En los últimos años, esto es algo que ocurre con mayor frecuencia de la que quisiéramos, y, cuando ocurre, la mezcla de emociones y sentimientos es tal, que no se sabe muy bien ni describir.

Se mezcla la incredulidad, la rabia, el miedo, la autoestima se queda dañada, pero, sobre todo la sensación de incertidumbre de cara al futuro; dadas las pésimas expectativas que tenemos hoy día en cuanto a las probabilidades de encontrar trabajo.

Cómo afrontar el despido del trabajo

Es verdad que, igual que en cualquier otra pérdida, la intensidad de esas emociones, es mucho mayor al principio. Después, y a medida que la persona se va haciendo a la idea de la nueva situación, ésta irá disminuyendo.

En ocasiones, la persona que ha sido despedida, por diferentes motivos ya podía intuir que esto pasaría. En otras ocasiones, puede que no tuviera ni idea y le pille de sorpresa. Sea como sea; la situación siempre es muy difícil de digerir. Pero en especial, cuando hay una familia de la que hacerse cargo.

Cómo asumir la desagradable noticia de un despido

Es cierto que, una noticia como la de que estás despedido, siempre va a ser desagradable. En el primer momento al menos, no habrá forma de verle nada positivo. Quizás con un poco de tiempo sí, pero en principio, la noticia es desoladora. Sin embargo, hay algunas cosas que pueden hacer que el impacto tenga menos efectos negativos.

No tomarlo de forma personal

Para empezar, lo más probable es que la empresa tenga sus motivos, casi siempre económicos, para despedir a uno de sus empleados. Eso quiere decir que es un problema de la empresa, y que no es algo personal contigo. Pensándolo de esta forma, tu autoestima se verá menos dañada que si piensas que el problema eres tú. Ya es suficiente castigo perder el trabajo, como para encima sentirte culpable por ello.

Interpretar la situación de esta manera, hará también que sientas menos rencor hacia la empresa, y que puedas incluso despedirte de tu jefe de manera cordial. Esta forma de despedirte, te dará la posibilidad de decirle que, si en algún momento necesitase de un trabajador, que cuente contigo. Esta actitud, te puede dejar abierta una posibilidad, aunque sea pequeña. Desde luego, la actitud de enfado y rencor, no te deja ninguna.

Darte tiempo para el duelo

A partir de ahí, lo mejor será que te des algo de tiempo para varias cosas. Primero para digerir la noticia, es decir, para creértelo, porque puede que en principio lo vivas con mucha incredulidad. También para acostumbrarte a la nueva situación, que no tiene por qué durar mucho tiempo, pero lo cierto es que en ese momento la situación es la que es.

Además, te toca el proceso de duelo que, te lo creas o no, es algo que tenemos que vivir siempre que hay una pérdida, sea de lo que sea. Tómate un poco de tiempo para recuperarte de ese mal trago, para descansar un poco y para estar con los más cercanos que te arroparán.

Compartir con tu seres queridos

No está mal que hables del tema y que les cuentes a los tuyos cómo estás y cómo te sientes, eso sí, no conviertas el despido en el único tema del que eres capaz de hablar.

Por otra parte, intenta ser consciente de lo que piensas y de lo que te dices a ti mismo y lo que dices a los demás, porque eso, puede hacerte sentir mejor o peor, dependiendo de cómo pienses. Puedes pensar de manera catastrofista y creer que todo está perdido, que no hay nada que hacer, que las cosas están muy mal como para encontrar un nuevo trabajo, etc.

Buscar trabajo de forma activa

Pero también puedes pensar que quien busca trabajo de forma activa, siempre encontrará alguno, que en cuanto te sientas con fuerzas te vas a poner a buscar. Que esto es sólo un descanso, pero qué encontrarás otro trabajo, etc. Estas últimas frases, te harán sentir mejor que las primeras, pero es que además, no dejan de ser ciertas.

Además, será mucho peor para tu estado de ánimo y tu autoestima, decir “estoy en el paro”, que decir, “estoy buscando trabajo”. Al mismo tiempo, puedes pensar que haber perdido el trabajo es una faena, que ciertamente lo es, pero si lo piensas bien, también es una oportunidad para empezar de nuevo, en un nuevo trabajo, con nuevos compañeros…

Sé que todo esto es muy fácil decirlo, pero que después, estar en la situación es bastante más complicado y angustiante. Pero, te aseguro que la buena actitud que mantengas ante esa situación, te puede ser de gran ayuda. Y, por supuesto, tener el apoyo y el ánimo de los que te quieren, también será de ayuda.

Qué cosas puedes hacer para encontrar trabajo

Sí, ya sabemos que esta tarea no está siendo demasiado fácil, pero no es imposible. Lo que está muy claro, es que algo tienes que hacer, es poco probable que te llamen a tu casa para ofrecerte trabajo. Así que:

  • Empieza por enviar tu currículum, o llevarlo personalmente, a todas las empresas donde creas que puede haber una oportunidad de trabajo.
  • Dile a todas las personas que conoces, que estás buscando trabajo. Y que, si se enteraran de algo, te avisen. La vida es una red social muy importante, solo que no es virtual sino real.
  • Piensa si te apetecería seguir trabajando en lo mismo que habías trabajado, o si te gustaría cambiarlo. Si hay algo que siempre te gustó hacer y no lo hiciste nunca. Si es ese el caso, puede que ahora sea el momento de formarte en eso.
  • Aún enviando los currículums o avisando a los conocidos de qué buscas trabajo, no es cosa de quedarte en casa esperando a que te llamen. Ten en cuenta que, tu trabajo ahora consiste en buscar trabajo, así que, organiza tus días, ponte un horario para ello, y sigue buscando, ya sea por internet o en la calle. Ten siempre presente que, el que busca trabajo, lo encuentra.

Tómate la búsqueda con calma y procura no desanimarte. Sabemos que muchas veces no es tan fácil no desanimarse, pero, desde luego, tendrás más opciones de encontrar ese trabajo si lo buscas, que si te quedas en casa lamentándote por tu “mala suerte”.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.