¿Eres de esas personas que tienen miedo a viajar en avión y no se suben a uno ni atado?

Cómo perder el miedo a viajar en avión

Bueno, tal vez no sea para tanto y sí que te subes en un avión…eso sí, si no te queda otra opción, pendiente de todos los sonidos del aparato en cuestión y de la cara de las azafatas; intentando detectar en su expresión un posible problema. Por suerte, siempre las ves con cara tranquila y relajada, y eso te tranquiliza a ti, al menos un poco.

Si has entrado a leer esto, es posible que no tengas miedo a volar, y que, días antes de tener que hacerlo, estés pendiente de las previsiones del tiempo para ese día; además de estar algo inquieto y preocupado.

Durante el vuelo, no es que vayas muy contento precisamente, y estás pendiente de todo lo que te decía antes. Pero además, muchas de las personas con aerofobia presentan ansiedad, aumento del ritmo cardíaco y de la respiración y una alta tensión muscular. El miedo, por supuesto, es a un posible accidente.

Cuáles son las causas del miedo a viajar en avión

Personalmente no creo que el miedo a volar sea tan irracional como se dice. Ir de un sitio a otro a través del aire, es normal para las águilas, pero no para el ser humano.

Eso de ir encerrado en un aparato que va por el aire, yo diría que, hasta cierto punto, es normal que genere algo de ansiedad. Sin embargo, hay personas que viajan en avión tranquilamente, y otras que lo pasan mal…y los motivos suelen ser los siguientes.

Uno de los motivos más frecuentes por los que se desarrolla el miedo a viajar en avión, y es posible que a ti te haya pasado, es haber tenido una mala experiencia en algún vuelo anterior. Cuando se ha pasado mal en un viaje en avión, por mal tiempo, por ejemplo, es muy probable que después se agudice el miedo a volar.

Pero no sólo por una experiencia propia; sino también por el conocimiento de malas experiencias que hayan tenido personas cercanas.

Las personas a las que les gusta tenerlo todo controlado, suelen tener más tendencia a sentir miedo en un viaje en avión. Si tuviera que decir un lugar donde no puedes controlar nada, sin duda sería en el aire, y además, cuando el que conduce no eres tú.

Sin embargo, cuando conduces un coche, que parece un medio más seguro, tampoco depende al cien por ciento de ti que tengas un accidente, muchas veces, depende de los otros.

Cuáles son los síntomas del miedo a viajar en avión

Una cosa es que no te haga especial ilusión viajar en avión, pero que si no te queda otra lo haces, eso le ocurre a muchas personas, y otra es la aerofobia, que es la incapacidad total y absoluta de subirse a un avión. La aerofobia presenta los siguientes síntomas.

  • La persona con aerofobia presenta unos niveles muy altos de ansiedad y malestar; antes, durante e incluso después del vuelo.
  • Sólo viaja en avión si es estrictamente necesario. Si puede optar por otra alternativa, lo hace. Pero si no le queda otra, lo pasa muy mal durante todo el vuelo.
  • Además, puede afectar en su vida cotidiana, porque empieza a sentirse mal desde el mismo momento en que sabe que tendrá que viajar en avión.
  • Su miedo por supuesto, o mejor dicho, su pánico, es a la posibilidad de tener un accidente aéreo. Pero también le producen miedo y ansiedad, las turbulencias y hasta el sonido del propio avión.

Cómo se puede superar el miedo a volar

Si eres capaz de subirte a un avión cuando te hace falta, y lo único que ocurre es que sientes algo de ansiedad durante el vuelo, los siguientes consejos podrían ayudarte.

Si por el contrario, eres totalmente incapaz de viajar en avión, porque el miedo puede más que tú y lo pasas realmente mal, sería cosa de pedir ayuda psicológica. Siempre y cuando, el no poder viajar en un avión, limite tu vida de alguna manera. Para los que sí que se atreven, van los siguientes consejos.

Familiarizarse con los aviones

Una buena manera de quitarnos el miedo a algo que consideramos como peligroso, en este caso un avión, es obtener información exacta y fiable, de cómo funciona. Estaría bien que pudieras conseguir esa información, a través de alguien que la conozca, o incluso de alguna página en internet.

Me consta, que existen terapias, en las que, con un piloto de verdad, se hacen simulacros de vuelos en donde se explica a la persona cómo es el funcionamiento del avión. Sin duda, tener esta información, puede ayudarte a quitar gran parte del miedo.

Controlar la respiración

Entrenarte en alguna técnica de relajación y de control de la respiración, también puede ayudarte a pasar ese rato un poco mejor.

Busca distraer el miedo

Fijarte en qué cara tiene la o las azafatas, aunque seguro que ya lo haces, sirve de ayuda y te tranquiliza. Y además, mirar lo que hacen los pasajeros que están más cerca de ti, también.

Puede que uno de ellos mire por la ventanilla de manera distraída, otro comerá alguna cosa y seguro alguno más leerá el periódico tan tranquilamente. Ponerte tú también a leer algo, te puede servir como una buena distracción. Si no te apetece leer, una improvisada conversación con tu compañero de asiento, puede ayudar a que el viaje se haga más corto.

Otra cosa que puede distraerte, es pensar en lo que te espera cuando llegues a tu destino, unas vacaciones, el reencuentro con la familia o amigos, o quizás una reunión poco divertida, pero que tendrá su rato de ocio después.

Hay otra cosa que le funciona a muchas personas, entre ellas a mí, que no soy precisamente de las que dan saltos de alegría cuando tiene que volar, y es, cerrar los ojos, e imaginarte que vas en un coche por una carretera. Si lo pruebas, verás que los movimientos del avión, son los mismos que los que hace un coche por una carretera, con sus baches correspondientes.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.