Cómo cultivar la paciencia

//Cómo cultivar la paciencia

¿Eres una persona impaciente? ¿Quieres que todo ocurra ahora mismo y, si es antes de ayer mejor todavía? Ya lo dice el refrán que, “el que espera, desespera”.

Es cierto que en algunos momentos es adecuado reaccionar con cierta impulsividad. Sin embargo, en otras ocasiones, lo más saludable y sobre todo lo más útil, sería tener mucha paciencia; para evitar los ataques de rabia, que suelen ser la primera consecuencia de la impaciencia.

cultivar la paciencia

La paciencia: gran virtud

Claro que, no siempre resulta tan fácil cultivar esa gran virtud que es la paciencia. Para hacerlo, es necesario aceptar que las cosas que no dependen de nosotros, no siempre irán al ritmo que nosotros deseamos. Pero además, impacientarnos en algunas situaciones, no solo no adelanta nada; sino que nos crea malestar.

Imagina que conduces hacia tu casa después de salir del trabajo. Cuando entras en la calle donde vives, te encuentras con un atasco de tráfico. Te das cuenta de que más adelante, hay un camión descargando mercancía. O bien, entras en un banco y, justo la persona que está delante de ti en la cola, se tarda un siglo y medio en terminar las gestiones que tenía que hacer.

En ambos casos te impacientas, te pones nervioso, resoplas, te enfadas y vuelves a resoplar. Al final, no tendrás forma alguna de llegar a tu casa hasta que el camión termine de descargar; y no te atenderán en el banco, hasta que la persona que está en ventanilla termine sus gestiones. Con lo cual, te has puesto nervioso, te has enfadado y te has creado malestar, para nada.

¿Para que sirve la impaciencia?

Esto quiere decir que en los momentos en que nos sentimos impacientes, tal vez tendríamos que preguntarnos si vamos a resolver algo con esa impaciencia. Por supuesto, si depende de nosotros que las cosas se agilicen, será productivo tener cierta impaciencia. Pero, si en absoluto está en nuestras manos, solo conseguiremos crearnos malestar.

Pero no creas que ser paciente es lo mismo que ser pasivo y aguantar lo que te echen, no es lo mismo. Ser paciente significa saber esperar cuando hay que esperar, evitando actuar con impulsividad; que suele ser una forma errónea de actuar.

Es cierto que, hay personas que por naturaleza son más pacientes que otras; sin embargo, la paciencia, como casi todo, se puede entrenar.

Qué consecuencias puede traernos la impaciencia

Parece ser que la impaciencia tiene unos efectos nocivos para nuestra salud. Una investigación de Redford Williams en Estados Unidos, demostró que, a mayor impaciencia, mayor es la probabilidad de tener problemas de salud; como por ejemplo hipertensión y problemas cardiovasculares en general.

Las personas impacientes, suelen estar muy tensas; lo que hace que aumenten sus niveles de estrés. El estrés aumenta a su vez los niveles de cortisol y adrenalina. Y los altos niveles de estas hormonas, hacen que aumente nuestra presión arterial.

Al mismo tiempo, tener altos niveles de cortisol, nos hace sentirnos más impacientes y más ansiosos; con lo cual, es la pescadilla que se muerde la cola.

Qué hacer para entrenar la paciencia

Respira

En primer lugar, si te toca esperar por algo que no depende de ti y empiezas a ponerte nervioso, respira. Respira hondo y profundamente, pero no hinchando de aire el pecho, sino el abdomen. Es la forma de respiración que más relaja. Esta respiración hará que tus niveles de cortisol disminuyan; y logres tranquilizarte en lugar de desesperarte.

No seas exagerado en tus pensamientos

Con esto quiero decir que sí, que todos sabemos que esperar siempre es incómodo. Pero no es lo mismo pensar que es algo incómodo, que pensar que es insoportable. Si piensas que es insoportable, que eso no hay quien lo aguante,  te desesperarás aún más.

Aprovecha el tiempo de espera

En esos momentos en que te toque esperar y no puedas hacer nada para adelantar las cosas, piensa en qué podrías emplear ese tiempo. Puede ser algo productivo, o no. Puedes, por ejemplo, fijarte en qué tienes alrededor en ese momento; y en qué puedes centrar tu atención mientras esperas.

No te adelantes a los acontecimientos

No hagas interpretaciones de lo que puede estar ocurriendo, y me explico. Si estás esperando por algo, o por alguien, y lo que sea se retrasa, no hagas interpretaciones hasta que no tengas toda la información. Tal vez hay un motivo que desconoces para que se haya retrasado, tal vez haya un motivo por el que no ha podido llamarte antes, o por el que no ha podido escribirte,… En definitiva, no interpretes antes de saber lo que ha ocurrido.

Si empiezas a desesperarte, piensa en qué vas a ganar con esa impaciencia. ¿Vas a adelantar las cosas? ¿Te vas a sentir mejor si te impacientas y te enfadas? La respuesta a las dos preguntas probablemente sea no: así que mejor, ten paciencia.

Por último, alguien dijo alguna vez, “tu vida es lo que te pasa, mientras tú te empeñas en hacer otros planes”. Es posible que hayas organizado todas tus actividades de un día, con sus tiempos correspondientes, pero, como no puedes controlarlo todo, quizá haya cosas que tengas que cambiar o retrasar. Y ese será realmente tu día: y no el que habías imaginado.

Y, ya sabes: cuanto más entrenes la paciencia, más fácil te será usarla.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.

Cómo cultivar la paciencia
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2018-05-28T13:59:56+00:00 Artículos de Psicología|

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