Quizás seas de esas personas que se definen a sí mismas como enamoradizas.

Tal vez te ocurra que nada más conocer a alguien que, más o menos, encaja dentro de lo que te gusta de una persona, sientas el inevitable pinchazo de la flecha de Cupido. Te haces grandes ilusiones y empiezas, a partir de ese momento, a caminar sin pisar el suelo.

noe enamorarme

Claro que con un poco de tiempo, te das el batacazo padre. O uno de ellos. Porque esa persona, o bien no era como tu esperabas, o bien no tiene ningún interés en ti.

Por supuesto, esto es perfectamente superable, claro que sí. El problema es que te ocurra esto con demasiada frecuencia; y entonces estás subido continuamente en una montaña rusa de emociones, con el cansancio y la decepción que eso supone.

En realidad, tener interés por una persona y que después no salga bien, no es tan extraño: a todos nos ha pasado eso. Pero, que esa situación la vivas con mucha rapidez, pensando, en muy poco tiempo, que ese es el amor de tu vida, puede dejarte emocionalmente agotado.

Pero claro, tú podrías preguntarte, ¿es posible evitar eso? Y ¿por qué hay personas que se toman su tiempo para valorar lo que sienten, y otras que se sienten enamoradas con tanta rapidez?

Tal vez no existan las respuestas exactas a esas preguntas, pero hay algunas explicaciones que te pueden dar alguna pista.

Por qué puedes sentirte enamorado con tanta rapidez.

Si eso que te contaba más arriba te ocurre con demasiada frecuencia, debes saber que hay varios posibles motivos. Eres tú mismo, o tú misma, que sin duda eres quien mejor te conoce, el que puede descubrir por qué te ocurre tantas veces.

Puede que tengas miedo a la soledad

Ya sabemos que hay quien no soporta estar solo, a quien le da mucho miedo la soledad. Estas personas, al conocer a alguien, podrían valorar excesivamente las cualidades que ve en esa persona, hasta llegar a adaptarlas a sus propias expectativas, aunque sea a la fuerza. Estas personas tendrán sin duda, más probabilidades de sentirse enamoradas con mucha rapidez.

Quizás no tienes una autoestima lo suficientemente buena

Una persona que tiene baja autoestima, y que por tanto no se querrá a sí misma demasiado, buscará a alguien de fuera que la quiera. La necesidad de sentirse querida, hará que confunda ese deseo con un amor arrebatador.

Tal vez has idealizado el amor

Esto quiere decir, que tienes la creencia de que el estado ideal para el ser humano es el amor y la pareja.

Es cierto que estar enamorado provoca en nosotros una sensación satisfactoria con mayúsculas, pero, podría ser que no fuera tan ideal como se cree. Por lo tanto, al tener idealizado al amor, podrías idealizar a la persona que conozcas…sin tener aún los datos suficientes para ello. Y con un poco de tiempo, podrás ver que no era tan perfecta como pensabas.

No haz aprendido de las experiencias anteriores

Sí, porque cuando algo en nuestra vida se repite con mucha frecuencia, sobre todo si se trata de fracasos, casi siempre es porque cometemos los mismos errores. Tal vez tendríamos que reflexionar acerca de nuestros fallos, para dejar de repetirlos.

Por ejemplo: lo que te decía de idealizar antes de tener datos, obviar lo que no nos gusta, pensando que no tiene importancia. O simplemente hacer castillos en el aire, antes que fijarnos en la realidad.

¿Es posible evitar enamorarte demasiado rápido?

Bueno, sí que puedes hacer algunas cosas para tomártelo con más calma y evitar tantas decepciones. Pero claro, eso requiere un autocontrol, que a veces la emoción y la ilusión no nos permiten tener.

Pero si tienes en cuenta lo que fastidia esa decepción, sobre todo cuando se produce una y otra vez, tal vez merezca la pena hacer el esfuerzo y practicar ese autocontrol.

Piensa que, para enamorarte de alguien, tendrás que conocerle un poco más en profundidad. Con la primera impresión no basta, y seguro que tampoco con la segunda ni la tercera.

La primera impresión, puede desatar atracción, pero desde luego no amor. Así que, procura no idealizar a nadie, hasta que no tengas más información. Imaginar cosas fantásticas y maravillosas puede ser divertido, pero probablemente luego veas que no tiene nada que ver con la realidad.

Además de esa reflexión, cuando conozcas a alguien que puede interesarte, no dejes de lado tu vida de siempre. Lo más frecuente, es que en principio la ilusión sea tanta, que le dedicamos a esa persona todo el tiempo y todos nuestros sentidos.

Pero si continúas con tu vida, tus amigos, tus hobbies, podrás poner un poco de distancia emocional. Y tomarte tu tiempo para observar y decidir si realmente esa es la persona adecuada para ti.

Por otra parte, al conocer a alguien que en principio te interesa, no hace falta que te obligues a no sentir esa emoción. Sobre todo porque es algo muy bonito que merece la pena vivir.

Sin embargo, tu emoción no debería nublar a tu razón, aunque muchas veces nos la nubla. Lo que quiero decir con esto es que, debes valorar no sólo lo positivo que ves en esa persona, sino también lo que no te gusta, dándole la importancia que tiene para ti.

Es verdad que esto no es tan fácil de hacer, porque siempre pensamos que no son cosas importantes, que eso que no nos gusta, no tendrá ninguna importancia. Pero ya sabes que a la larga, sí que la tiene.

La idea por tanto, no es que evites enamorarte, porque eso es imposible entre otras cosas. La idea es que no te ilusiones tan rápidamente, que te tomes tu tiempo para conocer a esa persona, y evites los chascos y las desilusiones constantes.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670