En algunas ocasiones, podemos llegar a sentir que hemos perdido el amor propio. Podemos sentir que esa estima que teníamos por nosotros mismos, se ha desvanecido, y ya no nos vemos igual que antes.

Esto suele ocurrir después de que nos hayan tratado mal. Ya sea en el ámbito laboral por una situación de acoso, o en el personal, por haber tenido una relación de pareja que no nos trató bien, en una relación tóxica o después de haber sufrido maltrato, por ejemplo.

cómo recuperar el amor propio

Sea cual sea la vivencia que nos ha hecho perder el amor propio, habrá que ponerse a trabajar para recuperarlo, ya que, es fundamental, no sólo para sentirnos bien con nosotros mismos, sino también para mejorar las relaciones que tenemos con otras personas; y para mejorar la forma en que nos enfrentamos a los problemas y situaciones que se nos presenten. Porque nos vamos a sentir con más seguridad para hacerlo.

Por si estuvieras en la situación de haber vivido una mala experiencia, que ha hecho que pierdas tu amor propio, quiero proponerte algunas cosas con las que puedes recuperarlo.

Qué es el amor propio

De forma muy resumida, pero también muy clara, el amor propio, es la capacidad que tenemos para valorar lo que somos y lo que hacemos. Es, ser muy conscientes de nuestras fortalezas, cualidades y habilidades, al mismo tiempo que aceptamos nuestras debilidades. Y como te decía, esto se puede ver afectado por vivencias de maltrato, manipulación o indiferencia; que pueden hacer que dejemos de valorarnos lo suficiente.

Cuando tenemos amor propio, nos sentimos seguros de nosotros mismos, y no ponemos la valoración de quienes somos en las manos de otra persona; las ponemos en las nuestras. Dicho de otra manera: el criterio sobre nosotros mismos que tiene más peso es el nuestro, independientemente de lo que puedan decir u opinar los demás.

Cómo puedes recuperar tu amor propio

En el caso de haber llegado a esta situación, en el caso de que, el trato que nos han dado otras personas, haya hecho que nos infravaloremos, habrá que ponerse manos a la obra para reestablecer ese amor por nosotros mismos.

Aprende a conocerte a ti mismo

Conocerte a ti mismo significa ser muy consciente de lo que piensas, de lo que sientes, de lo que quieres, de lo que necesitas, de cuáles son tus deseos. Porque a todo eso, es a lo que debes darle importancia, más importancia que a lo que quieren o necesitan los demás. Es verdad que eso, en la teoría, lo tenemos bastante claro.

Lo que ocurre es que muchas veces se nos olvida. Sobre todo después de que no nos hayan tratado como nos merecemos. Dejamos pasar cosas que nos molestan sin decir que nos molestan. Atendemos a las necesidades de los demás, olvidándonos de las nuestras, por ejemplo. Cambiar todo eso, no creas ni por un momento que es egoísmo, simplemente, se trata de tener amor propio.

Dedica tiempo para cuidarte

Es decir: lleva una alimentación sana, una rutina de sueño adecuado, haz algo de ejercicio físico, haz actividades que te gusten, mantén relaciones sociales saludables y aléjate de las tóxicas.

Dedica todo el tiempo que puedas y que sea necesario para atender todas esas necesidades. Todo esto significa cuidar de ti, y por lo tanto, quererte más.

Haz las cosas que te van bien, más que aquellas que quieres hacer

Y te lo explico porque puede sonar contradictorio con todo lo anterior; cuando estás cuidando de un niño, le das lo que necesita, más que lo que quiere. Porque, a veces lo que quiere, no es lo que mejor le va. Pues bien, contigo mismo es igual. Si te das lo que es mejor para ti, te estarás cuidando y queriendo.

Cuida tu lenguaje interno

Si has tenido una mala experiencia con otras personas, puede que te hayas acostumbrado a escuchar frases como que no vales, o no sirves para nada; o no haces nada bien, por ejemplo.

Bien, pues ten cuidado en no repetirte a ti mismo ninguna de ellas. Es más, podrías repetirte todo lo contrario, te sentará mejor.

Rodéate de las personas que te aportan cosas buenas y aléjate del resto

Ya hemos hablado en otras ocasiones, de los amigos tóxicos y de las relaciones de pareja tóxicas. Las personas que te critican constantemente, las que te manipulan y te chantajean, las que te envidian o aquellas que te tratan mal, ya sea física o psicológicamente, no son la compañía más adecuada.

Por lo tanto, si descubres en tu entorno alguna de ellas, mejor te alejas. Relaciónate con gente que te trate bien, porque no te mereces menos. Las personas tóxicas sólo van a destruir tu amor propio.

Aprende a poner límites

Establecer tus propios límites, no sólo te ayuda a sentirte mejor contigo mismo y a tener mejores relaciones con los demás, sino que también le ayuda a los demás, a saber hasta dónde pueden llegar contigo y de dónde no deben pasarse.

Y, pones límites cuando dices “no” a lo que no quieres hacer; porque no te va bien hacerlo, o porque te perjudica de alguna manera, o simplemente, porque no te apetece.

Y pones límites cuando, si hay algo que te molesta,eres capaz de decirlo, y además de pedir que no se repita. Esto te sirve para subir tu amor propio, y de paso, para “lidiar” con personas tóxicas.

El amor propio es algo que debemos trabajar y cuidar día a día, para que no se nos rompa. Puede que tras una mala vivencia, te cueste algo de trabajo poner en práctica todo lo anterior. Pero, puedes ir haciéndolo poco a poco, verás que a medida que lo hagas, te vas a sentir mejor y recuperarás ese amor propio que se había deteriorado.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.