Cómo tener una relación sana con tu amigovio

amigovios o follamigos

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Hasta hace no muchos años lo más frecuente, y por qué no decirlo, lo mejor visto por la sociedad, eran las parejas tradicionales: ya fuera como novios o como matrimonio.

Sin embargo en los últimos años cada vez más personas disfrutan de relaciones que no son tan tradicionales como aquellas. Este nuevo tipo de relaciones pueden ser igual de satisfactorias o más, y por supuesto igual de válidas. Uno de ese tipo de nuevas relaciones, son las que se ha dado en llamar amigovios, o follamigos.

Los amigovios no establecen una relación de pareja tradicional, como la que conocemos de siempre; sino que tienen unas características algo diferentes. Son relaciones que pueden ir bien y dar muchas satisfacciones. Claro que  para que esto ocurra es necesario poner las cosas claras desde el principio; y de esta forma evitar algunas confusiones, que pueden llevar a que alguna de las partes lo pase realmente mal.

De esto quiero hablarte en esta ocasión, de cómo llevar una relación de este tipo de manera sana, y sin que sea perjudicial para ninguno de los dos.

Qué es un amigovio

Amigovio es un término que aunque no lo creas está en el diccionario y que se define como “persona que mantiene con otra una relación de menor compromiso formal que un noviazgo”.

Aunque de manera coloquial también se suele utilizar la expresión “amigos con derecho a roce” o “follamigo”. Estas relaciones en realidad siempre han existido; sólo que desde hace unos años se les ha puesto nombre. 

Como te decía: los amigovios tienen una relación, pero no como la pueden tener una pareja más tradicional. Lo que tiene más peso en este tipo de relaciones (y es lo que las sustenta) es la atracción que hay entre ellos, y por tanto la parte sexual.

Para el resto de las actividades son sólo amigos: con lo que no hay entre ellos ningún tipo de compromiso ni obligación, y queda abierta la posibilidad de tener relaciones con otras personas.

Si en todas las relaciones es importante la sinceridad, se puede decir que en éstas aún más. Para que ninguno de los dos se lleve a confusiones, es necesario dejar claro desde el principio el tipo de relación que se quiere; porque no todo el mundo busca lo mismo en la otra persona.

En estos casos es necesario dejar claro que no se trata de una relación romántica, para que ninguno se confunda y termine haciéndose daño. Si las dos partes buscan este mismo tipo de relación, puede proporcionarles buenos momentos a los dos.

La gran ventaja de este tipo de relaciones, es precisamente la de que no existe ningún compromiso ni obligación entre los dos miembros.  Y esto, para esas personas que llevan mal lo de los compromisos, es una gran ventaja. Por otra parte y al no haber obligaciones entre ellos, todos los momentos que se comparten posiblemente serán buenos: sin reproches ni conflictos.

Sin ninguna duda, el inconveniente más grande que puede surgir aquí es que uno de los dos espere otra cosa diferente a la que se había pactado en un principio.

El hecho de que estas personas queden con mucha frecuencia, puede hacer que surja en uno de ellos unos sentimientos que no estaban previstos, y empiece a esperar de esa relación otra cosa que no es lo que se había  pactado. Y esto puede hacer sufrir a la persona que lo está viviendo.

Por supuesto, el problema está en que esos sentimientos aparezcan en uno de ellos y en el otro no. En este caso lo mejor es hablarlo con la otra persona, porque en esta situación también es importante la sinceridad.

Si después de haberlo hablado con la otra persona se llega a la conclusión de que esos sentimientos no son compartidos, de que han surgido en uno de ellos pero no en el otro, lo mejor para no pasarlo mal y hacerse daño sería poner un poco de distancia con la otra persona.

De no ser así, estar con una persona por la que se tienen sentimientos de amor que no son correspondidos, puede hacerte sufrir más de lo que te hace feliz.

Cómo llevar este tipo de relación

Si crees que te va bien tener una relación de estas características, quizás tendrías que tener en cuenta algunas cosas antes, para no pasarlo mal.

  • No intentes controlar a esa otra persona, dónde está o con quién.  La idea es que se comparta amistad y sexo, así que los celos y el control sólo terminarán por fastidiarlo.
  • Por otra parte, tampoco deberías exigir. Este tipo de relaciones son para quedar cuando les viene bien a los dos, así que habrá momentos en los que tú quieres o puedes y la otra persona no.
  • Por otra parte, tampoco es buena idea tener una relación de este tipo con alguien de quien estás enamorado/a, esperando que en cualquier momento pueda corresponderte. Por supuesto, esto puede ocurrir claro que sí. Pero es más probable que no ocurra, y entonces habrás perdido el tiempo y lo habrás pasado muy mal.
  • Si ves que con esa relación lo pasas mal, por el motivo que sea, mejor déjala. Aunque te cueste, créeme, es mejor que la dejes. Si no lo pasas bien, que es la idea de estas relaciones, es probable que llegues a sufrir con ella.
  • Si por el contrario estás a gusto con esa relación, disfrútala y olvídate de las culpas. Disfruta del sexo y de los buenos momentos.  Al fin y al cabo, tú junto con esa otra persona habéis decidido libremente mantener la relación de esa manera. Así que olvídate de los prejuicios y de lo que está o no bien visto por los demás y disfrútala.

Es cierto que explicado de esta manera, una relación de este tipo podría ser una de las que más satisfacciones da. Sin embargo no siempre es así. Y es que es imposible controlar los sentimientos que surgen por otra persona, y eso aquí puede ser un gran inconveniente.

Rosa Armas

Colegiada T-1670

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