La disfunción eréctil es la dificultad, o la imposibilidad, de conseguir y mantener una erección; y como consecuencia, la imposibilidad de tener una relación sexual satisfactoria.

Es una situación que suele resultar muy preocupante para la mayoría de los hombres. De entre todas las consultas por algún problema de tipo sexual, ésta es la más frecuente.

causas de disfunción eréctil

Esta dificultad se puede dar por motivos físicos, pero también por motivos de tipo psicológico. De hecho, se estima que aproximadamente el setenta por ciento de los casos, tienen una causa psicológica.

Ya todos sabemos que existe una medicación específica para este tipo de problema. Pero, no suele ser la opción preferida por la mayoría de los hombres. Sí que es verdad que puede ser la alternativa más cómoda, pero, probablemente lo más eficaz sea buscar la causa que origina esa disfunción, y tratar de resolverla.

El pudor y el tabú acerca de la disfunción eréctil

Seguramente podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que la disfunción eréctil (lo que más comúnmente conocemos como «gatillazo») le ha ocurrido a todos los hombres, en algún momento de su vida.

Claro que no todos ellos se atreven a hablar del tema, ni a consultarlo. El pudor que provoca hablar de algo como esto hace, en muchas ocasiones, que no se encuentren las soluciones más adecuadas.

Además de la vergüenza, existen algunas creencias erróneas; como la de que la erección tiene que ver de forma directa con la masculinidad.

Estas creencias y algunas más que están asociadas a la erección, provoca que un hombre con disfunción eréctil se sienta más inseguro. Y, en el peor de los casos, que se obsesione por conseguir su objetivo: que termina siendo alcanzar una erección plena. La obsesión y la preocupación por ello, lo único que pueden conseguir es el efecto contrario.

Cómo suele empezar el problema

Como decía, esto le ha ocurrido casi con toda seguridad a todos los hombres alguna vez.

Y, lo que suele pasar es que, de repente un día, y sin que hubiera ocurrido antes, se tiene una dificultad en la erección de manera puntual; en un momento concreto y por cualquier motivo sin importancia. Como decía antes, un gatillazo.

Muchos hombres no le dan la mayor importancia, porque saben muy bien que eso le puede pasar a cualquiera. Otros, por el contrario, lo interpretan como una auténtica catástrofe.

En este último caso, y en situaciones posteriores, estarán muy preocupados por si les pudiera volver a ocurrir. Estarán muy presionados por la idea, errónea, de que tienen que tener un rendimiento perfecto, y, lo más probable, es que esa misma presión y preocupación, hagan que efectivamente les vuelva a ocurrir.

Llegados a este punto, la ansiedad, la inseguridad y el miedo son cada vez mayores; con lo que cada vez es más probable que ocurra.

¿Cuáles son las causas psicológicas de la disfunción eréctil?

Son muchas las causas psicológicas que pueden provocar una disfunción eréctil puntual. Entre ellas están:

La preocupación

Cuando se tiene algún tipo de problema que preocupa mucho, es muy probable que ocurra una disfunción de este tipo.

El estrés y el cansancio

Estar con altos niveles de estrés por mucho trabajo y otras obligaciones,también es una de las causas más frecuentes. Sentirse cansado físicamente puede también provocar una disfunción.

Otras causas

Además, otras causas pueden ser: estar padeciendo una depresión, e incluso, estar pasando por un proceso de duelo, ya sea por la muerte de un ser querido, o por una ruptura sentimental.

La autoexigencia en el plano sexual..es decir, el miedo a no rendir como se quisiera, puede también causar la disfunción eréctil. Y la falta de atracción por la persona con la que se está, es otra de las posibles causas claro.

Estas causas pueden provocar una disfunción puntual. Pero, la diferencia entre que sea algo puntual, o que se mantenga en el tiempo, está en la mayor o menor importancia que se le dé la primera vez que ocurra.

Algunos consejos para la disfunción eréctil

Es importante tener en cuenta que, ante una misma situación, no siempre rendimos de la misma manera, y que, el terreno sexual no es una excepción.

Por lo tanto, no tiene por que ser un drama, el que en un momento determinado no se rinda como se quisiera; porque, eso pasa también en otros ámbitos y nadie se alarma tanto.

Además, la idea de que es algo que le puede pasar a cualquiera y en cualquier momento, puede ayudar a no percibir esa situación como algo horroroso; ayuda a quitarle importancia y de esta manera, evitar que vuelva a pasar.

Hacer un ejercicio de sinceridad y hablar con la pareja sobre lo que pasa, sobre los miedos y la presión que esto ha provocado, puede ayudar al hombre a relajarse en esa situación. Además de hacer entender a su pareja que no se trata de falta de atracción hacia ella.

Otro consejo que puede ayudar, es procurar no adelantarse mentalmente, pensando en lo que puede pasar; sino centrarse en el momento que se está viviendo, y disfrutar de él y de las sensaciones que se tienen.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.