Cómo lidiar con un jefe difícil

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¿Cómo dirías que es la relación que tienes con tu jefe? ¿Te parece que es una persona con la que se puede hablar si tienes un problema en el trabajo? ¿Es de los que se toman unas cañas con los empleados al salir del trabajo?

O por el contrario ¿te pones malo sólo de pensar que tienes que tratar algún tema con él? Aunque, tal vez, no es tu jefe el problema ¿quizás eres tú quien necesitaría algún que otro consejo, para saber cuál es la mejor forma de tratar algunos temas con el jefe? 

Ya sabemos que, el puesto de trabajo es el lugar donde inevitablemente debemos pasar una buena cantidad de horas al día. Por esa razón, si podemos estar bien en él, tanto física como emocionalmente, mucho mejor. Sin duda lo ganaremos en salud, pero también vamos a rendir mucho más en ese trabajo. 

Ya hemos hablado en otra ocasión del estrés en el trabajo, pero ¿cómo podemos lidiar con un jefe difícil? O bien ¿cómo podemos relacionarnos de mejor manera con el jefe, ya sea difícil o no?

Es cierto que muchos trabajadores no están a disgusto con sus jefes, hay incluso quién está a gusto con él. Otros en cambio puede que no estén tan contentos con su superior y tal vez querrían que la relación fuera mas fluida.  Es posible que esta tarea se presente como algo complicado, pero no es imposible. 

Entender a tu jefe 

Hay algunas ideas que si las tienes presentes te ayudarán a entender al jefe, y una vez que le entiendes un poco mejor te será más fácil relacionarte con él. 

Si el jefe es de esas personas que tiene un carácter agresivo la mayor parte del tiempo, la interacción con él será un poco más complicada que si su actitud o sus comentarios hostiles son producto del estrés; o de presiones de sus propios superiores, por ejemplo.

Por esto, tendrías primero que valorar esta opción. Es decir, si su actitud difícil es una cosa puntual, mejor no te lo tomes como algo personal contra ti; porque seguro que no lo es, por el contrario, piensa que puede tener unos motivos para comportarse de esa forma y es probable que así sea.  

Piensa que por muy jefe que sea, es una persona y también necesita desahogarse. Cuando le das esa interpretación a un comportamiento hostil, es mucho más fácil de llevar y de entender. Y además evita que tú adoptes un comportamiento que puede ser contraproducente.

Por ejemplo, podrías mostrarte agresivo tú también dando una mala contestación, o bien podrías estar poco predispuesto a colaborar en la empresa; e incluso podrías pensar en hacer tu trabajo con más lentitud. Y eso a la larga puede perjudicarte más que otra cosa. 

Otra opción que puede ayudarte a entender a tu jefe, como digo, siempre que la actitud desagradable que pueda tener sean las menos, es ponerte por un momento en su lugar.

Piensa en cuáles son las responsabilidades que tiene, cuáles son los objetivos de la empresa y por tanto los suyos, a quién tiene que rendir cuentas, qué consecuencias puede tener para él un bajo rendimiento, cómo estarías tú si tuvieras sus mismas responsabilidades, si tuvieras esa misma presión, etc. Cuando te haces consciente de todos esos detalles, podrás entenderle un poco mejor.

Otra posibilidad a tener en cuenta y que explicaría una conducta agresiva, es que tu jefe tenga a su vez un jefe, que esté pidiendo y esperando resultados y productividad. Con lo que tu jefe también puede estar siendo presionado. Y eso sin ninguna duda le creará estrés, y cierta hostilidad con quien no tiene culpa de nada. 

Por último no te olvides de que tu jefe es, además de tu jefe, una persona normal y corriente; y como tal puede tener algunos problemas de otra índole que no sea laboral, sino que sean más personales. Y que por supuesto, también pueden afectar a su estado de ánimo, como afectarían a cualquiera. 

Pero…¿y si el jefe tiene un problema contigo? 

Pero podría ser que no sea el estrés del jefe el que le hace estar agresivo, sino que realmente sea algo que tiene que ver contigo. En ese caso, es decir si lo sospechas, o bien tienes dudas más que razonables, mejor le preguntas directamente.

