Cómo nos afectan los cambios de estación

//Cómo nos afectan los cambios de estación

Parece estar bastante claro que los cambios climáticos, como el que haya un día soleado o que esté lloviendo; así como la cantidad de luz solar que tenga el día, afectan a nuestro estado de ánimo. En consecuencia, pasar de una estación a otra por supuesto puede afectarnos.

Los cambios en la temperatura no solo influyen en nuestro estado físico; sino que también pueden ser el inicio de algunos problemas psicológicos. Como pudiesen ser por ejemplo la depresión o la ansiedad; que suelen aumentar en número de casos con determinados cambios de estación.

astenia primaveral

Los trastornos afectivos estacionales

Síntomas como un mayor cansancio, problemas de sueño por exceso o por defecto; tener problemas de concentración o tener un estado de ánimo más bajito, pueden estar causados por el cambio de estación. Con lo que podríamos estar ante un trastorno afectivo estacional; que puede darse en primavera y también en otoño.

En función de la estación del año en la que estemos, nuestro estado de ánimo y actividad física son diferentes. Durante el verano y la primavera estamos más activos y parece que hasta más alegres, en invierno en cambio, podemos sentirnos más bajos de ánimo y deprimidos. Y son los cambios estacionales de la primavera y el de otoño, los que más parecen afectarnos.

La explicación de todo esto se encuentra en la cantidad de horas de sol que tenemos en una estación y en la otra. La exposición a la luz del sol, hace que aumenten nuestros niveles de serotonina; a la que también se le llama la hormona de la felicidad. La serotonina es la que regula el sueño, el estrés o el apetito, entre otras cosas; y es la que, con unos niveles adecuados, nos hace sentir bien.

La astenia primaveral

El cambio de estación a la primavera, es una de las que más afectan a nuestro estado de ánimo y también al estado físico. De hecho, le da algún problema a muchas personas, tantas como a una de cada diez, que van a necesitar unas cuantas semanas para adaptarse a ella. Se puede dar aquí lo que se conoce como astenia primaveral.

Los síntomas de la astenia primaveral pueden ser:

  • Cansancio y agotamiento sin una causa que lo justifique.
  • Tristeza y síntomas de depresión, también sin ninguna causa.
  • Irritabilidad inusual.
  • Falta de apetito.
  • Ansiedad.
  • Problemas de sueño y dificultades en la concentración.

Algunos expertos han indicado que, el cambio de hora que se produce al inicio de la primavera, no nos permite ir adaptándonos poco a poco al aumento de las horas de luz solar; sino que debemos hacerlo de manera brusca. Este cambio brusco puede afectar a nuestro cerebro, provocando todos los síntomas anteriores.

Pero, también es cierto que, en pocos días nos acostumbramos al nuevo horario. Si no fuera así, y los síntomas se mantienen en el tiempo, quizá el malestar no se deba al inicio de la primavera: sino a otro problema. Por lo que sería adecuado consultarlo con un profesional.

Aunque la astenia primaveral no está considerada como una enfermedad, muchas personas acuden a su médico, o a la consulta de un psicólogo; debido al gran malestar que sienten en las primeras semanas de la primavera. Sobre todo por el aumento de la ansiedad. En estos días, se recomienda dar algunos paseos, si es posible para tomar algo de sol; lo que hará que aumenten los niveles de serotonina. Y por lo tanto, mejorará el estado de ánimo.

La estación del otoño

En el cambio de la estación de verano al otoño, nos ocurre todo lo contrario que con la primavera, ya que contamos con menos horas de luz solar.

Si bien es cierto que, la bajada en la intensidad de la luz puede producirnos la sensación de relajación, también nos trae tristeza y melancolía. Los pacientes con cuadro depresivo, pueden sentirse aún más tristes cuando disminuyen las horas de sol y hay más oscuridad.

Algunos experimentos han demostrado que, cuando entramos en las estaciones de otoño e invierno, nos sentimos con menos energía, podemos dormir más horas, comer más e incluso, perder interés en actividades sociales; con respecto al interés que teníamos en épocas como el verano.

Estos síntomas de tristeza, somnolencia y baja energía pueden aparecer cuando se inicia el otoño y mantenerse hasta la primavera siguiente: donde se recupera la energía y el estado de ánimo habitual.

El trastorno afectivo estacional le afecta a muchas personas, pero, en la mayoría de los casos, se suele atribuir este malestar a otras causas de la vida cotidiana; como pueden ser los problemas de pareja o de trabajo, por ejemplo. Y no se suele relacionar con el cambio de estación.

Algunos consejos

Si te ocurre que te sientes deprimido con el cambio de estación, o le ocurre a una persona cercana a ti, es recomendable no dejar que se aísle de su entorno, aunque sea eso lo que le apetece, es mejor que se mantenga rodeada de gente.

Además, hay que procurar que la persona esté activa, haciendo cualquier cosa que le resulte agradable ya que, estar inactivo, empeora aún más el estado de ánimo.

Por otra parte, hay que dormir las horas necesarias, pero sí que habría que evitar dormir más horas de la cuenta. Dar paseos al aire libre con algo de frecuencia, pueden también ayudar a mejorar el estado de ánimo.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.

Cómo nos afectan los cambios de estación
4.7 (93.33%) 3 votes

2018-04-18T18:59:28+00:00Artículos de Psicología|

Deje su comentario