones, destructivas para la persona que tiene la dependencia: y agobiante y agotadora para la otra persona.

¿Cómo saber si tienes una dependencia emocional?

Hay una serie de características y comportamientos que presentan las personas que tienen dependencia emocional. Las siguientes, son las más habituales.

Tienen baja autoestima

La persona dependiente suele hacer una valoración muy negativa de sí misma. No confía en sus capacidades ni en sus habilidades. Se compara con otras personas y, en su comparación, siempre se ve como inferior a ellas.

No suele encontrar nada positivo en su personalidad. Al contrario, se centra en todo lo que considera negativo. A pesar de que su entorno le recuerde y le insista en que tiene muy buenas cualidades, no termina de creérselo.

Necesita saber algo de la otra persona de manera continua

Una persona que tiene una dependencia emocional de otra, ya sea un amigo o una pareja, necesita saber en todo momento, dónde está y qué está haciendo esa otra persona. Para ello, bombardea con mensajes o llamadas a esa persona, con lo que, como imaginarás, termina por agobiar terriblemente al otro.

Y, su preocupación es desmesurada, cuando esa persona no contesta de forma inmediata. Aunque, en realidad, lo que quisiera no es llamarle o enviarle mensajes, lo que querría, es estar con esa persona constantemente.

Le tiene auténtico pánico a la soledad

Necesita sentirse apoyada y estar acompañada por alguien en todo momento, en este caso, por la persona a la que es “adicta”. No concibe la posibilidad de vivir en soledad, de no poder compartir su vida con alguien, en concreto con esa persona; de no estar acompañada el resto de su vida.

Tiene una única prioridad, y es esa persona

Es capaz de dejar de lado a otras personas, ya sean otros amigos o familia, para poder estar con esa persona, todo el tiempo que sea posible. Por tanto, es esa persona su única prioridad y la antepone a cualquier otra persona o actividad.

En realidad, eso es lo único que puede hacerle feliz. Su única prioridad en todo el día, es recibir mensajes o llamadas de esa persona.

No se tiene en cuenta a ella misma

La persona que es dependiente emocionalmente no tiene en cuenta lo que le gusta a ella misma, lo que no le gusta, lo que quiere o no quiere hacer; porque su único objetivo es complacer a la otra persona. Con lo que, no pensará nunca en lo que ella misma quiere, sino en lo que podría querer la otra persona. Llega al punto de hacer cosas que no quiere hacer, si eso es lo que desea el o la otra.

Se atribuye a sí misma una posición inferior

Considera que la persona de la que es dependiente, es superior a ella misma, en todos los aspectos. Con lo cual, considera también que no tiene ningún derecho a pedir o reclamar algo a esa persona.

Necesita exclusividad

Para ella, esa otra persona es su único mundo, lo más importante. Pero además, considera que dicha persona es de su exclusiva propiedad, que le pertenece. Y, aún peor, cree que la otra persona debe tener la misma creencia que ella.

Tiene la necesidad de agradar

No sólo a la persona de la que es dependiente, que eso ya ha quedado muy claro, sino a cualquier otra persona, las conozca o no. Quiere caer bien a todo el mundo, y no tolera nada bien las críticas. A una persona dependiente, le produce una gran ansiedad la posibilidad de ser rechazada por otra.

Tiene un estado de ánimo muy variable

Ya adelantaba esto al principio. Su estado de ánimo es muy variable, y es variable porque depende del contacto que tenga con la persona de la que es dependiente. Si ha tenido el contacto que necesita y de la forma que lo necesita, se sentirá feliz. Si no lo ha tenido, o no de la manera en que ella quiere, estará triste y deprimida.

Si esa otra persona quisiera romper la relación con ella, en el caso de una pareja, o poner distancia, en caso de un amigo, la persona dependiente no puede soportarlo. No se hace a la idea de perder a esa persona, está triste y con síntomas de depresión. Y, a pesar de que sabe que esa relación le hace daño, hace lo posible por retomarla.

Una persona dependiente emocionalmente, lo pasa realmente mal. Suele presentar síntomas ansiosos y depresivos. Por tanto, si te identificas con todas las características anteriores, la mejor opción es consultarlo con un profesional de la psicología.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.

Cómo saber si tengo una dependencia emocional
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