No llegues a tu puesto de trabajo con la escopeta cargada y con el dedo en el gatillo, escuchar lo que tu jefe tiene que decirte no tiene por qué ser una catástrofe, al contrario; es una opción para superarte y mejorar en tu trabajo.

Pregúntale si hay algo que no estás haciendo correctamente, o si en alguna cosa puedes mejorar tu desempeño laboral. Antes de quedarte con el malestar y la incomodidad, porque esas emociones negativas no van a solucionar nada, es mejor salir de dudas y así tener la posibilidad de resolverlo. Además, como te digo, cuando preguntas qué estás haciendo mal tienes la oportunidad de mejorar. 

Aunque no te lo creas, no son la mayoría de los jefes los que son agresivos y desconsiderados. Todo lo contrario, con la mayoría de ellos se puede hablar y llegar a acuerdos. Así que hablar con el jefe para resolver una situación, no tiene por que ser tan complicado.

¿Qué hacer si no estás de acuerdo con tu jefe? 

Por supuesto, cabe la posibilidad de que no estés de acuerdo con las quejas de tu jefe, en relación a tu desempeño en el trabajo. En ese caso, puedes argumentarle por qué haces algunas cosas de esa manera en concreto.

Podría ser que tu jefe no haya caído en la cuenta de que tu forma de trabajar no es tan mala. Ahora bien, si no le convences, e insiste en su forma de verlo, casi es mejor que le hagas caso. Al fin y al cabo, es el jefe y el que te dice cómo quiere las cosas. 

Pero esto, siempre que esté relacionado con las funciones que tienes asignadas; lo cual no significa que tengas que decir que sí a todo. Claro que para negarte a hacer alguna cosa que no te corresponde, sería bueno que buscaras una respuesta, con la que no parezca que te estás negando. Una buena idea es ofrecerle una alternativa “eso no lo puedo hacer yo, pero se lo puedes pedir a…. que es el experto en esa tarea concreta” por ejemplo. 

Si llevas ya algún tiempo en la empresa y conoces un poco a tu jefe, es probable que sepas qué tipo de situaciones o de errores son los que no puede soportar, los que le hacen explotar. Si conoces estos datos, pon especial cuidado en ello. De esta manera evitarás esa situación tan incómoda de que se enfade, te llame la atención y luego te quedes tú con el malestar. 

¿Qué hacer si el jefe está casi siempre de mal humor? 

Todas las actitudes anteriores por tu parte pueden suavizar la relación con tu jefe, en esos días que por el motivo que sea está de peor humor. Pero si tu jefe es de los que tienen mal carácter la mayor parte del tiempo, si sabes que no le interesan nada tus problemas, y que no va a escuchar ninguna otra opinión diferente a la suya, es mejor que tomes otra actitud.

Haz lo posible por no centrar tu atención en su actitud, ni en lo que dice, ni en cómo lo dice, etc, simplemente interactúa con él lo estrictamente necesario y céntrate en tus funciones. Dicho de otra forma, limítate a hacer tu trabajo y que se encargue él de su mal carácter. 

Recuerda que los estados de ánimo se pueden contagiar, así que procura que no te contagie a ti su estado de ánimo, que puede ocurrir sin que casi te des cuenta. 

Procura observar, o bien preguntar si es que puedes, en qué momento del día está el jefe de mejor o de peor humor. Esto te puede servir si tienes que hablar con él de temas más o menos delicados, para elegir el mejor momento. Hay quien está de peor humor nada más llegar al trabajo, pero hay quien está peor cuando ya lleva unas horas allí. Quizás está más suave después del café, o después del desayuno…

Si utiliza un tono de voz agresivo cuando se dirije a ti, cosa que puede ser probable, no le imites. Mantén la calma y modula tu tono de voz. Podría ser que la próxima vez que tenga algo que decirte, te imite él a ti y te hable con un tono más suave. 

Por último, si tu jefe es absolutamente insoportable y consigue amargarte la vida, estaría bien que valoraras la posibilidad de buscar otro trabajo y ganar en salud y tranquilidad. 

Rosa Armas

Colegiada T-1670. 

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