Hace algunos años, al llegar a casa preguntábamos ¿me ha llamado alguien?. Era la forma que teníamos de enterarnos si algún amigo o amiga, había intentado localizarnos.

En la actualidad, ponernos en contacto con otra persona, o que esa persona contacte con nosotros, lo tenemos al alcance del bolsillo.

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¿Te has vuelto adicto al móvil?

La importancia que tiene el móvil en nuestra vida ahora mismo es mucha, y aumenta día a día. Tanto es así, que se ha descrito una nueva fobia; la del miedo que puede sentir una persona al no llevar encima su teléfono móvil, y que se denomina nomofobia.

Nadie tiene dudas de que el móvil nos facilita la vida, nos acerca a la información y nos conecta continuamente con otras personas. La contrapartida de su uso excesivo, es hacerse adicto al móvil, lo que a su vez, nos desconecta de los demás.

Qué es la nomofobia

La nomofobia es una adicción conductual, en la que el uso del móvil ayuda a aliviar el malestar emocional; con lo que termina por convertirse en una auténtica necesidad.

Más adelante se llega a perder el control, empleando gran cantidad de tiempo en la utilización del móvil y, creando un intenso malestar. La nomofobia puede causar incluso síntomas de abstinencia; como nerviosismo e inquietud cuando no se dispone de él, porque se ha dejado olvidado, por ejemplo.

Además de los síntomas de abstinencia de la adicción, en las personas que la tienen, se suele dar con frecuencia lo que se ha llamado phubbing, qué es ignorar a las personas que están a su alrededor, por dedicarse a utilizar el teléfono móvil.

Cuáles son las causas de volverse adicto al móvil

Según afirman los expertos en este tipo de adicción, la principal causa de su desarrollo, es la gratificación que produce la inmediatez que tiene la llegada de la información.

Poder saber de forma inmediata dónde está una persona, qué está haciendo o cuánto tardará en llegar, poder hablar con ella en cualquier momento.

En definitiva, poder conectarnos donde y cuando queramos, es la principal causa de esta adicción. Tener el móvil siempre a mano, es decir, en el bolsillo, puede hacer que el proceso de la adicción sea aún más rápido.

En algunos casos, se da adicción al móvil en personas que tienen dificultades para las relaciones sociales. La dificultad para relacionarse cara a cara, puede hacer que estas personas se escondan tras una pantalla; situación que les resulta más cómoda a la hora de interactuar con los demás.

Cuáles son los indicadores de que existe una adicción al móvil

Hay algunas conductas que pueden indicar si tienes adicción a tu teléfono móvil. Además de que la batería te dura un suspiro

Es verdad que puedes pensar que no es para tanto; que cuando no puedes consultarlo, pues no lo haces y punto. Pero, si eres honesto contigo mismo, sabrás cuál es la realidad.

No te despegas del móvil

Siempre llevas el teléfono encima, a no ser cuando está cargando la batería. Lo tienes siempre a la vista, tanto si estás trabajando, como si estás tomando algo con unos amigos, o cuando estás comiendo; no vaya a ser que recibas un mensaje y no lo veas.

Además, en el caso de recibir un mensaje en esas situaciones, no dudas en parar de trabajar, de comer o de hablar con tu amigo, para mirar y contestar el mensaje.

Te abstraes

Caminas por la calle o cruzas un paso de peatones, sin mirar por dónde vas, y en su lugar, vas mirando el teléfono. Pero, aún peor, si estás conduciendo y te llega un mensaje, dejas de mirar a la carretera para mirar el móvil.

Revisas el móvil continuamente

Necesitas ver si tienes alguna notificación nueva. Cuando te despiertas por la mañana, lo primero que haces es consultar el móvil. Pero es que, lo último que haces antes de darte la vuelta para dormir, es consultar el móvil. Por supuesto, lo dejas cerca para poder mirarlo nada más despertarte.

Si estás en alguna situación en la que te resulta imposible consultar el móvil, te sientes inquieto y nervioso. Y además, estás deseando salir de esa situación para poder consultar si te han llegado mensajes.

Pierdes tiempo con las aplicaciones

Empleas gran cantidad de tiempo durante el día a revisar las diferentes aplicaciones que tienes instaladas en el móvil; hasta el punto de que puedes dejar de hacer otras cosas que tenías pendiente.

Haces phubbing

No dejas de consultarlo e incluso de contestar mensajes, aunque estés acompañado de otras personas y te pierdas parte de la conversación.

Qué puedes hacer si eres adicto al móvil

Por supuesto, si se trata de una adicción que te limita la vida y el hacer otras cosas, tendrías que consultarlo con un profesional.

Pero si de lo que se trata es de que utilizas el móvil con demasiada frecuencia, más de lo que sería necesario, te pueden servir los siguientes consejos.

  • Podrías empezar por hacer el esfuerzo de no mirar el teléfono en ciertas ocasiones, por ejemplo, no mirarlo mientras estás comiendo, mientras ves una película o mientras estás trabajando. Puedes incluso dejarlo en otra habitación durante ese tiempo que te has propuesto no consultarlo. Verás como puedes pasar algo de tiempo sin el móvil al lado, y no morir en el intento.
  • Cuando estés hablando con otras personas, ponlo donde no puedas verlo. Primero porque te pierdes parte de la conversación, segundo porque es también una falta de respeto hacia los que te están hablando.
  • Establece un horario para consultar las redes sociales en el móvil, por ejemplo, una vez hayas salido del trabajo. Las redes son de las cosas que más tiempo te quitarán, por lo que, incluso podrías plantearte quitarlas del móvil y consultarlas sólo a través del ordenador.
  • Deja el móvil en casa cuando hagas salidas de poco tiempo. Por ejemplo para ir al gimnasio, o para ir un momento a comprar algo. Con todo esto, irás viendo que no es de vida o muerte llevar el móvil y mirarlo cada cinco segundos.

 

Rosa Armas
Colegiada T-1670.