Qué es el apego evitativo

apego evitativo

Compartir en tus redes:

Por lo general, la mayoría de las personas buscamos establecer un vínculo afectivo y construir relaciones sólidas y estables. Estas relaciones suelen proporcionarnos estabilidad, seguridad, sentimientos de apoyo y comprensión y nos hacen sentir valorados y queridos. Pero además de todo eso, nos ayuda a aumentar nuestra autoestima,  que no es poco.

Sin embargo, hay algunas personas que hacen todo lo que pueden y más, para no vincularse de manera afectiva con nadie, para no depender emocionalmente de nadie e incluso, para no comprometerse con nadie. En estos casos, lo más probable es que esas personas tengan lo que se llama un estilo de apego evitativo. Y es de esto de lo que quiero hablarte hoy. 

Pero antes, te daré una pincelada de qué es exactamente el apego. El apego es, dicho de manera muy breve, el vínculo afectivo que establecemos con las personas más cercanas

El apego ya lo empezamos a desarrollar desde que somos muy pequeños, con las personas que tenemos más cerca, por lo general los padres o los cuidadores, y es lo que nos hace sentir seguros y protegidos. El comportamiento que tengan nuestros cuidadores con nosotros desde la infancia, nos da información sobre cómo se desarrollan las relaciones personales. 

Digamos que ese apego de la niñez es la base que nos sirve para construir relaciones en nuestra edad adulta. Es decir, que la manera en que formamos relaciones en la vida adulta, tiene mucho que ver con la manera en que formamos ese primer vínculo con nuestros cuidadores.

Cuando nuestros cuidadores en la infancia están emocionalmente disponibles, responden a nuestras necesidades emocionales y hacen que nos sintamos seguros, atendidos y protegidos, desarrollaremos para el futuro, lo que se llama un estilo de apego seguro.

Cuando esto no es así, cuando los cuidadores no están emocionalmente disponibles y no atienden a las necesidades del niño, el niño desarrollará estrategias de apego defensivas, con la intención de sentirse seguro y crearán uno de los estilos de apego inseguro, que puede ser evitativo, ansioso o desorganizado.

Como te decía, el apego evitativo es un estilo de apego inseguro, que se puede desarrollar durante la infancia.

Las personas con apego evitativo se caracterizan porque no buscan apoyo en otras personas, no llevan nada bien la intimidad emocional y no les resulta fácil establecer relaciones profundas y duraderas. Esto se desarrolla cuando un niño no recibe respuestas a sus necesidades emocionales; sus cuidadores no atienden esas necesidades, y pueden rechazar al niño cuando éste está enfermo. Además, suelen rechazar el llanto del niño, y fomentan que tenga una independencia excesiva para su edad.

Como respuesta a todo esto, el niño aprende muy pronto a no buscar el consuelo externo cuando está asustado o cuando lo está pasando mal. Aprende también que demostrar malestar o angustia lleva al rechazo o al castigo de los otros. Por lo tanto, llegará a no demostrar su malestar, y así podrá estar cerca de sus cuidadores.

Como te decía, desarrollar el apego evitativo en la infancia traerá como consecuencia dificultades para tener relaciones estables y cercanas en la edad adulta.

Los adultos con apego evitativo son muy independientes, tanto a nivel físico como a nivel emocional, y suelen desarrollar un miedo al compromiso. Son personas a las que se les ve como independientes y solitarias.

¿Cuáles son las causas del apego evitativo? 

Hay que destacar algo. Y es que los cuidadores que generan un apego evitativo, no es que descuiden al niño en general. Lo que ocurre es que evitan la demostración de las emociones y no sintonizan con las emociones del niño.

Suelen ser personas reservadas que no demuestran sus propias emociones, pero tampoco toleran la expresión de emociones por parte de los demás. Son poco empáticos, no saben cómo deben apoyar al niño, demuestran rechazo o enfado a sus emociones o bien las censuran si las tiene, como el típico “deja de llorar”

Cuando el niño percibe que sus necesidades emocionales no son atendidas, terminará por no confiar en los demás. Percibe la relación con los otros como algo inseguro, porque, tiene la necesidad de cercanía pero no la obtiene. Y termina por crear un vínculo inseguro y un apego evitativo, aprendiendo a consolarse él mismo y creyendo que sólo podrá confiar en sí mismo. 

¿Cómo reconocer a una persona con apego evitativo? 

Hay unas señales que te indicarán si una persona, o tu mismo/a tiene un estilo de apego evitativo. 

  • No demuestra ninguna necesidad de cercanía o afecto. 
  • Rechaza el contacto físico con las personas más cercanas. 
  • Evita la cercanía emocional en sus relaciones. 
  • Afronta las situaciones difíciles sin pedir ninguna ayuda. 
  • Reprime sus emociones y sobre todo, evita quejarse. 
  • Tiene miedo al rechazo 
  • Es una persona muy independiente a todos los niveles. No necesita de los demás para recibir apoyo emocional. 
  • Ignora las emociones de las otras personas y, ante un conflicto o discusión, lo que hace es volverse muy distante. 
  • Aparenta ser una persona muy segura, pero en realidad lo que hace es no conectar con sus emociones. 

Hay que destacar que, una persona con apego evitativo, no tiene por qué estar sola. Puede ser muy sociable, tener muchos amigos, ser una persona divertida y tener muchas parejas sexuales. El problema lo tendrá  a la hora de tener relaciones estables y profundas.

Lo mejor de esto, es que con ayuda psicológica se puede cambiar el estilo de apego evitativo por un apego seguro. 

Sin embargo, una persona con apego evitativo es tan autosuficiente, o mejor dicho, se cree tan autosuficiente, que no suele pedir ayuda. En el caso de que lo hiciera, sí que se le puede ayudar  

Para empezar, la persona tendría que aprender a conectar con sus propias emociones y sentimientos, para aprender también a utilizarlas en sus relaciones personales. 

Por otra parte, ha de aprender también a dejarse cuidar. Y es que ese exceso de seguridad e independencia que aparenta, no es más que una necesidad de afecto, que no se permite pedir.

Seguro que conoces a alguna persona con este tipo de apego, o quizás tú mismo/a. Sin embargo y como te decía no suelen pedir ayuda, simplemente porque no creen que la necesiten….pero quizás, sería cosa de pensarlo con detenimiento. 

Rosa Armas 

Psicóloga colegiada T-1670 

psicólogo 24 horas

¿Necesitas hablar con un psicólogo? Estamos disponibles las 24 horas de los 365 días del año

Compartir en tus redes:

Artículos recientes

Categorías

Suscribirse

Suscríbete con tu email y recibirás información sobre promociones especiales para suscriptores