Después de haber repartido tu currículum por todas partes, como te aconsejaba en el artículo anterior, un buen día, te suena el teléfono y te dicen que te llaman de una empresa a la que le has dejado uno, y quieren hacerte una entrevista para un puesto que tienen vacante.

Cómo afrontar con éxito una entrevista de trabajo

Claro que, ir a una entrevista de trabajo, resulta ser un trámite bastante estresante, teniendo en cuenta, todas las implicaciones que eso conlleva. Por una parte, la posibilidad de conseguir ese trabajo que tanto tiempo llevabas buscando. Por la otra, una situación de evaluación y examen, según unos criterios que tú desconoces, son razones más que suficientes para sentirse nervioso y estresado.

No te voy a decir que hay formas de ir a una entrevista de trabajo tranquilo y relajado, porque seguramente eso no es posible- Pero sí que existen pequeñas claves que pueden serte de utilidad en ese trance, sobre todo para dejar una buena impresión.

Cómo afrontar una entrevista de trabajo.

Tampoco voy a decirte que, el que te llamen para una entrevista de trabajo, signifique que tienes todas las garantías de que te lo den a ti.

Pero sí que es verdad que, teniendo en cuenta que hoy en día se hacen muchas convocatorias de puestos de trabajo a través de internet, y que, esto hace que una gran cantidad de personas envíen sus currículums: si te llaman para una entrevista personal, es que las posibilidades son bastante altas. Y que al menos, tu currículum ha sido del interés de la empresa. No todos los que lo presentan tienen la oportunidad de llegar hasta la entrevista personal.

Ten en cuenta que, por lo general, se hace una selección de personas a partir de sus currículums, y que, las empresas no dedican tiempo a entrevistar a personas que no les han resultado interesantes. Así que, si te llaman para una, es porque eres una de las personas adecuadas para cubrir esa plaza, por tanto, sé optimista, aunque con cierta prudencia.

Investiga acerca de la empresa

Acudir a una empresa para hacer una entrevista, y no tener ni idea de a qué se dedica esa empresa, puede hacerte quedar un poco mal. Por lo tanto, si no tienes la información suficiente o la que tienes no es muy exacta, estaría bien que te informaras antes de presentarte en la entrevista, eso indicará que tienes verdadero interés. Porque claro, imagina que te preguntan, “por qué quiere usted trabajar con nosotros?”, y no sabes ni a qué se dedican.

Cuida tu aspecto y presencia

Por otra parte, tu aspecto físico y la ropa con la que vayas a la entrevista, no tendría por qué influir en si consigues el trabajo o no. Pero, si que es cierto que, tu aspecto, es lo primero que verá tu entrevistador con lo cual, es mejor causar una buena impresión de entrada. La ropa con la que acudas, tendría que ir acorde con el puesto de trabajo al que estás optando; pero, si tienes dudas, siempre será mejor pasarte de formal que de informal.

Sé puntual

Supongo que sobra decir que la puntualidad también es importante, y también te puede hacer quedar bien o mal. Alguien que llega tarde a una entrevista de trabajo, en primer lugar, puede demostrar cierto desinterés; y en segundo, puede hacer pensar que si llega tarde en esa ocasión, lo hará también cuando esté trabajando.

Da la mano de manera firme

Al saludar a tu entrevistador, un apretón de manos con firmeza, dejará una mejor impresión que uno menos firme. Además, se ha comprobado que, las manos calientes dejan una mejor sensación que las manos frías. Así que, antes de entrar, frótate las manos. Cuando le des la mano, mírale a los ojos y sonríe.

Sé sincero

Durante la entrevista, es mucho mejor que seas sincero, tanto si te refieres a tus cualidades, como si hablas de tus puntos menos fuertes. No es creíble para nadie que todo lo que tengas sean buenas cualidades. Así que, si te preguntaran por alguno de tus defectos a la hora de desempeñar un trabajo, es mejor que seas sincero. No catastrofista, pero sí sincero.

Piensa lo que vas a decir y mantén la mirada

Ante las preguntas, no respondas de manera apresurada, tómate unos segundos para pensar bien lo que quieres contestar, pero sólo unos segundos. Si esperas mucho, parecerá que no sabes ni qué decir.

Mirar a la cara a la persona que te está entrevistando, también dejará de ti una mejor impresión. Y no porque no mirar a la cara sea un signo de falta de sinceridad, porque eso no es verdad; pero mirar a otra parte mientras te hablan, puede también demostrar desinterés por tu parte.

Controla tus nervios

En cuanto a los nervios, es más que probable que estés nervioso. Que puedas controlarlos en mayor o menor medida, dependerá de ti y de las estrategias que te sirvan para ello. De todas formas, el que estés nervioso, no es determinante a la hora de elegirte como el candidato adecuado.

Eso sí, procura que los nervios no te impidan expresarte con claridad; ni te impidan hacer alusión a las cualidades que consideras que tienes y que son las adecuadas para el puesto que se está ofertando. Pero cuidado: una cosa es mostrarte seguro y otra muy diferente es mostrarte arrogante.

Mantén la formalidad

Hay algo que debes tener muy en cuenta en esa situación, y es que, por lo general, una persona que te está entrevistando para un puesto de trabajo, intentará que no estés demasiado tenso y lo pases mal. Entre otras cosas, porque si estás relajado, tus respuestas serán más sinceras. Con lo que, podrá llegar a tener una conversación distendida.

Pero, aún así, tú debes mantener la formalidad. No quiero decir con esto que mantengas cara de palo, lo que quiero decir es que recuerdes que esa persona te está evaluando, que no es un colega tuyo. Así que, cuida el lenguaje, cuida la postura corporal, cuídate de espresiones de mal gusto, en definitiva, no te relajes en exceso.

No hables mal de tus anteriores trabajos

Tampoco queda demasiado bien que hables mal de tus antiguos trabajos, sobre todo de las empresas donde has trabajado con anterioridad. Por lo tanto, si te preguntan por qué perdiste tu último empleo, sé sincero, pero no entres a criticar a nadie, que eso no queda bonito.

Al despedirte, da las gracias por el tiempo que han dedicado a hacerte la entrevista.

Todo esto, como te dije, no te garantiza, que el puesto sea tuyo, pero sí que puedes causar una buena impresión que se tenga en cuenta a la hora de elegir a uno de los candidatos.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.