Cómo decir a los niños que nos separamos

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Ese momento en el que una pareja decide poner punto final a su relación, es un momento muy doloroso y de mucha tristeza sin duda. A pesar de haber sido pensado y repensado, es una decisión que, inevitablemente, causa dolor.

Claro que ese dolor es aún mayor cuando la pareja tiene niños, y tienen que sentarse con ellos para comunicarles la noticia. La mayoría de los padres en esta situación le dan mil vueltas a cómo y cuándo decírselo a los niños, para evitar que sufran más de lo que es necesario. Y es que ningún momento, ninguna manera de decirlo, parecen los mejores.

Por eso: porque sé que hay muchos padres en esta situación, me gustaría darte algunas pautas de cómo hacerlo. Que no van a evitar que los niños lo pasen mal, eso es inevitable…pero al menos que lo pasen lo menos mal que sea posible.

¿Cómo decirle a nuestros hijos que nos separamos?

Como te decía, es un momento especialmente incómodo y doloroso. Sin embargo habrá que hacerlo, y hacerlo de la mejor manera posible. Así que te propongo cuándo y de qué manera. 

No improvisar 

Es decir: por muy mal que estén las cosas con tu pareja, por mucho conflicto o “mal rollo” que haya entre ustedes, lo mejor es que se pongan de acuerdo entre los dos en qué es lo que les van a decir a los niños. 

Para ellos sería muy desconcertante y confuso que cada uno dijera una cosa, y que éstas fueran diferentes. Así que es mejor llegar a un acuerdo sobre lo que deben saber los niños y lo que no, para decirles los dos lo mismo.

Estar presente los dos 

Sí, es conveniente que estén los dos juntos a la hora de hablar con ellos. Y a pesar del mal rato que se pasa, tienen que intentar estar tranquilos y hablar con serenidad, sin dramatizar. Pero tampoco con tono sarcástico, irónico, o burlándote de lo que dice tu ex, esto en absoluto. 

Además de estar presente los dos, sería bueno que hablara cada uno en algún momento, y no que sólo hable uno mientras el otro permanece callado todo el tiempo.

Lo ideal es elegir un momento en que ninguno tenga prisa por irse a ninguna parte. Sin distracciones, sin televisión y con los móviles en silencio o apagados para que no interrumpan. 

Si los niños son pequeños, puedes darles una muestra de apoyo y tranquilidad, cogiéndoles de la mano o haciéndoles alguna caricia, por ejemplo. 

Hablar con todos los niños a la vez 

Si tu caso es que tienes más de un niño, es mejor que les des la noticia a todos al mismo tiempo. Si lo haces por separado, si por ejemplo se lo dices al mayor de ellos, le dejarás la responsabilidad enorme de saberlo y no poder decir nada.

O quizás, en algún descuido, el otro  (o los otros) se enteren de que éste ya lo sabía;  y entonces se produzcan celos, conflictos o desconfianzas.

Hablar con sinceridad 

Eso siempre. Pero, hablar con sinceridad no significa decirle a los niños cosas que ellos no tengan por qué saber. Lo que significa es contarles lo que va a ocurrir, en esos momentos y más adelante. 

Diles que ya no van a vivir todos en la misma casa. Que han intentado arreglar las cosas pero que no se ha podido, y que por eso, han tomado la decisión que los dos piensan que es la mejor para todos, aunque no haya sido nada fácil tomarla.  Y también, que de esto no tiene nadie la culpa, sólo que a veces ocurre  pero nadie es el culpable. 

Expresar el amor por ellos 

Diles a tus hijos que, algunas veces,  a los adultos se les termina el amor, que en ocasiones tienen que dejar de vivir juntos. Pero que eso no ocurre nunca con los hijos, y que aunque haya una separación, nunca los padres van a dejar de querer a sus hijos. 

Por supuesto, esto en el caso de que se trate de niños pequeños. Cuando ya son algo más mayores, no es necesario dar esta explicación. 

Explicar cómo van a ser las cosas a partir de ese momento 

Hay algo importante que también debes decirles, si es que no te lo preguntan ellos antes. Y es contarles cómo serán las cosas a partir de entonces. 

Dónde van a vivir y con quién. Dónde vivirá cada uno de ustedes. Cuándo van a estar ellos con mamá y cuándo con papá, si es que ya eso está hablado y hay un acuerdo. 

Ten en cuenta que todo eso es una decisión que deben tomar los adultos y nunca preguntarles a los niños con quién quieren vivir, o con quién quieren pasar más tiempo. 

Es verdad que lo ideal sería que los niños pudieran mantener la rutina que tienen, siempre que sea posible. La realidad es que algún cambio va a haber, es inevitable, pero habrá que intentar que sea el menos posible. 

Contestar a sus preguntas 

Por lo general, en esta situación los niños tienen muchas preguntas que hacer. Pero si no las hacen, puedes preguntarles si hay algo que quieran saber. Y claro, contestarles a todo. 

A todo lo que ellos puedan saber en función de su edad y con la sinceridad que se pueda, también en función de su edad. Como ya te imaginarás, hay algunas cosas de adultos que los niños no tienen por qué saber, o que no necesitan saber. 

Es muy frecuente que la primera pregunta sea por qué se van a separar. Una buena respuesta puede ser algo así como “ya no estamos bien viviendo juntos y preferimos vivir separados para poder estar bien”. O esto o algo parecido, pero nunca echar la culpa de la separación al otro miembro de la pareja. 

Además, diles que si en cualquier otro momento necesitan hablar o hacer alguna pregunta, que pueden hacerlo siempre que quieran. 

No dirigir sus emociones 

Podría ser que el niño, o alguno de ellos si son más de uno, se pusiera a llorar. No les digas que no lloren, no les digas que no estén tristes, que no se sientan ma,… Esas son emociones normales en esa situación, y como tales tienen que vivirlas. 

Hablar con ellos muchas veces más 

Pues sí, seguro que sí, porque no todos los niños necesitan el mismo tiempo para aceptar y comprender algunas cosas. Así que es muy probable que vuelvan a preguntar más cosas en los días, semanas o meses siguientes. 

Contéstales en todas las ocasiones. 

Por otra parte, hablar con sus maestros o profesores tampoco es mala idea. Más que nada, para que sepan que los niños pueden estar en las siguientes semanas algo más despistados, o más tristes. 

Como te decía, es un momento muy doloroso; pero que tratando de mantener la calma y con mucho cariño, pero sobre todo con mucha paciencia, se podrá gestionar medianamente bien, al menos.

Rosa Armas

Psicóloga colegiada T-1670

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